Sábado, 14 de febrero de 2026   |   Economía

Dólar en baja: cómo la apreciación del peso puede afectar competitividad, exportaciones e importaciones

La apreciación del peso genera dudas sobre la competitividad de la producción nacional y el resultado en la balanza comercial. Analistas explican el impacto en las compras externas, proyecciones para el año y el rol de los acuerdos internacionales
Dólar en baja: cómo la apreciación del peso puede afectar competitividad, exportaciones e importaciones

A pesar de las compras de divisas del BCRA y de la implementación del nuevo esquema de bandas cambiarias —cuyos límites se ajustan por la inflación con dos meses de rezago—, la cotización del dólar mayorista continúa en descenso y alcanzó su valor más bajo en tres meses.

En gran medida, se explica por las mayores liquidaciones del agro y el boom en las emisiones de Obligaciones Negociables (ONs). No obstante, hay otros elementos que también afectan el comportamiento del comercio exterior.

Según estimaciones de Portfolio Personal de Inversiones (PPI), el tipo de cambio real multilateral registró una caída cercana al 3% en lo que va de febrero, retornando a niveles parecidos a los de fines de julio de 2025.

Ese escenario plantea dudas sobre el impacto de la apreciación del peso en el desempeño exportador, un sector que hace tiempo advierte sobre la pérdida de competitividad.

Elisabet Bacigalupo, responsable de análisis macro de la consultora Abeceb, dijo a Infobae: “La evidencia muestra que en Argentina la elasticidad precio de las exportaciones al tipo de cambio real es muy baja a nivel agregado, sobre todo en horizontes de corto plazo”.

La especialista explicó: “Por más que haya una leve apreciación, los volúmenes exportados no se reducen. Y eso es consistente con una canasta exportadora con fuerte peso de productos primarios, donde predominan restricciones de oferta, ciclos productivos, capacidad de infraestructura y precios internacionales”.

Por más que haya una leve apreciación, los volúmenes exportados no se reducen. Y eso es consistente con una canasta exportadora con fuerte peso de productos primarios (Bacigalupo)

Por ese motivo, la evolución del dólar incide sobre todo en los márgenes de los productores locales, más que en las cantidades exportadas.

Bacigalupo resaltó que “los procesos de apreciación real muy sostenidos y prolongados podrían eventualmente evaluarse en el mediano plazo para determinar si tienen alguna consecuencia. Sin embargo, dada la configuración actual del sector exportador, no habría efectos relevantes”.

En cambio, el impacto de la caída del tipo de cambio suele sentirse en el sector importador. Bacigalupo precisó que “un dólar relativamente barato tiende a estimular la compra de bienes al exterior, lo que puede achicar el saldo de la balanza comercial por ese canal”.

Según el Indec, las importaciones crecieron 30,5% en 2025, tres veces la variación de las exportaciones (10%). El aumento del volumen se sostuvo principalmente en bienes de capital, bienes de consumo y vehículos automotores de pasajeros.

Abeceb proyecta para 2026 un saldo comercial entre USD 9.000 y USD 10.000 millones, levemente inferior al del año anterior. Se espera que las importaciones crezcan a un ritmo más moderado —aunque aún significativo— y apenas por encima de las exportaciones, que se verán impulsadas principalmente por la expansión de sectores dinámicos como el energético y el minero.

Los factores que inciden en la ecuación exportadora dependen de cuál es el componente en dólares y cuál en pesos de cada operación (Landa)

Bacigalupo concluyó: “De cara a este año y el próximo, no se prevé un impacto de magnitud del tipo de cambio sobre los envíos al exterior, en un contexto en el que tampoco se anticipa una importante apreciación adicional. Por eso, no vería con preocupación este fenómeno”.

Desde una perspectiva más general, Fernando Landa, presidente de la Cámara de Exportadores (CERA), sostuvo: “Los factores que inciden en la ecuación exportadora dependen de cuál es el componente en dólares y cuál en pesos de cada operación. La afectación que genera un peso fortalecido varía según la situación de cada exportador”.

Además, Landa remarcó que los factores que determinan las decisiones de venta son, en su mayoría, estructurales más que coyunturales. Entre ellos mencionó la liquidación obligatoria de divisas —una práctica poco común en la mayoría de los países—; las retenciones residuales, los costos logísticos y la falta de recupero del IVA.

Matías Bolis Wilson, economista de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CACyS), consideró que el Tipo de Cambio Real Multilateral no luce sobrevaluado, aun con la baja nominal de los últimos días.

El Tipo de Cambio Real Multilateral no luce sobrevaluado, aun con la baja de nominal de los últimos días (Bolis Wilson)

A propósito del reciente acuerdo con Estados Unidos y a la espera de definiciones sobre el tratado entre el Mercosur y la Unión Europea, Bolis Wilson consideró que “el futuro cercano de las exportaciones no se ve amenazado”.

En cuanto a lo acordado con el gobierno de Donald Trump, Cancillería informó que Estados Unidos eliminará los aranceles recíprocos para 1.675 productos locales en una amplia gama de sectores, lo que permitirá recuperar exportaciones por 1.013 millones de dólares.

A su vez, un análisis de The Economist destacó que Argentina y Reino Unido obtuvieron mejor acceso al mercado estadounidense comprometiendo menos. Tendrán aranceles limitados al 10% y excepciones favorables: Argentina podrá exportar grandes volúmenes de carne vacuna sin impuestos (100.000 toneladas) y las empresas británicas podrán vender hasta 100.000 autos al año con ese arancel.

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