Lunes, 19 de enero de 2026   |   Campo

El campo presente en la firma del acuerdo Mercosur-UE llevó un gesto simbólico

El campo presente en la firma del acuerdo Mercosur-UE llevó un gesto simbólico

Para los dirigentes del campo sudamericano, la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) no fue un mero acto protocolar en Asunción, Paraguay, sino la culminación de un trabajo de hormiga que lleva décadas. En representación del campo argentino asistió Martín Rapetti, de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y vicepresidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), quien fue testigo directo de un hecho que, asegura, modificará la matriz productiva y los mercados de la región.

Más allá de los aranceles y las firmas de cancilleres, la delegación ruralista llevó un gesto simbólico a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “Le dije al presidente de la Federación Rural del Uruguay: ‘Si se firma, vamos. Y vamos a llevar un mate, una bombilla y yerba para entregárselo a la señora Úrsula’”, relató Rapetti sobre la génesis del viaje relámpago a Paraguay.

La FARM, integrada por gremiales de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, decidió asistir por motu proprio, sin integrar comitivas oficiales, pero con el peso de representar a la producción de alimentos del bloque. Según contó, la logística del regalo fue en sí misma un símbolo de integración. “La yerba es de origen brasileño, orgánica y fraccionada en Uruguay”, detalló Rapetti.

El momento de la entrega rompió el protocolo en el anfiteatro del Banco Central del Paraguay. Tras presenciar la firma, los ruralistas lograron acceder al sector reservado. “El interlocutor nuestro fue el presidente de Paraguay, Santiago Peña Palacios, que le iba traduciendo y explicando a Úrsula qué era el mate, qué era la bombilla y cómo se tomaba”, relató el dirigente argentino, quien subrayó la aclaración cultural que Peña Palacios le hizo a la funcionaria europea: mientras en Paraguay se consume tereré (frío), el obsequio representaba la tradición del mate caliente que comparten argentinos, uruguayos y brasileños del sur, según contó.

Ursula von der Leyen en el momento de recibir el mate. Gentileza

Rapetti sostuvo que, más allá del momento vivido, la expectativa económica del agro es enorme y no duda en calificar al acuerdo de “histórico”. Vale recordar que el acuerdo Mercosur-UE representa más del 30% del PBI mundial, cerca del 35% del comercio global y una comunidad de 700 millones de personas, según datos oficiales.

“La sensación que nos dejó fue de total satisfacción. Se firma algo que va a repercutir económicamente en millones de personas acá. La carne, que pagaba entre 20% y 60%, en algunos casos pasa a cero o a 7,5%”, sostuvo.

De acuerdo con los datos oficiales, la desgravación inmediata de la cuota Hilton de 29.500 toneladas anuales, que implica una mejora del precio, tiene un impacto de alrededor de US$110 millones al eliminar el arancel actual del 20%.

Pero el beneficio no es unidireccional, explicó, ya que el acuerdo también abarata costos dentro de la cadena productiva. “La importación sin aranceles de maquinaria o equipamiento frigorífico va a abaratar costos de producción. El beneficio es difícil de cuantificar, pero es enorme”, analizó Rapetti.

En segunda fila, los representantes del sector agropecuario que estuvieron en la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea. Gentileza

Durante 25 años, las negociaciones estuvieron trabadas por exigencias ambientales y sanitarias europeas que, para los productores locales, ocultaban cierto proteccionismo. Rapetti recordó anécdotas de 2015, cuando discutían con representantes franceses que los acusaban de “envenenar la hacienda y la carne” y de “cultivar los suelos con el glifosato”. Hoy la mirada es distinta. El dirigente de CRA trazó un paralelismo sobre la eficiencia productiva entre Sudamérica y Europa. “Si mirás los tractores que usan allá, de 300 HP y con cuatro tractores para 300 hectáreas, como vimos en una visita que hicimos, entendés que eso tiene un costo que alguien paga. Nosotros esa superficie la trabajamos con un tractor de 100 HP. Mucha tecnología, sí, pero con costos altísimos”, afirmó.

Para los integrantes de la FARM, Europa terminó por entender que sus subsidios y barreras paraarancelarias eran insostenibles. “No va más subsidiar por un lado y poner imposiciones por el otro, porque eso perjudica a todos”, sentenció.

Rapetti confirmó lo que se comentaba en los pasillos sobre la ausencia del presidente de Brasil, Lula da Silva, uno de los más férreos impulsores del tratado, quien finalmente envió al ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira. “Se comenta que Lula estaba un poco molesto por no haber podido firmar él, porque hizo mucho para que se concretara”, señaló.

Martín Rapetti, vicepresidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM) y dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Gentileza

La delegación ruralista valoró la celeridad del gobierno libertario. “Nuestro presidente, Javier Milei, también marcó la cancha en cuanto a los tiempos y ya presentó el acuerdo al Congreso para tratarlo en febrero, en extraordinarias”, analizó. En efecto, ahora resta la aprobación de los parlamentos locales y del bloque europeo.

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