
El Frente de Todos estádecidido a acelerar y lograr que el próximo jueves el proyecto de reforma delos regímenes especiales que tienen los magistrados y los diplomáticos seaaprobado en la Cámara de Diputados para poder avanzar rápidamente hacia elSenado. Para ello, ayer se formalizó la convocatoria a un plenario de comisionesel miércoles a las 14 y a una sesión especial el jueves al mediodía. DesdeJuntos por el Cambio se oponen a un tratamiento exprés de la iniciativa, aunquedan por descontado que el oficialismo, junto a un grupo de aliados, conseguiríael número para avanzar.
Tanto desde la Justicia como entre los funcionarios delservicio exterior apuestan a poder intervenir en el proceso e incorporarmodificaciones (ver aparte), algo de lo que todavía en el Frente de Todosevitaron dar precisiones. Las versiones de pasillo en la Cámara de Diputadosson que la decisión del Gobierno es avanzar sin demoras con el tratamiento.
Elplenario será de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Previsión ySeguridad Social. Para eso, antes se deberá cumplir con otra formalidad: que seconforme la Comisión de Previsión, ya que todavía no se reunió en lo que va delas sesiones extraordinarias (a pesar de que la ley de emergencia votada endiciembre incluía el congelamiento de la movilidad jubilatoria, por ejemplo).
El titular será Marcelo Pablo Casaretto, diputado por Entre Ríos, que respondepolíticamente al gobernador Gustavo Bordet. La Comisión de Presupuesto lapreside Carlos Heller, quien ya estuvo liderando el trabajo parlamentariodurante el debate por el proyecto de sostenibilidad de la deuda.
En las últimas horas, ante la demora del oficialismo en convocar alplenario de comisiones, se especuló con que le estaba costando juntar los votosnecesarios. Con el rechazo de Juntos por el Cambio al tratamiento exprés, eloficialismo necesita el acompañamiento de otros bloques, como el Federal(conduce Eduardo Bali Bucca) o Unidad Federal (José Luis Ramón). En la semana,el mendocino Ramón presentó un proyecto alternativo, con la venia del sindicatode los judiciales, que lidera Julio Piumato.
De todas formas, fuentesparlamentarias consideran que esos dos interbloques terminarán mostrandofisuras en el debate y, como mínimo, prestarán el número para garantizar elquórum. Así, el Gobierno se garantizaría otra cómoda sanción de una iniciativapropia en Diputados.
Radicales, macristas y lilitos, en tanto, definirán entremartes y miércoles la postura a tomar. Más allá de exigir un tratamiento másprofundo del tema (consideran que tal como está terminará siendo declaradoinconstitucional), hay sectores que ya están alertando por lo que consideran esun contexto de “embestida” del Gobierno contra el Poder Judicial, en el queeste proyecto es solo un punto más. Sin embargo, la discusión buscará tambiénver cómo evitar quedar parados como defensores de privilegios de los jueces.






