
El caso de una mujer migrante que no salió del país, peroque en Migraciones figura que cruzó la frontera y no regresó. Ansesautomáticamente le anuló la AUH. Una presentación de ATAJO logró revertir lasituación. Son centenares los casos.
Marcela Parroisse quedó encerrada en un laberintoburocrático y hace siete meses que no puede cobrar la Asignación Universal porHijo. “El caso es la punta del iceberg de algo gravísimo que está sucediendo”,alertó Julián Axat, titular de la Dirección General de Acceso a la Justicia(ATAJO) de la Procuración General de la Nación. “El problema es que el sistemada de baja asignaciones a través de una aplicación de Migraciones coninformación de baja calidad. Se alimenta de información sucia y da de baja automáticamente.Es a propósito. Se implementó durante el macrismo. Después, restituir esederecho es el proceso de Kafka”, advirtió Axat, en diálogo con Página|12.
Marcela Parroisse es pobre y vive en Concepción del Uruguay.En junio, la ANSES le suspendió la AUH que cobraba por sus tres hijos menoresde edad y los dejó sin ese derecho, tal como reveló este diario. El organismoalegó que ella había salido del país el 22 de diciembre de 2018. Pero nuncacruzó la frontera y aportó pruebas para demostrarlo. Hasta fue a reclamar a laoficina local de la ANSES, donde, claro, la vieron. Pero para la burocraciaestatal no fue suficiente.
Pero no es un caso aislado. “Tenemos cientos de casossimilares que nos pasan los fiscales”, contó Axat, que aplica el mecanismointerno que tiene el Ministerio Público para tratar de desjudicializar ese tipode problemas, que surgen a partir -señala– de la implementación durante lagestión de Cambiemos de una serie de aplicaciones tecnológicas que fueronutilizadas “como fetiche” para el control poblacional. “Al día de la fecha,esos dispositivos siguen vigentes y no existen -por el momento- criterios derevisión de los mismos”, señaló Axat.
En su reclamo para que le restituyan la AUH, MarcelaParroisse tuvo que hacer una denuncia en la justicia federal, que a su vez, ledio intervención a ATAJO. Axat presentó en noviembre un reclamo administrativopara intimar a la ANSES a rehabilitar el beneficio. Y recién ahora logró que lamujer pueda volver a cobrarlo: en la actualidad está esperando que le paguen loque corresponde y el monto adeudado retroactivamente.
–¿Cuáles son esas aplicaciones que siguen vigentes?
–El Sistema de Identificación de Migrantes en Línea (Simel-Radex),que puso en vigencia la anterior gestión de la Dirección Nacional deMigraciones, está conectado a las bases de otros Ministerios para identificar apersonas de sospechosa regularidad migratoria, y con el fin de hacer que seaconducida por la fuerza pública a regularizar su situación. El uso delSimel-Radex ha funcionado a partir del -inconstitucional- DNU 70/2017, con lasupuesta idea de facilitar la carga o el acceso a los trámites, pero en elfondo ha sido más una herramienta para hostigar y deportar a personas migrantesen condiciones de vulnerabilidad. Amnistía y otros organismos de DerechosHumanos como el CELS, CAREF, etcétera, consideraron en su momento, y en lapráctica, que se trataba de una herramienta para criminalizar y expulsar a losinmigrantes, con la excusa de “regularizarlos”. La utilización del Radex imponetrabas, costos y tiempos, que ponen al migrante vulnerable en un calvariokafkiano. Pero la aplicación -que se maneja desde cualquier celular- tambiénpermite denunciar inmigrantes sospechosos, y cargar en la base el caso, dandoinicio a todo un procedimiento que puede terminar en la detención/expulsión.
–¿Hay otras aplicaciones funcionando con objetivossimilares?
–Desde un sistema similar, el Ministerio de Educación yANSES, durante el gobierno anterior, generaron un mecanismo conjunto en elmanejo de las bases de la AUH, “App – Mis alumnos” para que los docentes de lasescuelas carguen los datos de alumnos que no asisten a las escuelas; de esemodo, automáticamente, se suspenden las Asignaciones Universales de esosbeneficiarios. Es decir, al igual que “APP Radex”, la “App – Mis alumnos”,permite que el docente o directivo de la escuela se transforme en una suerte dedelator su sus alumnos, con la inmediata consecuencia de la pérdida de underecho básico. El problema de la “uberización” del control se presenta como lallegada de una tecnología buena o amigable –“cualquiera colabora en su uso”–cuando en el fondo resulta un sistema policial negativo derestricciones/delaciones, de muy baja calidad informativa, que causa miles deerrores u confusiones. Es fácil dar de baja un derecho a través de laaplicación, y complejo y hasta muy engorroso luego volver a restituirlo.
