Argentina es uno de los países con mayor población de ancianos de América Latina y el Caribe. De acuerdo al último Censo Nacional de Población y Vivienda, en Argentina un 9,9 % de la población (más de 3,5 millones de personas) es adulta. Tres de cada 10 mayores tienen 60 y 64 años, un poco más de cuatro de cada 10, tienen 65 a 74 años y casi tres de cada 10, 75 ó más años. Hay datos estadísticos, pero en si se habla de políticas públicas, en cuanto a salud, derechos e inclusión, la vejez se vuelve cada vez más invisible. Una muestra de esa invisibilidad está dada por la falta de centros públicos de rehabilitación para adultos mayores con discapacidades. Para toda la población adulta de Entre Ríos (151.128 personas mayores de 60 años), existe un solo hospital de rehabilitación. Se trata del Hospital de Día Geriátrico Pascual Palma que fue creado hace 15 años y funciona dentro del complejo hogar Eva Perón, de Paraná. Es el único centro asistencial estatal del país y, de la provincia de Entre Ríos pero, por una cuestión de presupuesto, los ancianos no tienen la asistencia de un médico. El profesional que estaba renunció, el jueves pasado, al equipo interdisciplinario porque nunca se le regularizó su situación laboral. En el Hospital de Día Pascual Palma, los adultos mayores con discapacidades (accidentes cerebro vascular, enfermedad de parkinson, amputaciones o fracturas, entre otros diagnósticos), diariamente son atendidos por un equipo interdisciplinario compuesto por kinesiólogos, psicopedagogos, psicólogos, terapistas ocupacionales, fonoaudiólogos, nutricionistas y trabajadores sociales. Pero falta el médico.Hasta el jueves desempeñó tareas en el equipo, el médico generalista Mariano Oleinizak, quien desde su incorporación nunca recibió remuneración alguna. El profesional llevaba 13 meses trabajando en el equipo interdisciplinario del Hospital de Día Pascual Palma y renunció a ese inexistente cargo (nunca fue creado el cargo para un médico), al no lograr que se regularice su situación laboral. “Desde enero de 2008 venimos sufriendo esta situación. Al médico que se fue, la provincia nunca le había hecho un contrato laboral”, contó la psicopedagoga, María Alejandra Martínez, a Radio de la Plaza.“Para quienes no conocen este servicio, el equipo interdisciplinario trabaja en la rehabilitación de los adultos mayores, de lunes a viernes durante la mañana. A los pacientes se los busca de sus domicilios, desayunan y almuerzan en el nosocomio y después de las actividades de rehabilitación se los traslada de nuevo a sus hogares. El equipo trabaja muy bien pero es indispensable que haya un médico”, dijo Martínez a El Diario de Paraná.Pese a los requerimientos de audiencia, la que nunca fue concedida, los profesionales del Hospital de Día recibieron como respuesta que no habrá creación de nuevos cargos en el área de Salud porque “no hay dinero”. “Hemos hecho todas las gestiones posibles, pero la respuesta que obtuvimos fue que sigue vigente el decreto del Poder Ejecutivo por el cual no se autoriza la creación de cargos nuevos en el área de Salud”.“Cuando se le reclamó a la Secretaría de Salud por el cargo del médico, se nos dijo que no se harán tampoco más suplencias debido a que la provincia no contaba con dinero. Para nosotros, eso no es excusa”, enfatizó la profesional, al tiempo que recordó que “en diciembre pedimos una audiencia a Salud, y recién la semana pasada recibimos una carta con la ratificación de la medida tomada por el decreto del Gobernador. Por eso renunció el médico”, dijo Martínez.




