
A dos meses de las elecciones, el sector financiero en Argentina ha mostrado una notable volatilidad. A lo largo del año, el dólar y los plazos fijos han alternado como las opciones de inversión tradicionales más destacadas. Durante la primera mitad del año, el plazo fijo demostró ser significativamente más rentable; sin embargo, esa tendencia se invirtió y actualmente la competencia es más reñida.
¿Qué ocurrió en agosto? Para responder a esta pregunta, es necesario analizar el comportamiento de las diversas variables. Al examinar el dólar, se observa una gran inestabilidad a lo largo del mes. En el primer día hábil de agosto, un ahorrista podía adquirir dólares a $1.325. Posteriormente, la cotización ascendió hasta aproximarse a $1.400, pero a mitad de mes retrocedió nuevamente a valores cercanos a $1.310. En la tercera semana de agosto, la cotización retomó su tendencia al alza y cerró a $1.360 para la venta en el Banco Nación.
No obstante, para evaluar la efectividad de la inversión, es crucial considerar el precio al cual el tenedor de dólares puede acceder, es decir, el valor al que el banco le recompra los dólares. Recordando, al iniciar agosto un ahorrista podía comprar a $1.325 y hoy puede cambiar esos dólares por pesos a un precio de $1.320 (precio de compra del Banco Nación). En otras palabras, quien optó por el dólar experimentó una pérdida del 0,37% en poder adquisitivo nominal durante agosto.
Tasas en ascenso
La situación fue diferente para aquellos que invirtieron en plazos fijos. No es una novedad que las tasas de interés han aumentado significativamente en las últimas semanas, pero para realizar una comparación justa, es importante considerar la tasa de interés que se ofreció al comienzo del mes.
Al 1° de agosto, el Banco Nación ofrecía una Tasa Nominal Anual (TNA) del 37%. Así, quienes colocaron, por ejemplo, $100 mil al inicio del mes, este lunes recibirán $103.041,10, es decir, los $100 mil originales más $3.041,10 de intereses. En otras palabras, obtendrán un rendimiento nominal mensual del 3,04%.
Los rendimientos actuales son mucho más elevados, ya que algunos bancos ofrecen hasta el 55%, pero eso será un tema a abordar a finales de septiembre. Por el momento, la realidad indica que en agosto los plazos fijos brindaron un rendimiento cercano al 3% en el transcurso del mes.
La lucha contra la inflación
La comparación directa arroja un claro vencedor. Los plazos fijos superaron el rendimiento del dólar en el mes de agosto. Sin embargo, ¿fue suficiente para superar la inflación? La respuesta definitiva se conocerá el próximo 10 de septiembre, cuando el INDEC dé a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a agosto. Mientras tanto, se pueden realizar estimaciones basadas en las proyecciones de los expertos.
Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que el Banco Central elabora mensualmente, se proyecta que el IPC avanzó un 1,7% en agosto. Si se confirma este pronóstico, los plazos fijos habrán obtenido un rendimiento positivo real de 1,34 puntos porcentuales respecto a los precios.
No obstante, algunos especialistas prevén una inflación algo más alta. Consultoras como PxQ han estimado una inflación superior al 2% para agosto (2,2% según PxQ). En cualquier caso, los plazos fijos habrían superado a los precios. Esta no fue la situación del dólar, que, con un rendimiento negativo, generó un deterioro en el poder adquisitivo de quienes compraron en los primeros días de agosto. Sin embargo, es cierto que en la práctica, pocos compradores ven al dólar como una inversión mensual; la mayoría lo adquiere como estrategia de ahorro o inversión a mediano plazo.