
El abogado Sebastián Daniel Nanini contactó ofuscado a quien escribe estas líneas el pasado viernes a las 19:23. Se sintió agraviado por la manera en que fue presentado en una nota exclusiva que informaba sobre su presentación ante el juez Enrique Kreplak como el nuevo presidente del laboratorio sospechoso de haber comercializado fentanilo de uso clínico contaminado a efectores de salud. El magistrado investiga la muerte de al menos 16 pacientes, 15 de los cuales estaban internados en el Hospital Italiano de La Plata, y hay más de 60 afectados en todo el país.
En su mensaje, el ex apoderado de varias listas del PJ bonaerense y abogado de la ex esposa de Lázaro Báez afirmó que su vínculo con la empresa es posterior a la producción del mortal medicamento utilizado en pacientes con dolores crónicos severos.
A continuación se presenta la primera entrevista de Sebastián Daniel Nanini desde que adquirió el 99% del cuestionado laboratorio. En esta conversación, expresa que percibió “un buen negocio” en la empresa que ofrece sus productos a gobernadores e intendentes; niega la existencia de “intereses políticos” detrás de la adquisición y afirma que “el fentanilo es horrible”, asegurando que dejaría de producirlo si toma el control definitivo de la empresa, y reconoce que “El Estado es un buen cliente”.
### “Compré todas las acciones”
—¿Qué participación tiene usted en el laboratorio HLB Pharma?
—HLB Pharma es una sociedad anónima, y mi función consiste en la compra y venta de acciones. Adquirí el paquete mayoritario de acciones.
—¿Qué porcentaje?
—No lo recuerdo con precisión, pero es la mayoría.
—¿Porcentaje podría referirse al 51%?
—Digamos 99%. Compré todas las acciones, sí.
—¿Y a quién se las compró?
—El contrato fue firmado por Ariel García (Furfaro), y no recuerdo el nombre de la señora, pero su apellido es Furfaro. Ella figuraba como accionista de la sociedad.
—¿Por qué monto fue la operación?
—Es una compraventa privada. Lo que puedo decir es que no compré un laboratorio con los números que normalmente se manejan. La idea siempre fue pagar con producción; es decir, mientras iba produciendo, iba pagando la compra. Avancé con la negociación con Ale García, quien hace tiempo manifestaba su deseo de salir de la industria y estaba liquidando todo el laboratorio. Firmamos con una cláusula de rescisión de seis meses. En ese período evaluaría maquinarias, insumos, materia prima y personal. Sin embargo, aún no se ha podido hacer debido a lo sucedido.
—¿Por las muertes del fentanilo contaminado? ¿Desde cuándo está a cargo de la empresa?
—No, yo nunca estuve a cargo de la empresa, y es importante su pregunta, porque nunca di de alta el cambio. Solo informé a la Inspección General de Justicia.
—En el Boletín Oficial figura que usted es el presidente del laboratorio desde el 28 de marzo de este año.
—Eso es posterior a la fabricación del supuesto fentanilo contaminado, que se produjo en diciembre de 2024. Por eso me presento ante el doctor Enrique Kreplak, el juez federal de La Plata que investiga las muertes relacionadas con el fentanilo contaminado. Si se emite un oficio judicial, mi nombre está registrado. Aún no he dado de alta el cambio en ARCA. Debido a esto (por las muertes de pacientes), no he tenido acceso al inventario completo ni he podido designar al director técnico de mi confianza. No tuve advertencias graves sobre el laboratorio.
—¿Y usted no conocía nada sobre la producción de fentanilo contaminado, no recibió documentos ni controles de calidad que advirtieran sobre la presencia de bacterias en el lote del fentanilo mortal?
—Me enteré por los medios, no porque tuviera información privilegiada. El actual director técnico no forma parte de mi equipo de trabajo. Es el mismo equipo que venía operando anteriormente.
### “La cuestión de la contaminación es algo muy serio”
—¿Y cuando se entera, qué hace? ¿Piensa en dar marcha atrás con la operación?
—Pido la auto inhibición, lo que significa que se cierre hasta que se aclare la situación. También estaba previsto que yo me auto inhibiera para hacer observaciones internas y poder tomar medidas concretas sobre la actividad comercial.
—Según la documentación, usted solicitó la “auto inhibición voluntaria de la planta productiva” al Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) el 9 de mayo, un día después de que la ANMAT declara un “alerta sanitaria” para que en todo el país deje de utilizarse el producto, indicando textualmente “fentanilo HLB/fentanilo (citrato) que se está investigando por desvío de calidad”.
—Sí, hay que aclarar que pedí que se detenga la producción. Lo hice ante una situación de potencial contaminación para investigar qué había sucedido. Esa fue mi idea y hasta el día de hoy creo que fue acertada.
