Domingo, 16 de septiembre de 2012   |   Municipales

El cura Ilarraz tiene abogado y no se encuentra en la parroquia

El sacerdote Justo José Ilarraz, acusado de abusar sexualmente de 50 niños en Paraná entre 1984 y 1992, ya no camina por la ciudad tucumana de Monteros. Allegados dicen que está enfermo. Su abogado dijo que el cura "es inocente".
El cura Justo José Ilarraz ya no camina por el barrio Ñuñorco, en la ciudad tucumana de Monteros. Nadie sabe dónde está. La última vez que se lo vio estaba hablando con allegados a la Parroquia Sagrado Corazón. Les dijo que se iba alejar por problemas de salud. Fue exactamente una semana antes de que saliera la publicación de la <i>Revista Análisis</i> sobre los abusos a 50 niños de entre 12 y 14 años, que estudiaban en el Seminario de Paraná entre 1984 y 1992. “Algo sospechaba o sabía; desapareció de repente”, dijo el diputado provincial tucumano Regino Racedo, quien era vecino de Ilarraz. El cura -que según reconoció el Arzobispado tras la publicación periodística, abusó de niños y no lo denunció- ya nombró abogado defensor. Se trata de Jorge Muñoz, que emitió un comunicado donde afirmó que “Ilarraz es inocente”. En el ámbito judicial, en los próximos días, la Justicia le solicitará al Arzobispado de Paraná el urgente envío de la documentación reservada del Juicio Diocesano interno que se llevó adelante contra el cura Justo José Ilarraz -en el que declararon numerosos menores del establecimiento religioso- como así también la nómina de estudiantes de entre 1984 y 1992. Tras ello, comenzarán las citaciones a religiosos del Seminario en esa época, exseminaristas e incluso altos dignatarios, entre los que se comprenderá al exarzobispo de Paraná, Estanislao Esteban Karlic -actual cardenal de la Santa Sede- y el actual prelado Juan Alberto Puíggari. De la investigación se desprende que tanto Karlic como Puíggari conocían de los hechos y no lo denunciaron ante la Justicia. La tarea, coordinada por el procurador general del Superior Tribunal de Justicia, Jorge Amílcar García, y secundado por el fiscal de Cámara, Rafael Cotorruelo, es incesante, indicaron fuentes judiciales. Mientras tanto, allegados al Arzobispado comentaron que “hay mucha preocupación por la imagen, por cómo queda parada la figura de Karlic y Puíggari, en especial”. <b>El abogado de Ilarraz</b>El abogado Jorge Muñoz, contradiciendo al Arzobispado de Paraná y la investigación periodística, aseguró a través de un comunicado que “la publicación efectuada por el señor Daniel Enz (Entre Ríos) respecto a presuntos abusos cometidos por el sacerdote, carecen de toda veracidad y legitimidad”. Además, el letrado señaló que “no existe investigación penal en la cual se le haya atribuido al mismo a lo largo de sus 30 años de ejercicio sacerdotal, la comisión de los delitos que se mencionan en la nota realizada por el periódico Análisis”. Muñoz,desmintió que Ilarraz hay sido condenado a instalarse en el Vaticano. Según explicó en el comunicado, su permanencia allí se debió a que el mismo fue a realizar la licenciatura en Misionología y no como un presunto castigo. Por último, el profesional tucumano precisó que “el padre se encuentra en licencia del ejercicio del ministerio desde hace un par de días, y no como lo mencionan las fuentes analizadas (desde hace un mes). Prueba de ello es que el fin de semana pasado celebró la eucaristía en dos capillas de la ciudad de Monteros con plena normalidad. Como es obvio, ante semejantes acusaciones, el padre Ilarraz se encuentra a disposición de las autoridades que requieran de su comparecencia, en las oportunidades que el Poder Judicial así lo requiera”. <b>Preguntas</b>”¿Por qué la Iglesia ocultó esta situación? Nos sentimos defraudados porque durante años tuvimos como párroco, a cargo de la catequesis y de impartir misa, a una persona con estos antecedentes, denunciada por cosas tremendas”, se quejó el legislador Regino Racedo, que vive a metros de la casa que ocupaba el sacerdote Justo José Ilarraz, acusado de haber abusado de al menos 50 niños de entre 12 y 14 años en el Seminario de Paraná. La vivienda del cura está ubicada en la parte de atrás de la parroquia del Sagrado Corazón, donde dio misa durante al menos siete años. Racedo insistió en que el sacerdote debería haber sido excomulgado y en que no deberían haber mantenido las denuncias en el ámbito eclesiástico. “La Iglesia no está autorizada a juzgar delitos, eso es tarea de la Justicia”, enfatizó. “Le pregunté al obispo (José María) Rossi por qué pasó esto, por qué los vecinos tenemos que enterarnos por una publicación periodística. Me dijo que se le hizo un proceso en Roma, y que allí se decidió que no había que separarlo del sacerdocio”, dijo. Este domingo, el obispo Rossi presentará al nuevo párroco en el Sagrado Corazón y, según anticipó Racedo, los fieles de la parroquia quieren conocer sus antecedentes. Además agregó que no se conocen denuncias ni rumores contra Ilarraz en Tucumán, pero que igualmente habrá que investigar, porque el sacerdote tenía a su cargo una jurisdicción grande: más de la mitad de la ciudad de Monteros y muchas zonas rurales. “Esperamos que el obispo hable del tema y no calle”, señaló Racedo.

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