
Como lo anticipaban todas las encuestas, Juan Schiaretti logró ayer su reelección y gobernará por otros 4 años laprovincia de Córdoba, el segundo distrito del país por cantidad de electores. La aplastante victoria que consiguió sobre losdos candidatos de Cambiemos que se presentaron separados, Mario Negri y Ramón Mestre, significó un duro revés para laCasa Rosada, que no logró evitar la fractura provincial de la coalición y ayer padeció sus consecuencias.Schiaretti, que se presentó como el candidato del sello Hacemos por Córdoba que sintetizó a todos los espacios del PJ,incluido el kirchnerismo, superó por casi 30 puntos a la suma de los votos obtenidos por las dos ofertas de Cambiemos.
Con el92% de las mesas escrutadas, obtenía el 54,10% de los votos. Negri, de Córdoba Cambia, terminó segundo con el 17,79%. Eljefe del Interbloque Cambiemos en Diputados era el candidato apoyado por la Casa Rosada y sobre todo por Elisa Carrio, lajefa de la Coalición Cívica. En tercer lugar se ubicó el radical Mestre, actual intendente de la capital provincial y rival interno deNegri, quien sumó el 11% de los sufragios.El porcentaje obtenido por Schiaretti se acercó a los 55,8% de Eduardo Angeloz en 1983, la mejor marca desde el retornode la democracia. Sin embargo, la diferencia ante el segundo fue récord para Schiaretti, ya que en 1983 fue una elección máspareja.El peronismo cordobés gobernará la provincia por un sexto período de forma consecutiva. En 1999 José Manuel de la Sotapuso fin a la tradición radical, que había gobernado desde 1983.
A partir de entonces, entre de la Sota y Schiaretti ganaron treselecciones cada uno.La victoria del gobernador no resultó sorpresiva. Además de su imagen positiva, se había acentuado la tendencia desdemarzo. Es que allí Cambiemos no pudo resolver su interna, por lo que Negri y Mestre sese terminaron presentando en laselecciones generales y de esta forma dividieron el voto que se opositor.A contramano, quien iba a presentarse como candidato por el kirchnerismo, Pablo Carro, desistió de presentarse, lo quefortaleció aún más la figura de Schiaretti. Es decir, en las elecciones cordobesas se dio el escenario inverso al que el gobiernonacional espera para los comicios de octubre: en este caso el peronismo fue unido y Cambiemos, dividido.Esta victoria confirma lo sucedido en los anteriores comicios provinciales, donde se han impuesto alternativas peronistas opartidos provinciales y en donde los oficialismos locales confirmaron sus mandatos.
El caso cordobés, puntualmente, replicalas experiencias de San Juan y Entre Ríos, en donde el peronismo unido superó la mitad de los votos y logró victorias muycontundentes, detrás de las figuras de Sergio Uñac y Gustavo Bordet. Del mismo modo, Cambiemos sigue sin lograr untriunfo provincial en lo que va del año.La contundencia del triunfo de Schiaretti se deja ver también en lo que sucedió a nivel local, ya que se impuso en los 26departamentos de la provincia. En Marcos Juárez, por ejemplo, Schiaretti superaba los 60 puntos. Se trata de un distrito conespecial peso simbólico, ya que allí obtuvo Cambiemos su primera victoria a nivel local, antes de las elecciones de 2015.Al confirmarse la tendencia, Schiaretti celebró el triunfo y se encargó de enviar un mensaje hacia afuera de la provincia.Sostuvo que “es una elección provincial, nada tiene que ver con las nacionales. Cuando elegimos gobernador, los de afuerason de palo. Por más que vengan no los vamos a incluir”. Además también apunto al Gobierno, y aseguró que los cordobeses”valoramos la moderación. No queremos la grieta que tanto mal le hace a la Argentina. No sirve para gobernar y a vecestampoco para ganar elecciones”.
A su lado también habló Elisa Carrió, quien se encargó de lanzar dardos internos hacia el ministro delInterior, Rogelio Frigerio. Además, sostuvo que Córdoba Cambia en realidad había triunfado, ya que obtuvo más votos que laLista 3, encabezada por Ramón Mestre, a quien Carrió “nunca podría haber acompañado”.Competencia de escrutiniosLa divulgación del escrutinio online pocos minutos después de las 18 generó una gran sorpresa, ya que en reiteradasoportunidades las autoridades electorales habían dicho que los primeros números oficiales se conocerían a las 21.Todo esto en un contexto signado por el debut, en estas elecciones, de un denominado “escrutinio interpartidario”,alternativo al oficial, organizado por Open Data y Desarrollo Digital, dos organizaciones activistas por los datos abiertos.Estas organizaciones llevan adelante un escrutinio colaborativo, que cuenta con el aporte de todos los partidos políticos enuna “mesa interpartidaria por la transparencia”.
La única fuerza que no formó parte de esta iniciativa fue Hacemos porCórdoba, el sello con el que el actual gobernador Juan Schiaretti compitió para buscar su reelección.Las autoridades de la Justicia Electoral provincial informaron que para anticipar tan rápido los primeros datos sumaron deentrada los votos de las mesas con voto electrónico.Esa premura fue festejada por Open Data como un triunfo de su propuesta. “Una gran noticia: el Tribunal Electoral de laProvincia ha decidido abrir sus datos de carga en tiempo real. Nunca había sucedido!”, escribieron en su cuenta detwitter. “Para esto, entre otras cosas, sirve nuestra experiencia. Subir la vara”, agregaron.






