
Tras años con acceso restringido a financiamiento para grandes obras privadas, un proyecto energético argentino volvió a atraer la atención del mercado internacional. El préstamo sindicado de USD 2000 millones destinado a la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) fue galardonado como Préstamo del Año por publicaciones especializadas en finanzas.
Se trató del mayor crédito comercial para infraestructura en la historia del país y uno de los cinco mayores financiamientos del sector de petróleo y gas en América Latina.
La operación, oficializada en julio de 2025, fue liderada por Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander, y contó con la participación de 14 bancos e inversores institucionales internacionales. La transacción significó además la reapertura para Argentina del mercado internacional de project finance, que permanecía cerrado desde 2019.
El reconocimiento fue otorgado por LatinFinance, Global Banking & Markets y Project Finance International (PFI), medios especializados que siguen las principales operaciones de financiamiento, banca de inversión y project finance a nivel global.
Ambiciones a concretar, déficits a superar
En el fallo, los evaluadores señalaron que el país produjo petróleo durante más de un siglo, pero que “sus ambiciones de convertirse en un exportador relevante de crudo estuvieron durante años limitadas por déficits de infraestructura, escasez de capital y volatilidad macroeconómica”. Ese escenario, remarcaron, comenzó a cambiar.
“La combinación de producción récord en Vaca Muerta y un impulso decisivo a la capacidad exportadora transformó el panorama energético argentino”, sostuvo la publicación al fundamentar la elección del proyecto.
Por su escala, su estructura y su impacto sistémico, las entidades evaluadoras destacaron que el crédito no solo posibilitó el avance de una obra clave, sino que también reabrió el acceso al financiamiento de proyectos, validó un nuevo régimen de inversiones —en referencia al RIGI— y aportó infraestructura esencial para el futuro exportador del país.
El préstamo tiene un plazo de cinco años y pagará una tasa variable de referencia internacional (SOFR + 5,5%). Cubrirá el 70% del capital necesario para la obra, mientras que el 30% restante será aportado por los socios de VMOS, el vehículo societario creado para ejecutar el proyecto.
Más allá del monto, el acuerdo fue valorado por ofrecer la capacidad de evacuación necesaria para sostener el crecimiento de las exportaciones de una de las cuencas no convencionales más prolíficas del mundo, “en un contexto en el que la Argentina estuvo reconstruyendo su credibilidad macroeconómica y la confianza de los inversores”, destacó el escrito.
VMOS S.A. está conformada por YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron Argentina, Shell Argentina y Tecpetrol como socios Clase A, y por Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) como socio Clase B.
La amplitud del grupo de prestamistas fue otro de los aspectos resaltados, como indicio del renovado interés en el riesgo argentino, sustentado en una estructura amparada por un marco regulatorio que otorgó previsibilidad al flujo de fondos.
En ese sentido, el fallo también subrayó que la operación se apoyó en estabilidad regulatoria, innovación contractual y una protección del flujo de caja cuidadosamente diseñada, junto con acuerdos de transporte de “envío o pago” que respaldaron el modelo de ingresos.
Asimismo, se valoró que el financiamiento se estructurara para sortear los controles cambiarios, mediante la elegibilidad del proyecto para el RIGI y un esquema de cuentas offshore vinculadas a ingresos por exportaciones, lo que redujo de forma significativa los riesgos de convertibilidad y transferencia para los prestamistas.
Techint–SACDE está a cargo de la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur. El reconocimiento al financiamiento del proyecto se conoció en un clima de tensiones en la industria del oil & gas, después de la polémica por la adjudicación a la empresa india Welspun de la provisión de tubos para un gasoducto de 480 kilómetros, licitación en la que también había competido Tenaris, del grupo Techint.
El gasoducto, impulsado por el consorcio Southern Energy, apunta a transportar gas desde Vaca Muerta hasta el puerto de San Antonio Oeste, en Río Negro, como parte de un proyecto estratégico de exportación de GNL, que prevé la licuefacción del gas en buques para su envío a mercados internacionales.
De qué se trata VMOS
La construcción del Oleoducto Vaca Muerta Sur se considera la obra de infraestructura privada más importante de las últimas décadas en el país. Su objetivo es resolver un cuello de botella clave y facilitar la evacuación del crudo desde Vaca Muerta hacia la costa atlántica rionegrina para su exportación.
El ducto conectará Allen (Río Negro) con una terminal portuaria en Punta Colorada e incorporará plantas compresoras, una terminal marítima y una playa de almacenamiento. La obra ya está en ejecución. Según el cronograma oficial, el sistema comenzará a operar hacia fines de 2026 con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, con planes de expansión hasta 550.000 barriles diarios en 2027.
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