El laberinto de Marcela
En agosto, la mujer se presentó ante la fiscal federal dePrimera Instancia N° 1 de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Josefina Minatta,para denunciar la “falsificación de documento de identidad” y que se investiguequién lo duplicó, porque si ella no había cruzado la frontera, es otra personala que lo hizo con su DNI, según figura en los registros de Migraciones queesgrimió la ANSES para darla de baja. Ante la urgencia alimentaria de la mujery su familia, la fiscal presentó un recurso de amparo ante el juez federal dePrimera Instancia N° 1 de Concepción del Uruguay, Pablo Andrés Seró, para queordene a la ANSES reponer la AUH a la mujer. Pero el magistrado lo rechazó, sinfundamentación: apenas escribió que se trataba “de una cuestión administrativa,la cual debería resolverse por esa vía”.
Pero Marcela Parroisse, –madre de cuatro hijos, de 20, 15,12 y 10– ya lo había intentado: en la ANSES le dieron esta particularrespuesta: “Me aconsejaron ir hasta la frontera y volver a entrar, pero no pudehacerlo por falta de fondos”, relató la mujer ante la fiscal.
Un sistema cargado de errores
“Yo cobraba hasta el mes de mayo de 2019 la AUH. En el mesde junio no me fue abonada y fui a averiguar el motivo. En ANSES me informaronque se debía a que figuraba fuera del país desde diciembre de 2018. Yo expliquéque jamás salí del país, que siempre estuve en Concepción del Uruguay. Entoncesme derivaron a Migraciones, donde me dijeron que registro un movimientomigratorio el 22 de diciembre de 2018, que indica que yo salí del país y novolví desde entonces. Por eso quiero hacer la denuncia, porque nunca salí delpaís. Sospecho que alguien puede tener un DNI con mi número. Yo no crucé lafrontera y además estoy en Concepción del Uruguay. Eso lo puedo acreditarmediante testigos, certificados de votación que adjunto, escolaridad de mishijos que también agrego y certificación policial que acredita mi presencia enla ciudad y desmiente lo registrado en Migraciones”, declaró la mujer cuandohizo la denuncia para que se investigue si alguien utilizó un DNI trucho con sunúmero.
“Necesito que se aclare esta situación dado que por esarazón me dieron de baja la AUH. Tengo cuatro hijos y el litro de leche está a$75, es muy difícil alimentarlos y es injusta la baja de la asignación porqueyo nunca salí del país”, afirmó ante la fiscal Minatta.
En la causa declararon dos vecinas del barrio, María HermidaGonzález y Nanci Noemí Sandoval, que aseguraron que Marcela Parroisse pasó lasfiestas de Navidad y Año Nuevo en su casa, que nunca se ausentó. “Tampoco tieneposibilidad económica de viajar ni con quién dejar a sus cuatro hijos. Además,no tienen dinero”, dijo Nanci Sandoval. Su hija es compañera de escuela de lahija de Marcela Parroisse.
Migraciones informó que supuestamente salió del país el 22de diciembre junto a cinco personas, que ella no conoce y viven en Corrientessalvo una: Alejandro Aníbal Acuña, Victoria Fabiana Cañete, Sergio AlbertoOliveyra, María Mónica Escobar, y Jorge Aníbal Acuña.
En la fiscalía, la mujer aportó además distintas constanciasque acreditan su presencia en Concepción del Uruguay: Certificación devecindad, constancias de alumno regular, constancia de escolaridad de laEscuela N° 93, constancia de votación del 11 de agosto de 2019 y también, por lasdudas, del 13 de agosto de 2017.
El reclamo que hizo ATAJO finalmente le permitió a MarcelaParroisse encontrar la salida del laberinto. Pero quedan cientos de personasdando vueltas en otros laberintos, por errores administrativos del sistema.




