
Zubayr al Bakoush, presunto líder del ataque de 2012 contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi, ciudad de Libia, fue detenido y trasladado a territorio estadounidense.
La detención fue anunciada este viernes por la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi; el director del FBI, Kash Patel; y la fiscal federal Jeanine Pirro, quienes confirmaron que el sospechoso enfrentará cargos por asesinato, terrorismo e incendio provocado.
Bakoush fue trasladado a una base militar en Virginia, en las afueras de Washington; llegó bajo custodia y fue visto descendiendo del avión en evidente debilidad.
La operación que permitió su captura se llevó a cabo en el extranjero, aunque las autoridades no precisaron la ubicación exacta. Su arribo a la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, se concretó durante la madrugada.
El caso remite al ataque perpetrado el 11 de septiembre de 2012 contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi, la segunda ciudad de Libia. Ese asalto provocó la muerte de cuatro estadounidenses: el embajador J. Christopher Stevens; el especialista en sistemas Sean Smith; y los ex SEAL de la Marina Tyrone Woods y Glen Doherty.
Según detalló AFP, el ataque en Bengasi fue atribuido a un grupo yihadista vinculado a Al Qaeda y se produjo en un momento de profunda inestabilidad en Libia, entonces inmersa en una guerra civil tras la caída del régimen de Muamar Gadafi.
El asalto a la sede diplomática estadounidense marcó la primera vez desde 1979 que un embajador de Estados Unidos moría en el ejercicio de sus funciones, y el caso generó conmoción en Washington, convirtiéndose en un foco de controversia política para la administración del entonces presidente Barack Obama y su secretaria de Estado, Hillary Clinton.
La intervención de las autoridades estadounidenses en el caso de Bengasi tuvo antecedentes. El libio Ahmed Abu Jatala fue condenado en 2018 por un tribunal federal del Distrito de Columbia a 22 años de prisión tras ser hallado culpable de cuatro cargos, incluyendo apoyo material a terroristas y destrucción de propiedad.
Sin embargo, fue absuelto de los cargos más graves relacionados con la muerte de los estadounidenses.
En la misma línea, AFP informó que otro sospechoso, Mustafa al-Imam, recibió una sentencia cercana a los 20 años de prisión en 2020 por su participación en el asalto.
Durante la conferencia de prensa en la que se anunció la detención de Bakoush, la fiscal general Pam Bondi remarcó la postura del Departamento de Justicia bajo el gobierno del presidente Donald Trump.
“Que este caso sirva de recordatorio: si cometes un delito contra el pueblo estadounidense, en cualquier parte del mundo, el Departamento de Justicia te encontrará”. Bondi también enfatizó: “puedes huir, pero no puedes esconderte”.
(Con información de Europa Press, AFP y EFE)


