En aquella oportunidad Garzón indicó: “Cuando iniciamos nuestra investigación, muchos vecinos y lugareños comentaron algunas impresiones, las cuales marcaban que, para ellos, la familia Gill fue muerta en el lugar, por ello continuamos recolectando datos y por dichos de más personas se indicó que en la desaparición de esa familia habrían intervenido funcionarios policiales”. El abogado aclaró que esa hipótesis no está probada ni consta en el expediente, y que “son rumores y trascendidos que indican que algún funcionario policial habría intervenido y colaborado de alguna manera en la desaparición de los Gill”.
En lo que respecta a la causa el juez Gallino aún espera los resultados de los entrecruzamiento de llamadas telefónicas realizadas días anteriores y posteriores que están en manos de los peritos de la Policía bonaerense.
Fuente: Diario Uno.