
De la redacción de INFORME DIGITAL
La Cámara de Diputados definió por unanimidad las autoridades que conducirán el nuevo año parlamentario. La publicación oficial del cuerpo confirmó tanto la integración de la mesa institucional como la composición de los bloques.
En la conducción de la Cámara, Gustavo Hein continuará como presidente. La vicepresidencia primera será ocupada por Carola Laner y la vicepresidencia segunda por Juan José Bahillo.
En cuanto a los bloques, el mapa parlamentario quedó conformado de la siguiente manera:
Juntos por Entre Ríos
Presidente: Bruno Sarubi
Vicepresidenta: Noelia Taborda
Más para Entre Ríos
Presidenta: Laura Stratta
La Libertad Avanza
Presidente: Roque Fleitas
Partido Conservador Popular
Presidenta: Liliana Salinas
La Libertad Entre Ríos
Presidente: Carlos Damasco
Fe y Libertad
Presidenta: Julia Calleros
El dato político relevante es la fragmentación del espacio libertario. La representación vinculada al mileísmo legislativo no aparece unificada, sino distribuida en tres bloques distintos.
Esa división tuvo un impacto institucional concreto: ninguno de esos bloques accedió a la presidencia ni a las vicepresidencias de la Cámara.
En términos parlamentarios, la fragmentación reduce volumen político en la negociación de cargos estratégicos y limita incidencia en la conducción formal del cuerpo.
Pero además abre otra discusión, más sensible.
Históricamente, la creación de nuevos bloques en las legislaturas suele habilitar la asignación de estructura administrativa propia: secretarios de bloque, asesores, personal técnico y recursos operativos. Cada bloque requiere funcionamiento interno, lo que puede traducirse en mayor demanda de contratos y gasto legislativo.
Por ahora no hay información oficial que indique ampliación de estructura en este caso. Sin embargo, si la división se tradujera en más cargos o mayor gasto, quedaría planteada una contradicción política evidente con el discurso libertario de reducción del Estado y recorte del gasto público.
La pregunta hacia adelante no es solo política sino institucional: ¿la fragmentación responde a diferencias estratégicas reales o terminará impactando en la estructura administrativa de la Cámara?
La división en tres bloques podría implicar, como ocurre históricamente en las legislaturas, mayor estructura administrativa: secretarios, asesores y personal técnico por cada bloque. Si eso sucediera, tensionaría con el discurso libertario de achicar el Estado.
El año legislativo recién comienza.



