Personal de la Comisaría 3ª está investigando las causas y circunstancias que rodearon a lo que parece ser una cuantiosa estafa en perjuicio de varias familias que, agotados todos los medios para hacerse de las casas por las cuales le habrían pagado a un sujeto que sería empleado del IAPV, se intrusaron en las viviendas en la tarde del viernes.Aparentemente y según las fuentes consultadas el episodio no pasó para nada desapercibido entre los vecinos del sector debido a que las familias llegaron al lugar con todas sus pertenencias a bordo de varias camionetas casi simultáneamente y no tuvieron ningún tipo de vacilaciones para ingresar a las viviendas.Pasadas las 19 horas alguien llamó al Comando Radioeléctrico y desde allí se informó a la Comisaría 3ª de lo que estaba ocurriendo, por lo que un par de móviles se dirigieron al lugar, un nuevo complejo habitacional del IAPV todavía no inaugurado.Aunque las filiaciones de las personas involucradas no fueron dados a conocer por cuestiones legales, al parecer, los uniformados se entrevistaron con un carnicero que aseguró que a principios de este año le entregó 10 mil pesos a una persona -sería de apellido Torné y viviría en San Benito- quién afirmó que por esa suma le iba a conseguir una casa del IAPV donde, enfatizó, él trabajaba.Al parecer, desde enero hasta los últimos días de julio, estas personas les habrían entregado a Torné sumas similares y se cansaron de reclamar por sus derechos, siempre sin ninguna respuesta concreta, habiendo trascendido también que habría no menos de 50 familias damnificadas por el sospechoso de estafa.A causa de esto varios de los posibles damnificados se conocieron y comenzaron a intercambiar ideas para hacerse de las viviendas que, legítimamente, habían pagado hasta que en las últimas horas decidieron intrusar las casas.IDENTIFICACIÓN. Al ser notificada la Justicia local de lo que había ocurrido el juez de Instrucción en Turno, Gustavo Maldonado, dispuso que se instruya en esa comisaría una causa prevencional para determinar el modo de ocupación de las viviendas y tomar declaración a las personas mayores aparentemente damnificadas ya que en total cinco familias ocuparon igual número de viviendas.Una de ellas está integrada por el carnicero, su esposa y sus tres hijos menores; otra por un matrimonio joven; una tercera fue intrusada por otro matrimonio y sus tres hijos menores; la cuarta por otro matrimonio y su hija menor mientras que la restante fue ocupada por una mujer y sus dos hijos menores.Finalmente cabe destacar que las cinco familias pudieron pasar la noche en las viviendas usurpadas y, ayer, al caer la noche continuaban con la firme intención de no desalojarlas.


