El predio elegido quedó ratificado como el más adecuado el predio del Ejército Argentino. En ese sentido “se acordó con las autoridades de esa fuerza la transferencia en forma inmediata del predio, que se presentará debidamente registrado a la Nación. El inicio del proceso licitatorio tendrá lugar en el segundo trimestre de este año”, indicaron desde la secretaría de Planeamiento e Infraestructura.El titular del área, Guillermo Federik, explicó que “el estudio contempló la utilización de una matriz multicriterio, que consideró los aspectos positivos y negativos de cada localización”. Como resultado, se concluyó que el más adecuado es el predio perteneciente al Ejército, ubicado en las intersecciones de Alvarado y General Espejo.Conforme al banco de tierras disponibles, el estudio de alternativas consideró cinco opciones en diferentes sectores de la ciudad: la zona oeste (Bajada Grande), zona centro (predios del ferrocarril), zona sur (terrenos del Ejército), zona este (Avenida Almafuerte) y zona norte (El Brete).Entre las variables urbanísticas para la selección del lugar donde funcionará el futuro nosocomio, que tendrá una superficie de más de 15 mil metros cuadrados y contará con alrededor de 150 camas, se tuvieron en cuenta los siguientes aspectos: ubicación relativa, accesibilidad actual y futura, aspectos demográficos, trama urbana, grado de consolidación del entorno, disponibilidad de servicios básicos e equidistancia con otras dotaciones sanitarias.Entre los aspectos vinculados al sitio de emplazamiento, señalaron desde la secretaría de Planeamiento e Infraestructura, se abordaron análisis respecto a la proporción, tamaño, forma, geomorfología, infraestructura, entorno natural, escurrimiento y desagües superficiales, adaptabilidad al anteproyecto prototípico, entre otros.Federik afirmó que “con la decisión tomada, se ha acordado con el Ejército Argentino la transferencia en forma inmediata del predio y se presentará el predio debidamente registrado en Nación en los próximos días”.El funcionario sostuvo además que “la decisión fue consensuada” con las autoridades municipales que participaron en la evaluación y en distintas reuniones, como el secretario y el subsecretario de Planificación, Tomás Arias y Eduardo Loréfice.




