
Por estos días, mientras el Presidente de la Nación, Javier Miei sube al escenario en Mar del Plata para encabezar La Derecha Fest, empieza a circular, por debajo del ruido, los discursos y la música, una pregunta contundente: ¿quién organiza realmente este evento y con qué respaldo legal?
El nombre que vuelve una y otra vez es Arcano Strategy Group. Una consultora que no concede entrevistas, no publica balances y no aparece en registros empresariales públicos… y, sin embargo, organiza un evento político central del oficialismo. No es una acusación: es un dato. Y en la Argentina los datos importan.
Una consultora que existe… pero no aparece
Arcano Strategy Group es presentada en distintos medios como una consultora de estrategia y comunicación política, responsable —junto con la editorial Hojas del Sur— de la organización y el financiamiento privado de La Derecha Fest. Así figura en coberturas periodísticas y en las propias piezas de difusión del evento.
Sin embargo, al buscar información básica —una razón social, un CUIT, una inscripción en la IGJ— no surge nada. No hay registros públicos accesibles que permitan identificar quiénes son sus propietarios, bajo qué figura jurídica opera, cómo factura ni quién responde legalmente por sus actividades.
Arcano existe en los medios y en el escenario. No existe en los papeles.
El evento: privado en los papeles, político en los hechos
La Derecha Fest se realiza en Horizonte Club de Playa, un balneario privado de Mar del Plata. No hay anuncios oficiales de financiamiento estatal. Desde el Gobierno repiten una consigna clara: “no hay plata pública”. Pero la presencia del Presidente, de funcionarios y de referentes oficiales transforma al evento en algo más que una celebración privada. El Estado no aporta fondos, pero sí otorga legitimidad. Y esa legitimidad tiene valor político, simbólico y económico.
Entradas, sponsors, proveedores, alquiler del predio, sonido, seguridad: todo eso tiene costo. La cuestión no es ideológica, es contable: ¿quién factura y quién cobra?
Medios, narrativa y retroalimentación
El festival no se sostiene solo con el show: depende de su amplificación. Ahí aparece La Derecha Diario, junto con editoriales y sellos que publican a los principales referentes del espacio. Evento, medio y discurso se retroalimentan: el festival genera contenido, el contenido atrae audiencia y la audiencia produce poder.
No es ilegal per se. Es política contemporánea. Pero cuando el centro organizativo —Arcano— carece de una forma jurídica visible, el circuito se vuelve opaco.
El antecedente que incomoda: Brasil
En Argentina, tanto el kirchnerismo como Cambiemos recurrieron a consultoras, fundaciones y productoras: casos discutidos, polémicos y en algunos casos investigados. Pero todas esas organizaciones existían formalmente.
El antecedente que más se asemeja al de Arcano viene de Brasil. Durante el bolsonarismo, el llamado “gabinete del odio” operó como una red informal de comunicación política sin una estructura societaria clara. El desenlace fue previsible: investigaciones judiciales, causas abiertas y escándalo institucional.
No por discrepar en las ideas, sino por operar sin papeles.
Los riesgos legales posibles
Hoy no existe una causa judicial abierta contra Arcano Strategy Group. Pero los posibles escenarios están definidos:
- Archivo: si se comprueba que fue una operatoria entre privados sin irregularidades.
- Investigación administrativa: si AFIP u otros organismos preguntan quién facturó qué.
- Causa judicial: si surge un vínculo indebido entre dinero, funcionarios y una estructura informal.
- Escándalo político: si se demuestra que una consultora sin registro actuó como brazo estratégico del poder.
Todo depende de algo sencillo: la trazabilidad.
La pregunta que queda flotando
Esta nota no acusa; describe. No afirma que exista un delito. Dice que hay una zona gris. Y coloca una pregunta incómoda para cualquier gobierno, sea del signo que sea: cuando el poder se organiza sin papeles, ¿quién responde cuando el poder deja de ser discurso y pasa a ser problema?
Porque las ideas no se investigan. Los discursos no se procesan. Pero el dinero, la organización y las firmas sí.
Y ahí, en ese punto exacto, es donde Arcano Strategy Group todavía no aparece.




