La dramática historia se inició en horas del mediodía de este lunes, cuando el reconocido neurólogo paranaense Ricardo Ramón Giliberti, finalizó su trabajo de la mañana en el consultorio y, tras pedirle a la secretaria del lugar que cerrara la puerta y que no lo molestaran, habría procedido a inyectarse en uno de sus pies una solución que ahora será analizada por laboratoristas de la Policía y que le habría provocado el deceso. Giliberti fue hallado sin vida en su consultorio, ubicado en un instituto de neurología en el centro de Paraná. El profesional fue hallado sin signos vitales entre las 15 y 15.30, según se indicó extraoficialmente. El fallecido tenía su consultorio en el Instituto de Neurología y Neurocirugía ubicado en calle San Martín 1.253, frente a la Clínica Modelo de la capital entrerriana. El doctor Ricardo Giliberti tenía de 62 años y se lo conocía como especialista en el tratamiento del dolor y quien trataba enfermos terminales.Según informaron fuentes cercanas a la investigación, el profesional habría trabajado hasta mediodía y se quedó en el lugar aduciendo que tenía tareas que realizar. Sin embargo, alrededor de las 15.30, al llegar al lugar la secretaria y no recibir respuestas de parte del médico al golpearle la puerta, ingresó al lugar y lo halló sin vida. Si bien existieron comentarios acerca de que el galeno podría haber estado pasando por un pozo depresivo, hubo quienes relativizaron esa posibilidad, pese a que admitieron que tiempo atrás estuvo afectado. Llamativamente, no se encontraron cartas, las que suelen aparecer en estos casos, explicando una posible autodeterminación, por lo que la jueza Patricia Yedro ordenó todas las pericias de rigor. (Fuente: El Diario)


