
La campaña agrícola avanza con, en términos generales, un balance todavía positivo, aunque la falta de lluvias de las últimas semanas empezó a complicar la situación de cultivos en algunas zonas. Ayer, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informó que hay casi medio millón de hectáreas de soja en condición regular y advirtió que si no llueve en esta semana, ya podría haber recortes en el potencial de rinde. Al mismo tiempo, la situación se sigue agravando en el sur de Córdoba, donde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) alertó que se relevan deterioros y pérdidas puntuales tanto de área como de rendimiento, mientras que la entidad rosarina y productores de la región estiman pérdidas de hasta el 50% del rendimiento en los lotes más afectados por la falta de humedad y las altas temperaturas.
“A partir de fines de diciembre, las lluvias comenzaron a recortarse en la región núcleo. Hay sectores más afectados que otros”, explicó Florencia Poeta, especialista de la BCR. En las últimas semanas las precipitaciones fueron escasas y muy desparejas: cerca del 65% de la región quedó casi sin agua, con acumulados relevantes solamente en puntos aislados del noreste y del sur. Como consecuencia, aumentó la cantidad de lotes de soja de primera en estado regular, que hoy representan el 15% del área, unas 450.000 hectáreas, mientras que el resto se mantiene mayormente en buenas condiciones. Según detalló la especialista, la superficie total de soja en la región núcleo alcanza las 4,6 millones de hectáreas, de las cuales el 60% corresponde a soja de primera y el 40% a soja de segunda.
Maíz sobre trigo en Alejandro Roca, Córdoba, con los signos de estrés
Poeta explicó que no todas las zonas están igual de afectadas. “El norte de la región núcleo, en los alrededores de Carlos Pellegrini, registró un recorte menor de lluvias y hoy presenta mejores reservas. Pero en el resto de la región las reservas son de regulares a escasas, y eso es lo que hoy está complicando el estado de la soja de primera”. A ese factor se sumaron las altas temperaturas, que incrementaron el consumo de agua de los cultivos y aceleraron el agotamiento de la humedad del suelo.
Según el análisis de disponibilidad de agua, la falta de humedad afecta hoy al 20% del área, mientras que dos tercios de la región presentan condiciones apenas regulares. Solo un 15% conserva una buena cantidad de agua en el suelo, sobre todo en el norte. En este contexto, los técnicos advierten que el rendimiento de la soja de primera empieza a verse en riesgo, particularmente en los lotes que ingresan a etapas críticas de desarrollo y necesitan más agua para no perder producción.
Este deterioro también fue señalado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. En su último relevamiento, realizado al 21 de enero, la entidad indicó que disminuyeron las áreas con buena humedad en el suelo, sobre todo en el sur de Córdoba y el oeste bonaerense, y que empeoró el estado general del cultivo respecto de la semana anterior. Además, advirtió que alrededor del 15% de la soja de primera ya ingresó en una fase crítica de su desarrollo, en la que necesita más agua, y que en algunos lotes comenzaron a aparecer dificultades para cubrir el suelo entre hileras, una señal clara de estrés que vuelve determinante la evolución del clima en las próximas semanas.
En el maíz, la situación continuó agravándose en el sudeste de Córdoba, una de las zonas más afectadas por la falta de precipitaciones que comenzó en diciembre. La jefa de estimaciones agrícolas de la BCBA, Cecilia Conde, detalló que “en el sur de Córdoba, la campaña gruesa atraviesa un escenario cada vez más condicionado por el déficit hídrico y el estrés termo-hídrico, con impactos visibles sobre los principales cultivos”. Según indicó, “el maíz temprano es el más afectado”, con situaciones muy heterogéneas pero mayormente desfavorables: se registran pérdidas de rendimiento y reducción del área cosechable, asociadas a fallas en la polinización, espigas con bajo número de granos y altas temperaturas durante el período crítico.
Néstor Roulet, productor y asesor en el sur cordobés, asegura que la situación se agrava día a día a medida que no llegan las lluvias y ya hay productores que están picando para forraje lotes que originalmente iban a destinar a grano. “En muchos casos, el rinde ya está perdido y no hay margen para una recuperación”, advirtió.
En departamentos ubicados al sur de la ruta 9, como Río Cuarto y Juárez Celman, numerosos lotes podrían terminar con rindes apenas entre el 30 y el 40% de lo esperado. En ese contexto, Rulet estimó que la provincia de Córdoba ya enfrenta una pérdida mínima del 20% de su producción de maíz, lo que equivale a unos 4 millones de toneladas menos.
Maíz en el sur de Córdoba
En la misma línea, la BCR y productores de la región estiman pérdidas de hasta el 50% del rendimiento en los lotes más afectados del sudeste cordobés, donde la falta de lluvias impidió sostener el llenado de los granos y, en muchos casos, el rinde ya quedó prácticamente definido.
No obstante, en el resto de la región núcleo la situación general todavía resiste. En esta zona, la superficie total de maíz alcanza las 1,9 millones de hectáreas, de las cuales cerca del 90% corresponde a maíz temprano.
Según explicó Florencia Poeta, especialista de la Bolsa de Comercio de Rosario, seis de cada diez lotes de maíz temprano se mantienen en condición de excelente a muy buena, aunque comenzó a aparecer un 10% de los cuadros en estado regular y un 1% en mal estado. La especialista concluyó que, si bien la vara productiva este año estaba muy alta, la evolución final dependerá de que se registren lluvias en el corto plazo.




