El movimiento de personas el día lunes por el centro de la ciudad, claramente superior a un domingo, debió conformarse con unos pocos comercios con las puertas abiertas.Pese a la posibilidad de que abrió durante medio día una buena cantidad de locales, fue muy baja la cantidad de locales que optaron por atender al público. Fueron aquellos de menor envergadura, que resultaron beneficiados por las compras de los ocasionales transeúntes, la mayoría paranaenses que quisieron adquirir productos, con la tranquilidad que no pueden hacerlo habitualmente.Tiendas de ropa, regalerías, zapaterías, cotillón y de lanas y telas, los pocos rubros que marcaron presencia activa durante el primer fin de semana largo del año. La medida fue imitada por la feria municipal de calle Perú y los puesteros del Mercado.En la peatonal San Martín, no había más de tres o cuatro comercios abiertos por cuadra, y en las calles laterales o aledañas, el movimiento fue nulo. El tramo que mostró un mayor nivel de actividad fue el emplazado entre 25 de Mayo y Alem.Al feriado por los carnavales también se sumaron las grandes cadenas nacionales de electrodomésticos.Así, el nivel de adhesión a la actividad comercial no alcanzó siquiera el 10%.El panorama fue casi desolador en los barrios. ContinuidadAlgunos comercios, el lunes cerrados, informaban que preveían para este martes abrir sus puertas medio día.Entre tanto, muchos paseantes se quejaron por la falta de apertura de los comercios, una tradición difícil de quebrar pese al incremento incesante del turismo.El titular del Centro Comercial e Industrial de Paraná, Osvaldo González, contó que la institución hizo mención “a las posibilidades reales de abrir” que tenían los comercios, planteando que no había impedimiento legal, pero que la apertura tiene un costo vinculado al aspecto laboral.“Hay horas extras que abonar en estos días. Por ello se quería poner en claro que tengan en cuenta esa situación”, planteó.En ese sentido, el funcionario sostuvo que desde la institución hubo prescindencia sobre la posibilidad de que el comercio atienda al público durante los feriados del carnaval.“Justamente -acotó- no podemos alentar o inducir a que abran por el costo que tiene”.En ese sentido, planteó que se trata de decisiones de cada empresario. Así, graficó que en estos días tienen potencial comercial aquellos rubros más vinculados con el turismo.“La gente no va a ir a comprar electrodomésticos. Es más favorable el contexto para locales de indumentaria o regalerías”, ejemplificó.Aventuró que tal vez este martes haya algo más de movimiento. “Había intención de algunos comercios de abrir el martes, en función de que vean cómo se circulará”. Algunos carteles el lunes adelantaban esa realidad. (UNO)




