“Según la información que tenemos, la operación habría sido canalizada mediante una cuenta bancaria, de una entidad de Concordia, con un depósito apócrifo y, consecuentemente, una vez que la empresa de Bovril supuestamente lo habría recibido efectuaron el envío de la mercadería. Ellos vendieron a una cooperativa de trabajo de la ciudad”, precisó el comisario Rubén Soto de la seccional Tercera, según detalla El Sol en su sitio digital.La Policía logró dar con un depósito donde la firma estaba acopiando la mercadería, ubicado sobre calle Vélez Sársfield al 1000, de Concordia. Cuando se pusieron en contacto con la firma de Bovril ya estaban por enviar una segunda remesa. A todo esto, los efectivos policiales ya tendrían identificada a la persona que estaría al frente de la estafa.El personal secuestró 50 tachos plásticos de 17 kg., cada uno, de masilla homogeneizada para vidrios.El verso “Empezaron con una charla y quedamos con que eran de una cooperativa. Luego cargamos la mercadería, después la empezamos a descargar, en un lugar ubicado sobre la Ruta Nacional 14, parecían buenas personas, pero cuando volvimos nos enteramos que era una estafa. Me llamó el comisario Soto y me preguntó si era el dueño. Le contesté que era el hijo y me dijo que tenían nuestra mercadería en su poder”, precisó Emanuel Báez.Otro de los integrantes de la firma, aclaró que iban a realizar un “depósito en caja de ahorro que nunca fue girado, un ticket apócrifo, una cooperativa que no existe; todo trucho pero terminó bien”.Aseguraron que nada los hizo suponer que se trataba de personas que les estaban tendiendo una trampa. “Había un chico de 17 años, después un hombre mayor de más de 40 y el tercero de unos 30. La mercadería la trasladamos a una Ford 100 blanca, vieja, y no le vimos la patente porque estaba abierta para cargar. Fue a las 8 de la mañana. Después cuando ya iba en viaje para buscar la segunda partida, me llama un amigo, de García Vidrios, y me dijo que me estaban estafando, que me vuelva para Concordia para realizar la denuncia y al ratito me llama el comisario Soto”, precisó el hijo del propietario de la firma. (Fuente: Diario UNO)


