
Un diluvio acompañó la tormenta de Santa Rosa, afectando varias de las principales zonas agrícolas de la región pampeana, según destacaron diferentes productores y técnicos a LA NACION. En el sudeste cordobés, las precipitaciones superaron los 100 milímetros en las últimas 24 horas, alcanzando incluso más de 300 mm en Cruz Alta. También se registraron lluvias significativas en partidos inundados del centro oeste bonaerense, como en Carlos Casares y Bolívar.
El temporal genera distintos efectos: por un lado, la siembra de maíz, que estaba a punto de comenzar, experimentarás demoras hasta que los campos recuperen condiciones adecuadas para la entrada de las sembradoras, siempre que el agua escurra. Sin embargo, los técnicos consideran que es un panorama positivo, ya que, a pesar de las dificultades actuales, queda una buena reserva de humedad para la campaña. En lo que respecta al trigo, existen advertencias de que si no hay un rápido drenaje del agua en los próximos días, podría haber muertes de plantas en los campos anegados por anoxia (falta de oxígeno en las raíces).
La mayor tragedia se concentra, como se mencionó, en las áreas que ya venían inundadas. “Pasó de ser un desastre a una catástrofe”, ilustró Mario Reymundo, presidente de la Sociedad Rural de Carlos Casares, una región del centro oeste bonaerense que ha sufrido pérdidas en siembras y cosechas últimamente, además de enfrentar una situación crítica para los tambos. Allí cayeron 76,7 mm que empeoraron las condiciones en los campos, caminos e infraestructura en general. En el último año, se registraron 1500 mm de lluvia, por encima de los 950 mm que constituyen un promedio habitual.
Campos anegados en Cruz Alta tras las lluvias. Fuente: Bomberos de Cruz Alta
En Córdoba, el “top five” de lluvias ubicó a varias localidades del sudeste provincial con precipitaciones superiores a los 100 mm. Según información de productores, estas fueron las regiones más afectadas: Cruz Alta, 329,5 mm; Bell Ville, 232 mm; Camilo Aldao, 212,8 mm; Los Zorros, 199,6 mm; General Roca, 196,6 mm; Monte Buey, 195,8 mm e Inriville con 187 mm. Otros registros elevados incluyeron: Marcos Juárez, con 170,5 mm; Ordóñez, con 161,4 mm y Las Varillas, con 156,2 mm.
“Esto impacta de diversas maneras. En todo el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe, donde ya habían recibido abundantes precipitaciones y algunos lugares estaban saliendo de los anegamientos, con 100 milímetros regresan a una situación complicada”, expresó Juan Pablo Ioele, asesor de productores en Monte Buey, Córdoba, y su región.
Un campo en Monte Buey tras las lluvias Gentileza
Respecto al maíz, cuya campaña comenzará pronto, Ioele consideró que el panorama es “impresionante” para quienes puedan sembrar, ya que se empezará con un “perfil lleno”. Sin embargo, destacó que un registro cercano a los 200 mm es considerable, especialmente teniendo en cuenta que algunos lugares ya habían tenido una recarga notable en otoño.
“Habrá que observar los trigos situados en zonas bajas o que ya estaban complicados por algún tipo de anegamiento. Si las precipitaciones continúan, empezarán a sufrir anoxia la semana próxima si el agua no se retira, provocando asfixia radicular”, mencionó. Afirmó que lo que ha llovido se escurrirá, y que la canalización en la zona también incidirá en este aspecto. Ioele compartió además otros datos de lluvias en Santa Fe: 190 mm en Venado Tuerto y 215 mm en Murphy. Otros registros en Santa Fe incluyeron 170 mm en Godeken, 150 mm en Firmat y 210 mm en Christophersen.
Lluvias de las últimas 24 horas, hasta las 9 AM de este domingo SMN
Juan Pablo Folguera, ingeniero agrónomo de la región de Cruz Alta, recorrió la zona y comentó que “todos los accesos están cortados, excepto la ruta 15, que, estimo, se cortará en cualquier momento a medida que el agua drene de la provincia”. Destacó: “Por aquí pasa entre el 70 y el 80% de lo que llueve en la provincia de Córdoba.”
En Bell Ville llovieron 232 mm Gentileza
El ingeniero precisó que la situación en los campos es “muy parecida a las inundaciones de 2014 y 2015”. Indicó que hay “muchas hectáreas anegadas” de difícil estimación en cuanto a cantidad. Existen campos muy planos en parte de la región con un drenaje deficiente. Cruz Alta se sitúa a 5 kilómetros de la confluencia entre el Río Carcarañá y el arroyo Tortugas. Un video filmado desde un dron por Bomberos Voluntarios evidenció el impacto de los anegamientos.
“Llovió una barbaridad. Hay que ver cómo continúa el clima y si permite que los canales funcionen; estimo que en los próximos días conoceremos la magnitud del daño, si es que hay alguno, y cómo queda la situación. Los caminos están inundados, todo está cubierto de agua; con 230 milímetros en un día no hay sistema hídrico que resista”, expresó Federico Proietti, vicepresidente de la Sociedad Rural de Bell Ville. “Iremos evaluando cómo avanza la situación”, añadió. Cabe recordar que en Bell Ville llovieron 232 mm.
Desde Salto, en la provincia de Buenos Aires, Sergio Grosso, ingeniero agrónomo que monitorea el clima y comparte información desde la cuenta @Meteo_Salto, informó a LA NACION que hasta el mediodía se superaron los 60 mm. “Está lloviendo bastante ahora”, comentó en ese momento. Reportó más de 80 mm en Rojas y cerca de 100 mm hacia Pergamino.
Un camino rural entre Rojas y Ferré, en el norte bonaerense
“La preocupación radica en la crecida del río, por la planta urbana. Los campos están colmados de agua y hay que esperar a que pare de llover y observar los escurrimientos. No hay capacidad de absorción en el suelo, toda la lluvia escurre. Y lo que no escurre sigue anegando los campos. Tendremos un panorama más claro 48 horas después de que pase esta tormenta”, indicó.
Como se mencionó, también se registraron importantes lluvias en zonas anegadas del centro oeste bonaerense. Fueron 76,7 mm en Carlos Casares y entre 30 y 50 mm en la zona de Bolívar, según reportaron productores. En Carlos Casares, que lleva meses en una situación difícil, se ha realizado muy poca siembra de trigo y el futuro no parece prometedor. El presidente de la Rural local señaló que la primera fecha de siembra de maíz, del 15 de septiembre al 10 de octubre, “está perdida”. Y existen dudas sobre la siembra de soja y girasol en octubre. “Posiblemente se pueda a partir de noviembre”, estimó. Los tambos, por su parte, están operando con menos del 50% de la producción y enfrentan serias dificultades debido a los caminos intransitables.
Reymundo destacó: “La situación será muy difícil en los próximos días y meses tanto para los productores como para la población rural.”