Viernes, 2 de enero de 2026   |   Campo

El as bajo la manga que el gobierno de Milei podría usar para negociar tras la cuota a la carne argentina

El as bajo la manga que el gobierno de Milei podría usar para negociar tras la cuota a la carne argentina

La decisión de China de aplicar un régimen de cupos con aranceles diferenciales para la importación de carne vacuna desde todo el mundo encendió las alertas del comercio internacional, pero también abrió una posibilidad que podría beneficiar a la Argentina si avanza en un protocolo que aún no tiene: la exportación de hueso solo. Vale recordar que, tras una investigación de un año, el Ministerio de Comercio chino dispuso que las exportaciones que superen los cupos asignados a cada país paguen un arancel del 55%, en una medida destinada a proteger a sus productores locales.

En el caso argentino, la cuota anual quedó fijada en 511.000 toneladas, volumen que seguirá tributando el arancel actual del 12,5%. Todo lo que supere ese límite deberá afrontar el nuevo arancel punitivo. El régimen comenzó a regir desde este jueves, tendrá una vigencia de tres años y contempla un aumento del cupo del 2% anual.

La medida no solo alcanza a la Argentina. Brasil, Australia, Estados Unidos y otros grandes exportadores también quedaron sujetos a cupos, en un esquema que redefine el acceso al principal mercado importador de carne vacuna del mundo.

Uno de los datos más relevantes es que la cuota global impuesta resulta solo algo inferior a lo que China ya viene comprando. En los últimos 12 meses, el gigante asiático importó 2.873.324 toneladas de carne vacuna, mientras que el cupo total fijado a partir de 2026 asciende a 2.688.000 toneladas. Ipcva

Uno de los datos más relevantes es que la cuota global impuesta resulta solo algo superior a lo que China ya viene comprando. En los últimos 12 meses, el gigante asiático importó de todo el mundo 2.873.324 toneladas de carne vacuna, mientras que el cupo total fijado a partir de 2026 asciende a 2.688.000 toneladas. La diferencia es de 185.324 toneladas, lo que implica un recorte del 6% respecto del volumen efectivamente importado.

Este número es clave para dimensionar el alcance de la decisión. China establece un techo por debajo de su nivel real de compras, enviando una señal clara a los países exportadores: el crecimiento en volumen quedará condicionado. En términos prácticos, el recorte no implica un derrumbe inmediato de las ventas, pero sí acota la expansión futura, sobre todo para los cortes de menor valor que dependen en gran medida del mercado chino. Hoy, China concentra cerca del 70% de las exportaciones argentinas de carne vacuna.

Para Diego Ponti, analista de la consultora AZ Group, la noticia debe leerse en varias capas: “Como punto de partida, naturalmente la noticia es mala, porque nunca puede ser una buena noticia que hable de restricciones. Uno debiera poder exportar lo que quiere si es competitivo”

Para Diego Ponti, analista de la consultora AZ Group, la noticia debe leerse en varias capas. “Como punto de partida, naturalmente la noticia es mala, porque nunca puede ser una buena noticia que hable de restricciones. Uno debiera poder exportar lo que quiere si es competitivo”, sostuvo a LA NACION.

No obstante, el consultor aclaró que, dentro de ese panorama adverso, la Argentina no figura entre los países más perjudicados. “Claramente, la Argentina no está dañada porque la cuota que se le asignó estaría por encima de los volúmenes que exporta a ese destino”, explicó.

El impacto real recae sobre otros grandes actores. Brasil exportó en el último año 1,478 millones de toneladas y ahora tendrá una cuota de 1,106 millones, lo que deja fuera del sistema unas 372.000 toneladas. Australia, en tanto, exportó 300.000 toneladas y quedó con un cupo de 205.000 toneladas, dejando otras 96.000 toneladas excedentes. “Esas 468.000 toneladas que quedan afuera de Brasil y Australia los importadores chinos las van a salir a buscar en países que tengan cuota disponible, como la Argentina y Uruguay”, señaló Ponti. Y agregó: “Al importador chino le conviene importar al 12,5% y no al 55%”.

Pero más allá de la redistribución de volúmenes, existe un punto técnico que podría convertirse en un as para el Gobierno argentino: la situación del hueso solo, que, como se dijo, aún no cuenta con un protocolo.

En la normativa publicada por China, los productos alcanzados por la medida están clasificados bajo los códigos arancelarios 02011000, 02012000, 02013000, 02021000, 02022000 y 02023000. Sin embargo, no figura la posición arancelaria 2022090, correspondiente al hueso. “Hay una cuestión para analizar en profundidad: en la nomenclatura que informan no estaría contemplada la posición arancelaria del hueso”, explicó Ponti. Y añadió: “Si se saca lo que es hueso solo, que es otra posición arancelaria, la Argentina está todavía mucho más sobrada con la cuota nueva”.

Según datos oficiales, de enero a noviembre de 2025 la Argentina exportó a China alrededor de 116.134 toneladas de hueso con carne, un volumen significativo que, de quedar fuera del sistema de cuotas, ampliaría considerablemente el margen exportador. Esto representa unos US$197 millones, a razón de 1700 dólares por tonelada, aproximadamente. En tanto, en los últimos 12 meses la Argentina exportó a China en total unas 375.000 toneladas de carne vacuna peso producto, entre enfriada y congelada, con y sin hueso.

En la práctica, la aduana china incorpora los envíos de hueso con carne al cómputo general. “El gris está en cómo sale la mercadería desde la Argentina y cómo la asumen los chinos cuando ingresa”, advirtió Ponti. Agregó: “Si China considera al hueso como carne, seguimos dentro de la cuota y en el límite. Pero si se lo reconoce como hueso, que no compite con el productor chino, la Argentina tendría mucho más espacio”.

Ahí aparece una posible instancia de negociación bilateral. La falta de mención explícita del hueso en la normativa podría ser aprovechada por el gobierno de Javier Milei para plantear una reinterpretación técnica que permita excluirlo del cupo. Si ese planteo prospera, la Argentina no solo ampliaría su margen en el mercado chino, sino que también podría ocupar parte del espacio que deje Brasil, en un escenario de menor competencia.

En paralelo, se suma otra variable estratégica: la posibilidad de que Estados Unidos habilite una cuota adicional de 80.000 toneladas para la carne argentina, con arancel preferencial. “Eso cambiaría totalmente la ecuación y podría blindar a la Argentina frente a la competencia brasileña”, afirmó Ponti.

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