Por una orden expresa del juez de Instrucción de turno, doctor Ricardo Ruhl, quedó detenido ayer y a disposición de la Justicia de Entre Ríos el marido de una médica neuróloga que el domingo por la noche -aproximadamente a las 20.30- fue trasladada a un centro hospitalario local y llegó sin vida, lo que despertó sospechas entre sus colegas y la Justicia, ya que su esposo aducía que estaban durmiendo y que cuando él se levantó, quiso despertarla infructuosamente. Entre las versiones que se dejaron trascender se comentó incluso que se habría mencionado una supuesta descompostura previa, pero lo cierto es que entre la noche del sábado y la mañana de ayer, los resultados de la autopsia realizada en la Morgue Judicial puso en alerta al magistrado y ordenó la inmediata intervención de la División Homicidios.Fue así que ayer se llevó a cabo un allanamiento e inspección ocular en el domicilio de calle Nicanor Molina 506, que ocupaban hasta el domingo la doctora Wilma Isabel Meza, de 45 años, médica neuróloga y su marido, Marcelo César Costa, de 43, quien se desempeñaba como chapista automotor.Tras recogerse algunas ropas de cama y otros elementos que pudieran ser de interés para la causa, los investigadores comunicaron al juzgado interviniente su impresión, lo que sumado al informe médico forense, en el cual se confirmarían posibles lesiones provocadas, fueron indicios suficientes para que el doctor Ruhl decidiera el alojamiento de Costa en la Alcaidía de Tribunales.La doctora Wilma Meza se desempeñaba como médica neuróloga en el Hospital Carrillo y también en el Instituto de Resonancia Magnética de Entre Ríos.


