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Martes, 11 de febrero de 2020

Desafío para el Gobierno: paro de colectiveros e interna en el gremio (huelga en Paraná)

Desafío para el Gobierno: paro de colectiveros e interna en el gremio (huelga en Paraná)

Un paro convocado por la oposición interna en la UniónTranviarios Automotor (UTA) por reclamos salariales amenaza hoy con complicarparcialmente el funcionamiento de líneas de colectivos en el área metropolitanay en varias provincias, incluso en los servicios de larga distancia, y conampliar un frente de conflicto al Gobierno nacional en un sector estratégicodel transporte público de pasajeros. La medida fue lanzada por el dirigenteMiguel Bustinduy, rival de Roberto Fernández en el gremio, e incluirá unamovilización a las 11 a la sede central del Ministerio de Trabajo. Ayer mismo,y con la protesta como telón de fondo, la UTA firmó la revisión de suparitaria.

La huelga responde a la denuncia por incumplimientos porparte de dueños de colectivos en el pago del decreto de aumento salarial de$4.000 para los trabajadores del sector privado y que debía ejecutar unaprimera suba de $3.000 con los sueldos de enero que lanzó la agrupación JuanManuel Palacios, que lidera Bustinduy. Sin embargo, por detrás de ese argumentoaparece una disputa creciente de ese espacio con el oficialismo encarnado enRoberto Fernández y que hizo eclosión el 16 de diciembre último con la toma dela sede del gremio a cargo de choferes afines a la oposición.

Se trata de una acción gremial con pocos antecedentes en laArgentina por su pretensión de alcance nacional y el objetivo de paralizaciónde todos los servicios de transporte automotor sin el amparo del sindicato queen lo formal representa a todos los trabajadores de la actividad. En principio,los huelguistas confían en que la medida tendrá mayor impacto en las más de 60líneas de colectivos que maneja el grupo transportista DOTA, el mayor jugadordel rubro en el área metropolitana y en el conurbano bonaerense. Bajo esaestructura empresarial se afincaron el poderío gremial de Bustinduy y susintentos, por ahora fallidos, por arrebatarle a Fernández la jefatura de laUTA.

“Va a ser un paro muy grande en corta y larga distancia. Dehecho en Paraná los servicios ya están parados por falta de pago y en Mar delPlata los colectivos están en la puerta del gremio. La mayoría de las empresasde Capital Federal y Gran Buenos Aires no pagaron el aumento del Gobierno yestamos al borde de empezar a trabajar gratis. No queremos perjudicar a AlbertoFernández ni a Cristina (de Kirchner), pero como está, el gremio es una olla apresión”, alegó Bustinduy anoche en diálogo con este diario. El dirigente evocócon esa figura la toma de la sede de la UTA por parte de sus adherentes el 16de enero pasado.

Por su parte, Roberto Fernández dijo haber mantenido ayerreuniones con autoridades para reclamarles “garantizar el derecho a la libertadde trabajo” por parte de los colectiveros. “Ya hablé con la CNRT (ComisiónNacional de Regulación del Transporte) para que verifique los servicios de lasempresas, en particular las del grupo DOTA, que bancó mucho a Bustinduy”,añadió. El dirigente contó, de paso, que anoche mismo terminó de acordar con elGobierno nacional y las empresas de colectivos urbanos la revisión por elcierre del período 2019 de la paritaria vigente.

El acuerdo salarial se cerró con una suba de 18,3% por losúltimos cuatro meses del año pasado, con lo que completó un 41,3% por elperíodo de abril a diciembre y dejó pendiente la última revisión por el primertrimestre de 2020. Según Fernández, como parte del entendimiento el primertramo del aumento decretado por el Gobierno, de $3.000, se pagará el lunespróximo. Todos los aumentos salariales en el transporte público de pasajeros(incluso el ferroviario) siguen, desde hace años, directamente atados a ladistribución de subsidios por parte del Ejecutivo.

La interna entre Fernández y Bustinduy se proyecta sobre laCGT y llega hasta el Gobierno nacional. Es que el referente opositor serecuesta en la estructura de Hugo Moyano, quien patrocina diversos liderazgoscontrarios a Fernández desde hace años, incluso los “metrodelegados” queformaron la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro. Entanto que el Ejecutivo, aunque intenta un difícil equilibrio en las internasgremiales, dio muestras de respaldar al actual secretario general de la UTA alnombrar al abogado del gremio, Abel de Manuele, en un cargo estratégico en elMinisterio de Transporte.

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