
Desde Ciudad de Panamá, Panamá — el inicio del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026 marca la llegada de ocho jefes de Estado y de Gobierno y la presencia de cientos de líderes públicos y privados de la región en una de las citas más relevantes del calendario económico y político. Desde su apertura, el encuentro muestra una agenda enfocada en promover el diálogo, el intercambio y la búsqueda de consensos sobre los desafíos estructurales que afronta América Latina y el Caribe. La CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) actúa como anfitriona de este espacio, cuyo objetivo es articular visiones de gobierno, sector privado y sociedad civil para el desarrollo regional.
El foro, organizado por la CAF, reúne a una amplia delegación internacional en torno a los principales ejes que condicionan el presente y el futuro de la región. El temario incluye temas como integración económica, lucha contra la desigualdad, transformación digital, seguridad, transición energética y financiamiento para el desarrollo sostenible. Paneles y mesas de trabajo congregan a expertos, funcionarios, académicos y empresarios que analizan la coyuntura y proponen vías para superar obstáculos históricos y aprovechar oportunidades de crecimiento.
Uno de los focos centrales es la necesidad de consolidar la integración regional y fortalecer los mecanismos de cooperación entre países para responder de manera coordinada a los cambios del escenario global. El foro también prioriza el debate sobre la mejora de la competitividad, la promoción de la innovación tecnológica y la generación de empleo de calidad. La cuestión ambiental y la transición hacia modelos productivos sostenibles ocupan un lugar destacado en las discusiones, junto con la urgencia de aumentar la inversión en infraestructura y potenciar la inclusión social.
Entre los participantes de mayor rango figuran José Raúl Mulino (presidente de Panamá), Luiz Inácio Lula da Silva (presidente de Brasil), Rodrigo Paz (presidente de Bolivia), Daniel Noboa (presidente de Ecuador), Bernardo Arévalo (presidente de Guatemala), Gustavo Petro (presidente de Colombia), Andrew Holness (primer ministro de Jamaica) y José Antonio Kast (presidente electo de Chile). La presencia de estos mandatarios subraya la relevancia estratégica del evento para la región y la voluntad política de avanzar hacia una mayor articulación continental. Cada uno aporta perspectivas específicas sobre los desafíos nacionales y regionales, enriqueciendo el debate y la toma de decisiones.
En el caso de Argentina, la delegación oficial está encabezada por Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad Nacional, quien representa a la autoridad argentina de más alto rango presente en el foro. Monteoliva participa en el panel dedicado a seguridad y mercados ilegales, donde expone la visión local sobre el impacto del crimen organizado y las estrategias de cooperación internacional para enfrentar este fenómeno. Su intervención resulta especialmente valiosa en el marco de una agenda regional que reconoce la seguridad como componente central del desarrollo.
Además de mandatarios y funcionarios, el foro convoca a representantes de organismos multilaterales, cámaras empresariales y organizaciones de la sociedad civil, lo que amplía el abanico de perspectivas y enriquece la discusión sobre las rutas posibles para América Latina y el Caribe. La estructura del evento facilita el intercambio directo entre actores de distintos ámbitos, generando oportunidades para acuerdos y proyectos conjuntos en áreas prioritarias como educación, salud, tecnología y finanzas.
La CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) busca mostrar en este foro su alcance en toda la región. Fundada en 1970, la CAF se consolidó como una de las principales fuentes de financiamiento multilateral para esta parte del mundo, con la misión de promover el desarrollo sostenible y la integración. Su sede se encuentra en Caracas, Venezuela, y dispone de oficinas en varios países del continente. La institución agrupa actualmente a 21 países miembros y 13 bancos privados de la región, lo que le confiere una estructura amplia y diversa.
La CAF financia proyectos en áreas como infraestructura, energía, agua, educación, salud y desarrollo social, con un enfoque orientado a mejorar la calidad de vida y reducir brechas estructurales. En 2025, la CAF destinó más de 14.100 millones de dólares en aprobaciones para operaciones de desarrollo y alcanzó una cartera de crédito superior a los 34.000 millones de dólares. Su trabajo abarca tanto el apoyo a grandes proyectos como la asistencia técnica y la generación de conocimientos para fortalecer la capacidad institucional de los países socios.
El presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, lidera la apertura y las principales instancias del foro. Díaz-Granados subraya la importancia de articular esfuerzos entre gobiernos, sector privado y sociedad civil para avanzar hacia un desarrollo más equilibrado e inclusivo. Bajo su gestión, la CAF reafirma su compromiso con la agenda de integración y la búsqueda de soluciones innovadoras para los retos regionales.
El foro incluye además el Festival CAF “Voces por nuestra región: Cultura que mueve el mundo”, que pone en primer plano la riqueza cultural latinoamericana y su aporte al desarrollo económico y social. Este espacio complementa la agenda técnica con actividades artísticas y reflexiones sobre identidad, diversidad y creatividad, contribuyendo a una visión integral del desarrollo.
El encuentro cuenta con la participación de delegaciones de todos los países miembros de la CAF y con una amplia representación de sectores productivos, académicos y sociales. Las discusiones y los acuerdos alcanzados durante el foro buscan traducirse en acciones concretas y proyectos colaborativos que impulsen el crecimiento y la inclusión en América Latina y el Caribe.
Durante las sesiones, mandatarios y representantes institucionales abordan temas como la reforma de los sistemas educativos, la promoción de inversiones en tecnología y la adaptación a los desafíos del cambio climático. Las mesas de diálogo permiten identificar coincidencias y diferencias en las estrategias nacionales, al tiempo que abren espacio para acuerdos bilaterales y multilaterales.
A lo largo del foro, la CAF presenta informes y estudios que documentan los principales desafíos y oportunidades de la región, poniendo a disposición de los participantes herramientas para la toma de decisiones basada en evidencia. La institución sostiene que el desarrollo de América Latina y el Caribe requiere una visión compartida y un compromiso sostenido con la cooperación y la innovación.
El cierre formal del evento contempla la elaboración de un documento de conclusiones y recomendaciones que servirá como hoja de ruta para los gobiernos y las organizaciones participantes. Ese documento recogerá el consenso alcanzado en torno a los temas prioritarios y los lineamientos para la acción conjunta en los próximos años.
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