
En medio de un clima tenso entre los productores agropecuarios y el gobierno de Donald Trump, tras sus declaraciones sobre la intención de importar más carne argentina, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) anunció que mañana reabrirá alrededor de 2100 oficinas en todo el país, según informó la agencia AP, pese al actual cierre del gobierno. Según se conoció, la medida busca facilitar a agricultores y ganaderos el acceso a 3000 millones de dólares en ayuda proveniente de programas existentes. Mientras los republicanos la calificaron como vital para la cosecha, los demócratas la denuncian por usar a los agricultores como “peones políticos”.
El USDA precisó que cada oficina de la Agencia de Servicios Agrícolas contará con dos empleados que seguirán cobrando su salario aun cuando el gobierno permanezca cerrado. Esas oficinas asistirán a los agricultores para tramitar préstamos agrícolas, seguros de cultivos, ayuda por desastres y otros programas. Un portavoz del USDA afirmó que la medida refleja el compromiso del presidente Trump con los agricultores y ganaderos.
Esta semana, los ganaderos se mostraron contrariados por la idea de Trump de importar más carne de la Argentina al considerar que podría afectar sus ingresos, y a principios de este mes los productores de soja se quejaron de que un paquete de ayuda de 20.000 millones de dólares otorgado a la Argentina permitió que ese país vendiera soja a China. Los agricultores también esperan detalles del paquete de asistencia que Trump prometió para ayudarlos a sobrellevar su guerra comercial con China, pero esa ayuda quedó en suspenso por el cierre, consignó AP.
Un portavoz del USDA dijo que esta medida refleja el compromiso del presidente Trump de ayudar a los agricultores. JIM WATSON – AFP
“El presidente Trump no permitirá que el cierre radical de los demócratas de izquierda impacte los servicios cruciales del USDA mientras la cosecha está en marcha en todo el país”, dijo el portavoz del organismo. Un funcionario de la Casa Blanca afirmó que el gobierno utiliza fondos de la Corporación de Crédito de Productos Básicos, una agencia del USDA que aborda los precios de los productos agrícolas.
Republicanos como el senador de Iowa Chuck Grassley, el senador de Dakota del Norte John Hoeven y grupos agrícolas como la Asociación Nacional de Productores de Maíz y la Asociación de Soja de Illinois elogiaron la iniciativa, mientras que los demócratas acusaron al gobierno de instrumentalizar a los agricultores en la disputa por el cierre. Ambos partidos no han podido alcanzar un acuerdo para financiar al gobierno y poner fin al cierre que comenzó el 1 de octubre.
Kenneth Hartman Jr., presidente de la Asociación de Productores de Maíz, dijo que se trata de un momento crucial porque los agricultores se están preparando para realizar pedidos de semillas y fertilizantes para el próximo año.
Temen que la importación de carne desde la Argentina pueda perjudicar las ganancias de los ganaderos de Estados Unidos. Marta Lavandier – AP
“Debido al factor de la inflación, la economía agrícola está realmente en una situación crítica. Así que cualquier cosa que los agricultores puedan obtener en cuanto al apoyo de los programas agrícolas de la ley agrícola del año pasado, necesitamos que esto se abra y sacar ese dinero para ellos”, dijo Hartman.
Los demócratas del Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes dijeron en X que esto muestra que Trump y la secretaria de Agricultura Brooke Rollins “podrían haber apoyado a los agricultores todo el tiempo, pero eligieron no hacerlo porque prefieren usar el dolor de los trabajadores del campo para obtener puntos políticos baratos mientras aumentan el costo de vida para los estadounidenses comunes al hacer que los alimentos y la atención médica sean más caros”.
La representante de Minnesota Angie Craig, la demócrata de mayor rango del Comité de Agricultura, dijo que el gobierno debería haber actuado antes para garantizar que los agricultores puedan obtener la ayuda que necesitan.
“Me alegra que la administración finalmente esté haciendo lo correcto por los agricultores de Estados Unidos al abrir parcialmente las oficinas de la FSA [Farm Service Agency], aunque me pregunto por qué esperó tanto y tomó esta decisión después de someter a los agricultores a tres semanas de incertidumbre”, dijo Craig.
Con información de la agencia AP




