
En una audiencia en la que el fiscal Laureano Dato expuso parte de las pruebas que comprometen a los dos jóvenes detenidos por el asesinato y posterior calcinamiento de Luciano Emeri en la ciudad de Cerrito, la jueza de Garantías Marina Barbagelatta ordenó la prisión preventiva del segundo imputado hasta el 6 de marzo.
Se trata de Lautaro Molaro, sobrino de Adrián Molaro —condenado por el homicidio de Alexis Céparo ocurrido en la misma localidad en enero de 2011—. Su defensora oficial, Verónica Manfredi, manifestó su conformidad con la medida cautelar, aunque objetó la solidez de las pruebas que, según la Fiscalía, vinculan al joven con el hecho, y sostuvo que ninguna lo incrimina en el aberrante crimen.
El fiscal detalló que se imputa a Molaro el delito de homicidio críminis causa —es decir, matar para ocultar otro delito y quedar impune—, figura que prevé una pena única de prisión perpetua. Según Dato, existen múltiples registros de cámaras de seguridad y declaraciones de testigos que sitúan a Molaro en las inmediaciones del lugar donde habrían quedado de encontrarse Molaro, el otro acusado, Juan Pablo Sotelo, y la víctima, Emeri.
En la audiencia también participó como querellante el abogado Flavio Steven, en representación de la familia de la víctima, quien coincidió con la postura fiscal.
Asimismo, se informó que el arma de fuego hallada en el patio de la vivienda lindera, hacia el fondo del terreno de Molaro, podría ser la utilizada para ultimar a Emeri y también a su perro, y que podría coincidir con la bala calibre 9 milímetros encontrada en las cercanías del hecho. Además, se confirmó que esa pistola fue denunciada como robada a una soldado de la Base Aérea de Paraná durante un violento asalto ocurrido en el baño de la Fuerza Aérea, según la denuncia de la mujer; Molaro cumplió durante algunos meses funciones como soldado voluntario en esa unidad.
Molaro fue trasladado a la Unidad Penal 1 de Paraná, con la expresa indicación de que no comparta el lugar de alojamiento con Sotelo.


