
En un video difundido en , la diputada cordobesa María Celeste Ponce manifestó su rechazo al y cuestionó el papel de la industria del entretenimiento; el mensaje se viralizó y generó tanto apoyos como críticas. En su intervención, la diputada afirmó que no se siente representada por las celebraciones de carnaval ni por la música contemporánea, a la que acusó de tener “cero contenido” y de operar como una forma de “ingeniería social”.
Según dijo, la fiesta perdió su sentido original y hoy se transformó en una exhibición de cuerpos con fines comerciales. “Cuando hablamos de carnaval, hablamos de carne. Lo llaman fiesta, pero es una vidriera donde la mercancía es tu cuerpo”, expresó.
La legisladora señaló que el origen del carnaval estaba ligado a la previa de la cuaresma, pero que en la actualidad —según su visión— la celebración quedó supeditada al deseo y al consumo.
Mensaje con tono religioso y moral
En el mismo video, Ponce apeló a argumentos religiosos y morales para sustentar su postura. Sostuvo que la industria del entretenimiento “convierte a los cuerpos en publicidad y a las personas en estímulo” y puso en cuestión el papel del deseo en el espacio público. También dirigió un mensaje a mujeres y hombres sobre el valor del cuerpo y el sentido del deseo, afirmando que éste debe inscribirse en “una relación de amor, pacto y verdad”.
“Hombres, nadie peca por accidente: la mirada se educa o se desborda; mujeres, tu valor es demasiado alto como para reducirlo a provocar reacciones químicas en desconocidos”, sostuvo.
La diputada adelantó que recibiría críticas y sostuvo que los comentarios en redes ayudarían a amplificar su mensaje. “No dejen de criticarme porque me ayudan a seguir compartiendo mi visión del mundo”, señaló. Las declaraciones desataron debate en las redes sociales, donde usuarios y referentes culturales expresaron posiciones contrapuestas sobre el rol del carnaval, la libertad cultural y los límites del discurso político.