—Y el 12 de mayo la ANMAT solicita la inhibición de HLB Pharma y de Laboratorios Ramallo.
—Exactamente.
—¿Qué vínculo existe entre ambos laboratorios?
—La planta de Ramallo produce exclusivamente para HLB. Son laboratorios distintos.
—¿Y usted continuará con esa relación?
—La exclusividad no está cancelada, pero no sé cómo terminará todo esto. Me parece fundamental saber cómo concluye el proceso judicial. La justicia debe determinar las responsabilidades, y las familias de las víctimas lo merecen. Estoy a disposición de la justicia. Esta cuestión de la contaminación es algo muy serio. La justicia, la ANMAT, no yo, deben revisar detalladamente los documentos, yo no tengo relación con esa producción. La justicia debe investigar a fondo y averiguar lo sucedido aquí.
—Le repito una pregunta anterior: si la justicia determina que, como indican los análisis del Instituto Malbrán y de la ANMAT, el fentanilo contaminado fue producido por Laboratorios Ramallo y HLB Pharma, ¿usted seguirá adelante con la compra?
—Tengo prevista una cláusula de indemnidad por seis meses, que consideraba prudente. Quiero abordar una actividad comercial tan compleja de la cual no soy experto, y eso aún está en análisis.
### “Lo vi como un buen negocio”
—¿Cuando compró el paquete accionario, las objeciones y sanciones que la ANMAT ha hecho al laboratorio desde 2019 no le generaron inquietud?
—Lo consulté y me informaron que eran habituales las correcciones que requería el órgano de control. Me dijeron que eso era algo común. Nunca recibí alertas concretas sobre ninguna mala práctica.
—¿Conoce a otros abogados como usted que compren un laboratorio?
—No, pero los abogados estamos en todas partes.
—¿Y a usted, como abogado, le interesaba participar en la compra de un laboratorio?
—Me pareció un negocio interesante. Lo vi como un buen negocio sin desembolsar mucho dinero.
—Si es un buen negocio, ¿por qué querría retirarse García Furfaro? ¿Acaso sería por los cuestionamientos que enfrenta?
—Me dijo que estaba cansado de la industria, que era complicado, y también creo que se había diversificado en otras actividades comerciales. Manifestó su deseo de retirarse.
—¿Existe una motivación política detrás de la compra de HLB Pharma?
—Respecto a la compra del paquete accionario, hay quienes dicen que detrás de mí hay otros. Se sugiere que HLB Pharma tiene muchos vínculos con la política, especialmente con gobernadores y municipios. Se menciona a Mario Ishi, con quien usted tiene una buena relación.
—Lo cierto es que conozco a Mario Ishi. Es un excelente intendente. Además, fui apoderado de listas del PJ. Este es un laboratorio que vende productos a diferentes niveles de gobierno. Cabe recordar que para esto hay procesos y expedientes. No es solo una compra simple; hay licitaciones involucradas. La política, como se menciona, no está detrás de mi adquisición. No hay influencia de Mario Ishi ni de ningún gobernador. Tengo relaciones con muchas personas, no solo con algunos en el Ejecutivo, y ninguna está detrás de esta compra.
—En varias notas del portal oficial de la Municipalidad de José C. Paz lo mencionan como “director general de asuntos legales” de la intendencia.
—Sí, eso se escribió, pero fue un error involuntario por parte de la comunicación de la intendencia. No soy funcionario ni empleado del municipio de José C. Paz ni de la provincia de Buenos Aires. Mi único cargo público fue hace tiempo en el Senado, pero fue muy breve y siempre he seguido con mi actividad privada.
### “Creo que hay muchas personas responsables”
—¿Conoce a Jorge Salinas, de Laboratorios Ramallo, la firma que produce exclusivamente para ustedes?
—No lo conozco. Según los documentos que analicé con mi equipo de trabajo, no hay referencias a él para avanzar en la compraventa de acciones. La justicia debe proseguir con la investigación; si lo que se dice es cierto, hay muchos responsables: desde un director técnico de control de calidad hasta las autoridades nacionales que permiten que un producto contaminado salga al mercado. Esto escapa a mi conocimiento. Aclarando que no hablo de algo concreto, sino en términos generales: la justicia debe resolver.
—¿Cree posible que el fentanilo haya sido vendido a sabiendas de su contaminación, considerando los estrictos controles de calidad?
—Esa idea me parece una locura. No quiero pensar que sea así. No puedo naturalizar ese concepto. No creo que sea el caso. Además, la sociedad necesita saber qué ocurrió, y por eso la justicia debe profundizar en la investigación. Hay muchas personas involucradas, y no solo quien lo produce es responsable. Desde la producción hasta la inyección del producto a un paciente, intervienen muchas personas.
