
Todos los pronósticos le auguran un triunfo rotundo que serála llave para gobernar su provincia por otros cuatro años. Pero será además laplataforma para ratificarlo como el gran armador, el primus inter pares deAlternativa Federal. Triunfo en mano, Juan Schiaretti volverá a pararse en eselugar. Y los precandidatos de Alternativa Federal lo estarán esperando con losbrazos abiertos. Necesitan consolidarse en el vertiginoso camino hacia elcierre de listas el 22 de junio y hacerse lugar como tercera opción ante lacada vez más honda polarización entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner.
“El Gringo fue y es clave. Va a ser el arquitecto detodo lo que pase en Alternativa entre el 15 de mayo y el 22 de junio”,sentenció ante LA NACION un dirigente de peso del frente. “A Juan lo vemoscomo el jefe del espacio. Y con la elección encima va a serlo todavíamás”, describió otro.
Las encuestas ubican a Schiaretti primero cómodo con 15 yhasta 20 puntos de diferencia respecto del segundo, puesto que disputarán losradicales Mario Negri y Ramón Mestre. La contundencia del triunfo no será undato menor. “Juan va a hacer valer el kilaje de ser el gobernador con másvotos del país”, pronosticó un dirigente que lo conoce bien.
Hasta ahora Schiaretti se movió como el “jefe” delos gobernadores y es además la única figura “neutral” entre losfundadores de Alternativa Federal. Los otros tres -Sergio Massa, Juan ManuelUrtubey y Miguel Pichetto- son precandidatos a presidente y prevén competir enlas PASO.
Aunque en algún momento circuló la posibilidad de quetambién Schiaretti lanzara su candidatura presidencial, hoy su círculo máscercano lo rechaza de plano. Convalidan, en cambio, que después de la elecciónde hoy, va a “abocarse de lleno” al armado del peronismo a nivelnacional.
La tarea que lo espera no es sencilla. Desde su lanzamiento,a fines de septiembre del año pasado, Alternativa Federal nunca logróconsolidarse como un espacio competitivo, entre otros motivos porque nuncaresolvió de manera clara su posicionamiento respecto de Cristina Kirchner.Tampoco tuvo nunca un líder indiscutible ni un candidato potente.
En Alternativa Federal esperan que el regreso sirva paraponer orden. Antes que nada, para apurar una definición de Roberto Lavagna, quesigue esquivando la confirmación de su candidatura y que ayer ratificó que noirá a una interna.
En el entorno de Schiaretti también niegan que el gobernadorhaya cambiado de opinión respecto de que el candidato a presidente debe surgirde las PASO y de que, si aspira a representar al peronismo no kirchnerista,Lavagna debe someterse a esa instancia. “Si quiere jugar tiene que ir alas PASO. El Gringo se lo dijo en la cara [a Lavagna] cuando vino a Córdoba yhoy piensa lo mismo”, dijeron a LA NACION cerca del gobernador.
El otro desafío que espera a Schiaretti también tiene nombrey apellido: Cristina Kirchner. Y tampoco sobre este hay cambios. Schiarettisigue convencido de que en Alternativa Federal no hay espacio para ella.
El cordobés tendrá que lidiar con gobernadores e intendentesque plantean que no hay alternativa posible sin Cristina. Entre ellos, SergioUñac, que ganó las PASO en San Juan con 55 puntos; el entrerriano GustavoBordet, que también arrasó en las primarias (arañó los 60 puntos), y eltucumano Juan Manzur, que el 9 de junio disputará la gobernación con JoséAlperovich.
Será un debate ríspido. De un lado, con Schiaretti a lacabeza, se pararán los defensores de la construcción “por fuera de lagrieta”, y del otro, gobernadores con títulos revalidados hace poco y concientos de miles de votos en las alforjas e intendentes del conurbano, en elque Cristina es hoy imbatible, escudados en el “poder delterritorio”. Ese mismo que el cordobés conoce tan bien y que renovará hoy.




