
El 3 de mayo, si en el agitado frente interno del PJ noirrumpe una tormenta, los más de 3,5 millones de afiliados peronistas podrándecidir, por voto directo, quién será el presidente del partido durante lospróximos cuatro años.
La fecha la puso el Consejo del PJ nacional y laratificará, según el calendario al que accedió Clarín, el Congreso partidarioque se realizará el 5 de marzo en el micro Estadio de Ferro.
El plenario confirmará la ruta electoral, con plazos yformalismos, para que antes del 6 de mayo estén electas las nuevas autoridades.¿Porqué esa fecha? Porque es el día en que caducan los mandatos de la actualconducción, la que encabeza José Luis Gioja.
El sanjuanino, que atravesó todas las tempestadespartidarias desde la derrota, los cismas y fracturas hasta la trabajosa unidadque derivó en el Frente de Todos y la posterior victoria electoral, aparececomo un previsible candidato a reelegir.
“Al viejo no lo vuelve loco seguir, pero su nombreordena”, dicen a su lado. En paralelo, inquieto y con ganas de entrar otravez en el ring nacional, el gobernador del Chaco, Jorge Milton Capitanich,”El Coqui”, viene hace semanas jugando para entrar en el pulseo.
Hay un tercer jugado: el gobernador de San Luis, AlbertoRodríguez Saá, partícipe frecuente de las cumbres del PJ, pidió apertura en laslistas y puso a circular su propio deseo de encabezar la nueva conducción.
Eduardo “Wado” De Pedro, ministro del Interior, yAgustín Rossi, ministro de Defensa, estuvieron en el encuentro de la calleMatheu 130 como delegados de la Casa Rosada. El pedido de Alberto Fernández,que a esa hora estaba reunido con Axel Kicillof, fue simple: que se logre unalista de unidad.
“No es un momento, con el nivel de crisis que vive elpaís, que haya una interna partidaria en la que puede pasar cualquiercosa”, apuntó a Clarín una fuente oficial y agregó. “Lo que ocurra alfinal dependerá de lo que sugieran o propongan Alberto y Cristina”.
¿Opciones? Una lista de unidad compartida entre Gioja yCapitanich aunque, en ese caso, la disputa será el orden. El sanjuanino estuvo,claro, y fue el que comandó la juntada. El chaqueño no: “Hace cuatro añosque no viene al PJ”, lo tirotean desde el sector de Gioja.
Apareció, en cambio, Domingo Peppo, ex gobernador, sucesor yantecesor de “Coqui”, que compartió mesa con otro ex mandatario, elentrerriano Sergio Urribarri y con el vice del PJ nacional, de intendente deMalvinas Leo Nardini, y Fernando Gray, alcalde de Echeverría y vice del PJbonaerense.
Daniel Scioli, embajador en Brasilia, el metalúrgico AntonioCaló, la ex gobernador Rosana Bertone y el pampeano Rubén Martín completaron lacabecera junto a Gioja, De Pedro, Rossi y Gildo Insfrán.
La CGT tuvo una presencia múltiple: Héctor Daer (cosecretario general), Andrés Rodríguez (UPCN), Víctor Santa Maria (Suterh) yJosé Luis Lingeri (Obras Sanitarias). Julián Domínguez, activo en el juego deSMATA, también estuvo en la cumbre. Infaltable, Jorge Landau, el apoderado.Hugo Yasky apareció como delegado de la CTA.
Hasta acá, Fernández se mantiene equidistante y autorizó aque Gioja y Capitanich circulen, ambos, por Casa Rosada y se muestren con susministros: ambos estuvieron con De Pedro y posaron, además, con el jefe deGabinete, Santiago Cafiero.
El interrogante sobre los plazos y el cumplimientos de losmismos no es antojadizo: el peronismo tiene un nutrido historial de planteosjudiciales que suele enturbiar las internas.
Viene, de hecho, de una “intervención” judicial,que según Gioja estuvo apoyada por el macrismo, y que terminó con LuisBarrionuevo al frente del partido durante unos meses hasta que la CámaraNacional Electoral (CNE), desautorizó lo actuado por la jueza María RomildaServini de Cubría.
Aquel episodio tiene, todavía, ecos. Antes del consejo deeste miércoles, en la sede de Matheu se presentó una mujer que reclamó que sela reconozca como “la verdadera apoderada del PJ”.
El Congreso, el 5 de marzo, fijará el cronograma para laselecciones, trámite que deberá definirse y cumplirse aunque, al final, hayalista única.