—Pero si el producto fue elaborado en el laboratorio y no se controló debidamente, o fue comercializado a sabiendas de que estaba en mal estado, el laboratorio sería responsable.
—Si ese es el caso, los directores técnicos del laboratorio tendrían responsabilidad, sin duda. Sin embargo, hay muchas otras personas que también deben rendir cuentas.
—¿Qué le dijo a García Furfaro cuando estalló el escándalo del fentanilo contaminado? Me imagino que debió preguntarle: “¿Qué ocurrió aquí?”
—Sí, palabras más, palabras menos. Me manifestó que hubo muestras que enviaron a analizar. Él no es director técnico. Me comentó que ahora había que esperar los resultados de los análisis. Está muy afectado. No es científico ni bioquímico, confió en los procesos de los profesionales que contrató. Creo que eso puede sucederle a cualquiera. Él está preocupado.
### La relación con la familia Báez
—Permítame apartarme del tema fentanilo. ¿Qué relación tiene con la familia de Lázaro Báez?
—La única relación real que tengo es con Norma Calismonte, la ex esposa de Lázaro Báez, a quien asesoro en varias causas legales. El principal caso es la división de bienes en Río Gallegos. Nunca fui abogado de Lázaro Báez.
—¿Y del hijo de ambos, Martín Báez?
—En su momento participé como abogado para que Martín obtuviera su prisión domiciliaria y generé confianza con Norma, quien me consultó sobre asuntos legales. Reitero, soy abogado de ella y no de Lázaro. Con él traté temas relacionados con la causa en Río Gallegos, donde Norma es querellante en una acusación por defraudación. Imagínese que no soy abogado de Báez; al contrario.
—Pero le ayudó a encontrar un lugar para que Lázaro pasara su prisión domiciliaria.
—Un abogado de Báez me solicitó que lo ayudara a conseguir un lugar para su prisión domiciliaria, porque lo habían sacado de manera abrupta de su casa en Ayres de Pilar. Fue solo por eso. Y terminó mal debido a la sensibilidad de algunos abogados de Báez.
—¿Cuál es su relación con el expresidente Alberto Fernández?
—Eso se menciona por una foto. Ambos somos docentes en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y nos tomamos una foto.
—¿Trabajó con Alberto Fernández?
—No tengo relación con él, aunque lo conozco de algunas reuniones.
—¿Cuál es su vínculo actual con el peronismo bonaerense?
—Es muy acotado, prácticamente nulo. La política me interesa; considero que es la herramienta adecuada para transformar la realidad de las personas. Un ejemplo es Mario Ishi. La política me motiva.
—Una vez expresó que la lista de Mario Ishi representaba “desde Perón a Néstor”. ¿Ese rango define su visión del peronismo?
—Sí, es cierto. Lo afirmé y creo que hay valores y acciones específicas que se deben considerar, especialmente de Néstor Kirchner.
### “En Estados Unidos, hablar de fentanilo es un tema espantoso”
—¿En septiembre definirá si se queda o no con el paquete accionario de HLB Pharma?
—O antes, no lo sé.
—Después de lo que hemos conversado, si asume el control del laboratorio, ¿seguirá priorizando como hasta ahora la venta de medicamentos a municipios y provincias?
—Eso depende de la estructura argentina. El gran comprador es el Estado argentino. No consideraría desechar ningún Estado como cliente, aunque eliminaría algunos de los productos que fabricamos. Por ejemplo, pienso que este producto no es bueno.
—¿Se refiere al fentanilo de uso clínico?
—No solo por el fentanilo supuestamente contaminado. El fentanilo genera estragos en Estados Unidos. Lo veo en mis viajes allí. En Estados Unidos, hablar de fentanilo es un tema terrible.
—Su opinión es que, si controla HLB Pharma, dejaría de producir fentanilo para uso médico.
—Sí. ¿Por qué no? La imagen del fentanilo en Estados Unidos es negativa. Si llego a estar al frente de esa actividad, podría detener la producción del fentanilo como se hace actualmente. Existe un dicho que se resume en “uno evita lo que le hace daño”.
—Mi abuela decía: “El que se quema con leche, ve una vaca y llora”.
—Exactamente. Por eso no creo que valga la pena seguir produciendo fentanilo. Es un asunto muy controvertido, especialmente por la perspectiva que tengo desde el exterior.
—¿Accedió a alguna documentación que acredite que la partida de fentanilo que causó la muerte de 16 personas fue elaborada de manera eficiente y bajo todos los controles?
—No, no he tenido acceso a tal información. Mi intención fue designar a un director técnico de confianza que pudiera interactuar con el responsable actual, pero nunca llegué a ese punto. Ahora todo está en manos de la justicia. El juez Kreplak decidirá sobre la responsabilidad y quiénes son los involucrados.




