Jueves, 5 de febrero de 2026   |   Campo

Dos factores clave dispararon el fuerte repunte de la soja en Chicago

Dos factores clave dispararon el fuerte repunte de la soja en Chicago

El mercado de la soja registró un marcado repunte en la Bolsa Chicago, impulsado por dos factores externos que sorprendieron a los operadores: un anuncio sobre mayores compras chinas de soja estadounidense y nuevas regulaciones en Estados Unidos que fortalecen la demanda de aceite de soja para biocombustibles. Ambos elementos reconfiguraron las expectativas de consumo y sostuvieron los precios.

La oleaginosa retomó niveles no vistos desde principios de diciembre pasado, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que China incrementaría sus compras de soja norteamericana hasta 20 millones de toneladas en la campaña actual, por encima de las 12 millones mencionadas por el gobierno norteamericano a fines de 2025.

“Luego de trepar ayer un 2,5%, los precios de la soja volvieron a subir en Chicago por los ecos del mensaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que sugirió un acuerdo con China para que ese país pase de adquirir 12 a 20 millones de toneladas de soja en el actual ciclo 2025/2026″, dijo un reporte de Granar. La posición marzo en esa plaza subió US$7,35, a US$408,68 por tonelada.

Para los analistas, la combinación de ambos elementos explica la reacción alcista. “Los precios de la soja renuevan ganancias tras la publicación efectuada en su red social por Trump, respecto a un incremento de las importaciones chinas a 20 millones de toneladas para la campaña actual”, dijo Eugenio Irazuegui, analista de Zeni.

Compras chinas adicionales y regulaciones de biocombustibles cambian el escenario global de la oleaginosaShutterstock

Gustavo López, analista de mercados de Agritrend, también identificó con claridad los dos motores de la suba. “Por un lado, los chinos, después de las conversaciones con Trump y todos, dicen que van a comprar no menos de 20 millones de toneladas de soja este año y 25 millones de toneladas en los años sucesivos”, explicó a LA NACION.

El analista puso el foco en el ritmo de compras. “La realidad muestra que, según los corredores, de la nada ya hay 12 millones de toneladas vendidas así que eso activó muchísimo al mercado y piensan que de llegar a las 20 millones de toneladas va a hacer que todavía se active bastante más”, señaló.

No obstante, introdujo un matiz de cautela. “No está concreto aún, incluso en los números oficiales no aparecen estas compras”, advirtió, y subrayó que la concentración de los embarques en los meses venideros será clave para verificar si se cumplen los compromisos anunciados.

El segundo factor, según López, proviene del complejo de aceites. “Por otro lado, están los aceites, en China están haciendo cambios internamente, donde están limitando la importación de aceites usados para biocombustibles desde mediados de este año; con lo cual eso va a llevar a una mayor molienda, un mayor consumo interno de aceite para biocombustibles”, detalló.

Para Tejera, de Grassi, “se mantienen algunos interrogantes en torno al anuncio, al considerar los precios competitivos de la soja brasilera en momentos de cosecha, pero, es posible que los acuerdos geopolíticos terminen dominando”
Viterra

En la misma línea se expresó Ariel Tejera, de Grassi. “El protagonismo pasó del aceite al poroto tras los anuncios. Esta semana se habían conocido regulaciones en torno a los biocombustibles en EE.UU. que apuntalaron expectativas de mayor demanda de aceite de soja doméstico por parte de productores de biodiésel”, indicó.

El experto remarcó el efecto del anuncio político. “Tras los comentarios de Trump sobre la posibilidad de que China sume 8 millones de toneladas adicionales en las compras del ciclo en curso, la oleaginosa ganó renovada firmeza que se extiende en la jornada de hoy”, sostuvo.

Sin embargo, también subrayó incógnitas al respecto. “Se mantienen algunos interrogantes en torno al anuncio, al considerar los precios competitivos de la soja brasileña en momentos de cosecha. Pero es posible que los acuerdos geopolíticos terminen dominando”, afirmó.

En este sentido, Lorena D’Angelo, analista de AZ Group, consideró que el mercado reaccionó con sorpresa. “El anuncio de Trump de nuevos compromisos de compra fue una sorpresa para el mercado”, señaló.

D’Angelo recordó que el mercado estadounidense ya contaba con soporte previo. “El mercado americano también en el comienzo de esta semana, más allá del anuncio, estaba teniendo soporte por parte del anuncio también de Estados Unidos del mayor uso que va a tener por parte de la producción de biocombustibles el aceite de soja americana”, indicó.

Aun así, la experta marcó límites operativos. “Va a estar un poco complicado que efectivamente lo logre porque ya está entrando la cosecha sudamericana y principalmente de Brasil”, advirtió.

Para la especialista, el impacto fue más marcado en Chicago que en la región: “Igualmente esto generó un salto favorable para que en el mercado local subieran los precios, pero no de la misma magnitud”.

Planteó una consecuencia para la Argentina. “Si China compra más soja de Estados Unidos debería estar comprando menos de Sudamérica y en ese caso la que sería más desfavorecida por esta situación sería la Argentina”, señaló.

En esa línea, para el analista de Agritrend, en el mercado local, por el contrario los precios se van ajustando, donde ayer el cierre del disponible fue US$327, cuando en algún momento llegó a estar en US$360.

“El efecto de eliminación temporaria de las retenciones que tuvo una larga implicancia a lo largo de estos meses se empieza a diluir. Ahora ya empiezan a comprar en función a lo que le da el margen. Y el margen es malo para poroto, obviamente mejor para el aceite y subproductos, pero era previsible que se cayera. Hoy, está entre US$327 y US$328, depende de las posiciones. Y ya para la nueva, en abril está en US$310 y; en mayo, US$315”, dijo.

Los analistas coincidieron que el mercado de EE.UU. sumó primero el impulso del aceite por la vía energética y luego el factor político-comercial de China, y esa secuencia fue la que potenció el movimiento alcistaMarcelo Manera – LA NACION

Los analistas coincidieron que el mercado de EE.UU. sumó primero el impulso del aceite por la vía energética y luego el factor político-comercial de China y esa secuencia fue la que potenció el movimiento alcista.

De este modo, la soja encontró un doble sostén: expectativas de mayor demanda externa por decisiones geopolíticas y un aumento proyectado del consumo industrial vía biocombustibles. La incógnita ahora es si esos anuncios se traducen efectivamente en operaciones físicas al ritmo necesario para sostener los precios.

Déjanos tu comentario: