Viernes, 13 de febrero de 2026   |   Política

Fragmentación libertaria: tres bloques y ningún cargo clave en la conducción de Diputados

La Cámara definió sus autoridades para el nuevo año parlamentario. El espacio libertario quedó dividido en tres bloques distintos y sin lugares en la presidencia o vicepresidencias del cuerpo.
Fragmentación libertaria: tres bloques y ningún cargo clave en la conducción de Diputados

 

De la redacción de INFORME DIGITAL

 

La Cámara de Diputados definió por unanimidad las autoridades que conducirán el nuevo año parlamentario. La publicación oficial del cuerpo confirmó tanto la integración de la mesa institucional como la composición de los bloques.

 

En la conducción de la Cámara, Gustavo Hein continuará como presidente. La vicepresidencia primera será ocupada por Carola Laner y la vicepresidencia segunda por Juan José Bahillo.

 

En cuanto a los bloques, el mapa parlamentario quedó conformado de la siguiente manera:

 

Juntos por Entre Ríos

Presidente: Bruno Sarubi

Vicepresidenta: Noelia Taborda

 

Más para Entre Ríos

Presidenta: Laura Stratta

 

La Libertad Avanza

Presidente: Roque Fleitas

 

Partido Conservador Popular

Presidenta: Liliana Salinas

 

La Libertad Entre Ríos

Presidente: Carlos Damasco

 

Fe y Libertad

Presidenta: Julia Calleros

 

El dato político relevante es la fragmentación del espacio libertario. La representación vinculada al mileísmo legislativo no aparece unificada, sino distribuida en tres bloques distintos.

 

Esa división tuvo un impacto institucional concreto: ninguno de esos bloques accedió a la presidencia ni a las vicepresidencias de la Cámara.

 

En términos parlamentarios, la fragmentación reduce volumen político en la negociación de cargos estratégicos y limita incidencia en la conducción formal del cuerpo.

 

Pero además abre otra discusión, más sensible.

 

Históricamente, la creación de nuevos bloques en las legislaturas suele habilitar la asignación de estructura administrativa propia: secretarios de bloque, asesores, personal técnico y recursos operativos. Cada bloque requiere funcionamiento interno, lo que puede traducirse en mayor demanda de contratos y gasto legislativo.

 

Por ahora no hay información oficial que indique ampliación de estructura en este caso. Sin embargo, si la división se tradujera en más cargos o mayor gasto, quedaría planteada una contradicción política evidente con el discurso libertario de reducción del Estado y recorte del gasto público.

 

La pregunta hacia adelante no es solo política sino institucional: ¿la fragmentación responde a diferencias estratégicas reales o terminará impactando en la estructura administrativa de la Cámara?

La división en tres bloques podría implicar, como ocurre históricamente en las legislaturas, mayor estructura administrativa: secretarios, asesores y personal técnico por cada bloque. Si eso sucediera, tensionaría con el discurso libertario de achicar el Estado.

El año legislativo recién comienza.

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