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Sábado, 20 de julio de 2019

En el Gobierno se entusiasman porque los gobernadores todavía no jugaron fuerte con Alberto Fernández (cómo ven a Bordet)

En el Gobierno se entusiasman porque los gobernadores todavía no jugaron fuerte con Alberto Fernández (cómo ven a Bordet)

Además del repunte en las encuestas, que les enseñan unaparidad con el Frente de Todos, la estabilidad del dólar, la campañapresuntamente desorganizada de la oposición y la tendencia a la baja de lainflación, un detalle de la realidad política alimenta el optimismo de losladeros de Mauricio Mauricio por estas horas y de cara a las elecciones.Festejan el por ahora escaso apoyo de los gobernadores peronistas a AlbertoFernández. “El de los gobernadores es un silencio ruidoso”, celebra uno de losdirigentes más importantes del PRO, que tiene diálogo habitual con variosmandatarios provinciales.

En la Casa Rosada festejan que los gobernadores no plasmaronel apoyo a la fórmula de los Fernández que insinuaron antes del cierre delistas. No hay fotos repetidas de Alberto Fernández con muchos de ellos. “Ellostambién perciben el escenario y no pueden ir en contra de lo que quieren susrespectivos electorados. Saben que Cristina Kirchner también genera muchorechazo”, razonan.

En el Gobierno confían en los lazos que tendieron -recursosde coparticipación mediante- con las provincias desde 2015. Entienden quevarios gobernadores no saben qué destino les espera si gana el Frente de Todosy juzgaron casual los dichos del Fernández, durante su paso por Córdoba. “Yo nosoy el candidato de Cristina, soy el candidato del peronismo y de otrosespacios. Mis socios van a ser los gobernadores”, dijo a La Voz del Interior.Ese tipo de aclaraciones son las que ponen buen humor a los principalesestrategas de la campaña oficialista.

En los despachos más importantes de la Casa Rosada hubomomentos de sosiego, cuando once gobernadores del PJ sellaron su apoyo a lafórmula de los Fernández, luego del 18 de mayo en el que Cristina anunció quebajaría un escalón en la boleta. “Ese apoyo se desinfló, se desdibujó, secomieron el amague de abril, como Sergio Massa”, razonan en Balcarce 50.

Destacan que varios mandatarios provinciales en las últimassemanas se fueron del país. Por gestión o vacaciones. Las del cordobés JuanSchiaretti fueron las más promocionadas, pero también se cuentan las de GustavoBordet (Entre Ríos) y las de Alberto Rodríguez Saá (San Luis), entre otros.

Dentro del grupo de once gobernadores que apoyaroninicialmente al Frente de Todos, en el Gobierno creen que solo los de Formosa,Tucumán, San Luis, Tierra del Fuego Santa Cruz, La Pampa, La Rioja jugarán al100%. Juntas solo sumarían el 8,7% del padrón nacional. También anotan loscasos de Mariano Arcioni (Chubut) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero), quevan con boleta corta pero juegan fuerte con los Fernández.

En cambio, sostienen que los mandatarios de las másrelevantes Entre Ríos, Catamarca, Santa Fe, San Juan y Chaco -que tambiéncerraron con el Frente de Todos- serán más pasivos. “Colocaron a todos suscandidatos en los primeros lugares, van a entrar de todos modos”, argumentan enla Rosada sobre la supuesta pasividad proselitista. Varios destacan que elgobernador electo de la decisiva Santa Fe, -tercer distrito electoral del país-Omar Perotti, se tomó su tiempo para recordar su apoyo a Cristina.

El ministro del Interior Rogelio Frigerio se sacó fotos conBordet, la catamarqueña Lucía Corpacci y el chaqueño Domingo Peppo, al que elkirchnerismo no le dio la boleta presidencial. Nuevas postales de familiavendrían en camino. Miguel Pichetto también participa del operativo contención.Incluso sumó el apoyo del rionegrino Alberto Weretilneck, otro de los que vacon boleta corta.

Entre los que no tienen candidato presidencial, Juntos porel Cambio suma más simpatías: como Córdoba, Misiones y Neuquén. En los próximosdías se intensificarán las capacitaciones a fiscales para que no anulen losvotos si hay votantes que ponen en el sobre la boleta corta y la completa deMacri. “Solo quedaría impugnada la de diputados y la provincial”, dicen.

Roberto Lavagna solo suma el apoyo cerrado de su compañerode fórmula, el salteño Juan Manuel Urtubey, y del socialista Miguel Lifschitz,en retirada en Santa Fe.

Algunos funcionarios más cautos del oficialismo justificanla parsimonia de los gobernadores porque vienen de campañas locales muy fuertey asumen que finalmente los gobernadores pondrán toda la carne en el asador.

En el Gobierno ahora explican las derrotas en los centrosurbanos, porque la oposición optó por candidatos más moderados “y parecidos alos de Cambiemos”, otro detalle que -dicen- robustece su lectura.

Algunos de los operadores políticos del Ejecutivo insistenen que el momento de los gobernadores para jugar por “su candidato”es antes de las PASO. “Si estuvieran convencidos, jugarían ahora para conseguirla ventaja de 7 puntos que Alberto necesita. ¿Si sale muy pareja en agosto y secomplica, para qué van a arriesgar después?”, se preguntan.

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