Las pericias, rastrillajes y testimonios ratificaron que no se efectuaron disparos de armas de fuego en el ataque a un camión cargado con combustible y su chofer, en la noche del martes 10 sobre la ruta 11 en Victoria y por el que se acusó a Jorge Ernesto Bussi, sobrino del represor acusado por violaciones a los derechos humanos en Tucumán. El juez de Instrucción, Alejandro Callejas, emitiría una resolución en los próximos días. Según indicaron fuentes judiciales, los 15 testigos que declararon en la causa no hicieron referencia a disparos contra el tercer camión de los seis que transitaban por la ruta custodiados por la Policía de Entre Ríos.El juez Callejas podría expedirse la semana próxima, después de recibir un informe solicitado a la Policía respecto a un llamativo acontecimiento sucedido en Crespo la misma noche del supuesto atentado por el que se acusó a Bussi. Al parecer, el camionero estuvo retenido esa noche en un piquete de transportistas y que en un momento se habrían presentado personas identificadas como policías para requisar el vehículo sin una orden judicial y que el chofer del camión proveniente de San Lorenzo planteó su intención fue realizar una exposición y no una denuncia ya que necesitaba una constancia para presentar en su trabajo por los daños en la cabina del camión. En su relato, el muchacho de 23 años señaló que “escuchó un estruendo que parecía de balazo”, pero jamás afirmó que el camión haya sufrido impactos de bala.Mientras tanto, el sobrino del represor tucumano Antonio Domingo Bussi está imputado de los delitos de daño en concurso con coacción e intimidación pública, y el viernes pasado recibió la camioneta Ford Ranger desde la que supuestamente habrían salido los disparos contra el camión cisterna a la altura del kilómetro 107 de la ruta 11. (Fuente: UNO)