
EL CALAFATE, Santa Cruz.- En 2025, la provincia de Santa Cruz alcanzó un hito significativo al aprovechar un total de 10.294 ejemplares de guanaco en el marco del Plan de Manejo del Guanaco; es la cifra más alta desde que se implementó la extracción de los campos conforme al protocolo establecido. Según datos oficiales, la producción total de carcasa fue de 302.128 kilos de carne, lo que permitió abastecer el mercado provincial con un producto de alto contenido proteico.
“Este año fue el de mayor aprovechamiento, del número total hubo 193 que fueron esquilados en silvestría, en tanto que a planta de faena fueron 10.072 ejemplares todos ellos para proveer el mercado local”, detalló a LA NACION Marisol Espino, directora de Fauna del Consejo Agrario Provincial.
El cierre anual de la Comisión Asesora Provincial —un espacio multisectorial que reúne a científicos, productores, industriales y representantes del Estado provincial y nacional para coordinar la gestión responsable de la especie— puso de relieve este logro. La cifra récord reafirma la consolidación de un modelo que busca armonizar la explotación de los recursos naturales con estándares de sostenibilidad reconocidos internacionalmente.
Reunión de la Comisión Asesora Provincial establecida por el Plan de Manejo del Guanaco en Santa Cruz CAP Santa Cruz
La modalidad principal de aprovechamiento comprendió 10.072 ejemplares, gestionados mediante arreo, encierre y transporte en pie a plantas de faena habilitadas; esta metodología garantiza un control riguroso del proceso desde el campo hasta la comercialización. Complementariamente, se ejecutaron otras prácticas: 193 guanacos fueron manejados en silvestría —con arreo, encierre, esquila y posterior liberación— y 29 animales se obtuvieron mediante caza comercial con procesamiento artesanal. La diversificación de técnicas busca maximizar el valor del recurso.
La intervención operativa se desplegó sobre una superficie de 822.000 hectáreas en territorio santacruceño, lo que representa el 56% de las áreas que solicitaron participar en el plan, según el informe presentado. Un aspecto técnico clave es que la “cosecha” estuvo compuesta mayoritariamente por machos, una decisión destinada a preservar la viabilidad reproductiva de la especie, respetando sus ciclos biológicos y la protección de las crías.
El Consejo Agrario Provincial (CAP) fue el motor de esta política pública que, según su titular Hugo Garay, demuestra que “en Santa Cruz es posible producir cuidando el recurso”. Añadió que el espacio de gobernanza creado por el Plan de Manejo del Guanaco facilita la toma de decisiones basada en conocimiento científico, con un marco de reglas claras, trazabilidad y controles que garantizan un aprovechamiento responsable, legal y sostenible.
En Santa Cruz hay una importante población de guanacos Archivo-Horacio Córdoba
La articulación entre el INTA, el Senasa, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y las cámaras del sector fue clave para consolidar este modelo. Desde el CAP señalaron que la sostenibilidad no se mide solo por resultados productivos, sino también por la capacidad de acordar pautas comunes que respeten los ciclos biológicos de la especie, incluida la protección de las crías, y que aseguren la viabilidad del recurso a largo plazo.
En la evaluación de la Mesa Asesora Provincial destacaron que el resultado no solo garantizó la oferta de carne de guanaco a precios competitivos dentro de la provincia, sino que también generó aproximadamente 80 puestos de trabajo directos, que abarcan desde las tareas de encierre en el campo y transporte hasta la faena en plantas habilitadas y el procesamiento inicial de la fibra.
También se identificaron dificultades operativas vinculadas a la escasez de encerradores, la falta de relevadores capacitados, la limitada disponibilidad de mataderos municipales en el interior provincial y el bajo aprovechamiento de la fibra; esos son desafíos que el plan deberá enfrentar para mejorar sus resultados.
Con la etapa operativa ya consolidada, la Mesa definió que el principal desafío estratégico para 2026 será fortalecer la trazabilidad e incrementar la escala del plan, por lo que el eje estará puesto en mejorar los sistemas de control que certifiquen el origen legal, sanitario y ético de los productos derivados del guanaco.
Desde la entidad provincial consideraron que la trazabilidad brinda garantías a los consumidores y permite que la carne y la fibra producidas en Santa Cruz accedan a mercados de mayor valor. “En este proceso, el Estado provincial cumple su rol como autoridad de aplicación, con tareas de fiscalización en territorio y el uso de herramientas tecnológicas para prevenir la ilegalidad y acompañar a los productores que cumplen con la normativa vigente”, detallaron.
Entre los principales objetivos para el próximo período figuran aumentar el número de animales aprovechados, incrementar la producción de carne con la posibilidad de abastecer a otras provincias previa habilitación de las plantas, y avanzar en el procesamiento provincial de la fibra para promover el agregado de valor dentro del territorio santacruceño.

