La situación económica de la Municipalidad de Paraná fue uno de los ejes de la campaña electoral que terminó el 18 de marzo. Las arcas públicas fueron motivo de polémica entre el gobierno local y sus adversarios. Pero lo cierto es que, mientras este tema daba que hablar en las distintas tribunas, se dictaban decretos que estaban lejos de llevar claridad a los números. Los últimos nombramientos se han realizado en cargos inexistentes, a la vez que se han dispuesto recategorizaciones por decreto generando derechos en los trabajadores beneficiados por el ascenso. El problema es que en el mismo decreto se promete que “se gestionará tal categoría” o se advierte que la misma está sujeta a lo que se apruebe en el Presupuesto 2007 o a lo que “determine el Ejecutivo” como si el Ejecutivo fuera un poder distinto del que firma el decreto. PASES A PLANTA. Los decretos que dispusieron los últimos nombramientos ya fueron difundidos parcialmente. Se trata de los decretos Nº 96 y Nº 321 de 2007 que se fundan en el “lineamiento político” de la gestión municipal con relación “a la mejora de la situación laboral de los trabajadores municipales” y a los “valores del empleo cierto y estable”. La primera de las resoluciones está fechada el 22 de enero y es rubricada por el intendente Julio Solanas y el Jefe de Gabinete, Jorge González. El decreto Nº 96 dispuso, en su artículo 1º, la designación en planta permanente, categoría 1 del escalafón y a partir del 15 de marzo de 2007, “a todo el personal que reviste contratado en la modalidad de locación de servicios, con situación anterior al 30 de junio de 2006”. Mientras tanto, el decreto Nº 321 está fechado el 1 de marzo –a 17 días de las elecciones– y también es firmado por Solanas y González. El decreto en cuestión tiene por fin ampliar los alcances del anterior y pasar a planta a estos agentes con contrato de locación de servicios “con situación anterior al 31 de diciembre de 2006”. Para estos trabajadores también se asigna la categoría 1 a partir del 15 de marzo. En total, los agentes que pasaron a planta –que fueron contratados antes de fines del año pasado– suman un total de 443. En todos los casos, el beneficio está sujeto a que sea “debidamente aprobado en el Presupuesto 2007”, presupuesto que aún no ha sido analizado por el Concejo Deliberante de Paraná. En este sentido, vale decir que para el oficialismo, luego de los comicios del 18 de marzo, no ha sido fácil, hasta el momento, lograr el consenso suficiente en su bancada mayoritaria para que el esquema de ingresos y gastos pueda contar con los votos necesarios. ASCENSOS. Son más de 60 decretos, rubricados en lo que va de 2007, los que refieren a ascensos de personal. Tienen la firma y sello de Solanas, González; el secretario de Hacienda, César Pross; y el secretario de Servicios, Planificación y Gestión del Desarrollo, Luis Zatti. Los decretos –que alcanzan a casi 700 agentes– se fundamentan de igual modo: “Actualmente la administración municipal cuenta con diferentes áreas de la misma sin cubrir, siendo necesario organizar las mismas a fin de desarrollar coordinadamente las actividades específicas para una organización más eficiente”. Se consigna, además, que “en virtud de la responsabilidad y esfuerzo demostrado por los agentes que se desempeñan en la Municipalidad, se estima pertinente valorar y reconocer su desempeño asignando tales funciones a los mismos, jerarquizando su situación”, según textos de dos de estos decretos, los que llevan los números 348 y 350. Un listado con los agentes beneficiados acompaña el fundamento de los decretos. En la nómina, aparecen una serie de notas que indican las condiciones en las que se realiza el ascenso. En la mayoría de los casos, las recategorizaciones se hacen en carácter de “interino” hasta tanto se proceda al llamado a concurso. Pero en algunos casos, se otorga el ascenso con la promesa de que “se gestionará tal categoría” o con la condición que así lo “determine el Ejecutivo” o así lo apruebe el Presupuesto 2007, cuyo tratamiento se encuentra empantanado en el Concejo Deliberante. JEFES VARIOS. Según se supo, hay cargos que efectivamente están vacantes; hay casos en que se “legaliza” la situación de un trabajador que de hecho está cumpliendo una función de responsabilidad. Pero en muchos otros, el cargo, de hecho, se está instituyendo con el solo fin de recategorizar al agente a quien se beneficia. Así, surgen funciones irrisorias. A modo de ejemplo, vale citar: jefe de Reparación del Mástil; jefe de Señalización Horizontal y otro de la Vertical. En Alumbrado, hay un jefe de Alumbrado Nocturno Zona Centro; un jefe de Herrería y otro al que sólo le incumbe la Herrería Exterior. En el Cementerio hay un jefe de Exhumaciones Turno Tarde, otro por la Mañana y otro que se encarga, a la vez, de Exhumaciones e Inhumaciones. En Transporte aparecen problemas de incumbencias: un jefe de Control Alcoholemia y otro de Inspección Alcoholemia. Hay un jefe de Inspectores Turno Matutino y otro que, en el mismo turno, sólo se encarga de la Zona Sur; otro del cuerpo Inspectores Femenino y otro para los Motorizados. (Fuente: El Diario)





