De la Redacción de INFORME DIGITALPese a lo que podía suponerse previamente, teniendo en cuenta que el jefe de la Comisría Segunda Marcelo Clariá recibió un balazo en el rostro y otro le perforó el intestino, “la evolución es muy buena”, aseguró la directora del Hospital San Martín de Paraná, Sandra Roland, quien afirmó esto considerando que “una de las balas le perforó el intestino y rozó el hígado” y que “también tiene una herida en el rostro”.La directora del nosocomio confirmó a INFORME DIGITAL que “desde hace un rato está sin el respirador, está despierto, se comunicó con la esposa y con el jefe del destacamento del Hospital. Está lúcido, sin ningún compromiso neurológico y ha evolucionado muy favorablemente, así que suponemos que en algunas horas o mañana de mañana salga del servicio de terapia intensiva”.Respecto a los proyectiles que Clariá tenía alojadas en su cuerpo, la funcionaria señaló que “se le extrajo una bala del abdomen y la del rostro la tiene” aunque “todavía no se ha decidido ni hablado si se va a extraer o no”.Consultada por la posibilidad de riegos de no extraer la bala, Roland aseguró que no genera peligro, que “muchas veces las balas se dejan depositadas, cuando se va a generar más daño para extraerla; y eso después se va envolviendo con el tiempo en un tejido cicatrizante y queda ahí” y explicó que esto se debe a que “está en una parte blanda, no produjo fracturas de huesos y no lesionó ningún vaso”.Al ser indagada por este diario sobre la normalidad o no de una evolución de este tipo, dadas las características de las heridas, la directora afirmó que “en un paciente joven, en buen estado general (como el caso de Clariá) es bastante común. Por supuesto que con heridas de arma de fuego nunca se sabe con qué se va a encontrar adentro y, a veces, se lesionan vasos o el hígado en mayor extensión, que dan un mayor riesgo inmediato de muerte, que no fue el caso de él”.Roland sostuvo que los plazos del alta médica y el tiempo de recuperación “dependen mucho de la evolución de cada paciente. Fue una gran intervención y hay que seguirlo por la posibilidad de alguna complicación infecciosa, sobre todo por el hecho de cuando el intestino se perfora se vuelca materia fecal. De la salida del Hospital no tenemos tiempos previstos. Después tiene un tiempo de recuperación domiciliaria”, concluyó.


