Miércoles, 28 de enero de 2026   |   Nacionales

De Loredo acelera rumbo 2027: guiño a Milei, alianza con Cornejo y dardos al PJ cordobés

El referente radical con tonada profundiza su vínculo con el gobernador mendocino, ratifica el apoyo a las reformas libertarias y busca posicionarse como eje de un frente no peronista en Córdoba.
De Loredo acelera rumbo 2027: guiño a Milei, alianza con Cornejo y dardos al PJ cordobés

Rodrigo de Loredo eligió Mendoza para reafirmar su posición política, tanto a nivel nacional como provincial, y para afianzar un vínculo que desde hace años viene consolidando con el gobernador Alfredo Cornejo, un radical aliado al gobierno de Javier Milei.

En un momento de reconfiguración del mapa político y con Milei como eje del poder, el radicalismo que dialoga con el oficialismo libertario muestra señales de alineamiento pero procura también imprimirle identidad propia al proceso.

El exdiputado nacional y referente de la UCR cordobesa —con aspiraciones explícitas a la gobernación en 2027— habló de “capitalismo moderno” apenas días después de que Milei afirmara en Davos que “el único sistema justo es el capitalismo”. No fue una contradicción, sino un matiz.

De Loredo volvió a subrayar que el radicalismo acompañará las reformas del gobierno nacional, aunque desde una lectura más social del modelo. “El proceso de estabilización económica es la condición central para que nuestro país despegue definitivamente. Por ello seguiremos apoyando las reformas para alcanzar un capitalismo moderno que rompa las asimetrías sociales del país, a partir de la competencia y de contar con un sector privado pujante que cree empleo y aumente nuestras exportaciones”, sostuvo.

El respaldo al rumbo económico de Milei volvió a manifestarse, esta vez sin marcar diferencias, pero con una defensa explícita de un capitalismo que —según De Loredo— no puede desentenderse de la cohesión social. Es un equilibrio delicado: busca mantener el diálogo con el poder libertario sin perder su propio anclaje político.

“Modelo Mendoza”

Sin embargo, el mensaje más filoso no fue para la Casa Rosada sino para el Panal. De Loredo puso en valor el “modelo Mendoza” que gestiona Cornejo y lo usó como contraste directo con la gestión de Martín Llaryora en Córdoba.

“La gestión de Cornejo combina responsabilidad fiscal con un Estado que enfrenta los problemas reales y los resuelve, en educación, en seguridad y en obras. Además, dio un paso importante en la diversificación de su matriz productiva con el desarrollo minero”, destacó tras compartir un almuerzo con el mandatario mendocino.

La comparación fue quirúrgica. “Mendoza tiene siete ministros; en Córdoba hay doce, más otras dos carteras camufladas como secretarías, y una multiplicidad de agencias que dijeron haber reducido, pero fue puro verso”, disparó.

Y fue más allá: “En Mendoza hay responsabilidad fiscal; en Córdoba irresponsabilidad y asfixia a los contribuyentes. En Mendoza hay bienes públicos de calidad; en Córdoba la educación y la salud están deterioradas como nunca y la inseguridad está descontrolada”.

El mensaje apunta al corazón del PJ que gobierna Córdoba y consolida a De Loredo como el principal articulador opositor dentro del radicalismo provincial, en un escenario donde la crítica al tamaño del Estado y a la presión impositiva volvió al centro del debate político.

Una sociedad política

Dirigentes que siguen de cerca el armado radical advierten en que el vínculo entre Cornejo y De Loredo no es nuevo. “Tienen una relación de años, se entienden bien”, confió un interlocutor habitual del deloredismo. Esa sintonía se traduce en coincidencias clave.

A nivel nacional, ambos coinciden en acompañar el rumbo de racionalidad económica, buscar equilibrio fiscal, reducir impuestos, avanzar en desregulación y reforma laboral, y promover un Estado más eficiente. “Creen que eso es lo que necesita el país”, sintetizan cerca del radical cordobés.

Por otro lado —quizás lo más relevante— está el plano provincial. Cornejo ya selló una alianza con La Libertad Avanza en Mendoza, una confluencia que se impuso con claridad en las últimas elecciones legislativas. El mensaje es leído con atención en el deloredismo.

De Loredo lo dice sin rodeos: la única manera de cambiar el signo político en Córdoba, tras casi tres décadas de gobiernos peronistas, es construir un gran frente no peronista, con los libertarios adentro. En su entorno aseguran que las encuestas lo muestran bien posicionado de cara a 2027, en una contienda que será todo un desafío para la unidad opositora.

En ese tablero, otros nombres fuertes son Gabriel Bornoroni, referente de LLA en la provincia, y Luis Juez, histórico aspirante al sillón del Centro Cívico. Por ahora, De Loredo se concentra en fortalecer el músculo territorial del radicalismo. Más adelante se definirá la política de alianzas.

Impacto en la interna radical

El eje Cornejo–De Loredo, al que se suman gobernadores como Leandro Zdero y Gustavo Valdés, marca también un posicionamiento interno dentro del radicalismo nacional. La tensión quedó al descubierto durante la conformación de la nueva conducción del Comité Nacional, donde chocaron dos líneas: la que dialoga con Milei y la que se referencia en Pullaro y la alianza Provincias Unidas, con el PJ cordobés como socio.

No fue casual que el pullarismo dejara cinco sillas vacías en la mesa chica para negociar con Cornejo y otros sectores. En una de esas butacas se sentó la deloredista Elisa Caffaratti, que hoy integra la conducción nacional junto a otros dirigentes cordobeses como Javier Bee Sellares y Ramón Mestre.

La foto en Mendoza, entonces, fue mucho más que un gesto: constituyó una señal política en varios planos —apoyo a Milei, diferenciación con el peronismo cordobés, construcción de poder territorial y una interna radical que sigue abierta—. Todo en clave 2027.

Déjanos tu comentario: