Mauricio AntemattenEl tribunal respaldó la solicitud del fiscal, condenando a José Cóceres a 13 años de prisión por el homicidio de Tania Gabirondo. No solo las pericias y los indicios fueron de valor, hay que resaltar la valentía de testigos amenazados para que se llegara a hacer justicia. El hecho que desencadenó la muerte de la infortunada muchacha, madre de cuatro hijos, se produjo el 24 de septiembre de 2006 en una casa ubicada en un pasillo en Alejo Peiret 99, departamento 3 en Paraná y el óbito se produjo después de casi un mes de penosa agonía. Pese a que el debate estuvo plagado de testimonios contradictorios fueron de mucho valor las declaraciones de la primera jornada de juicio en la que uno de los testigos sindicó al acusado como el autor del disparo que finalmente terminó con la vida de la chica. Pese a que el acusado dijo no tener nada que negar sobre la autoría del hecho que le endilgaban, porque aseguró no haber estado en el escenario del crimen, el matrimonio compuesto por Gabriela Franchinelli y Miguel Angel Salvatierra -vecinos de la casa que ocupaba la víctima- confirmó que Cóceres estaba y que él empuñaba el arma. Incluso Salvatierra aseguró que habían estado bebiendo juntos los tres.En tanto en la segunda jornada de debate, algunos testigos parecieran haber intentado salvar al acusado con burdas historias contadas por otros. El mismo fiscal de Cámara, Juan Carlos Almada echó por tierra en sus alegatos estas versiones “uno de los testigos comentó que el imputado estaba en su casa y un sobrino llegó diciendo que Tania se había ahorcado o degollado, pero que no le creyeron por lo que continuaron comiendo y bebiendo algo”. TESTIMONIOS. Por su parte, la madre de Gabirondo, entre lágrimas y profundamente conmocionada, dijo al salir al pasillo de la sala de los tribunales donde se llevaba adelante el debate que “ella tenía un balazo, cómo se va a degollar. Son puras mentiras que inventan”. No obstante remarcó: “Yo creo en la Justicia y se hizo justicia con esta sentencia”. Gabirondo era madre de cuatro niños de entre 4 y 14 años, y para la Justicia, Cóceres fue el autor del disparo que 26 días después del hecho terminó con la vida de la chica, resolución a la que se pudo llegar gracias a los pocos y honestos testigos que declararon la verdad, pese a que confesaron que tienen miedo y han padecido amenazas. Cabe recordar que hace menos de un mes, otro caso que se debatió en juicio oral fue el de Martín Terraza, acusado de matar a Patricia Rivas. Pese a que también se había barajado una versión de que ella quiso matarse durante un forcejeo con un arma, se llegó a la conclusión de que fue asesinada y por este homicidio el imputado deberá purgar una década en la cárcel de Paraná. (Fuente: El Diario)


