De la redacción de INFORME DIGITALDebido a la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, el Censo 2010 pasó desapercibido.Unas 650.000 personas se movilizaron a lo largo y ancho del país recabando datos de sus habitantes y se supo que en algunos casos aislados fueron víctimas de robos pero la modalidad que se había instalado, que el censista asaltara al censado, no se dio.Aseguran que en Buenos Aires la camaradería para con el trabajador desapareció. No importó su debida identificación, la amabilidad no existió.Paraná y una sana costumbrePablo Luto, un censista de la ciudad de la capital entrerriana explicó en La Red Paraná (FM 103.9) que “nos fue muy bien, la gente fue muy amable y no tuvo ningún problema en brindarnos los datos que estábamos recabando y nos hicieron pasar -al hogar- todos”.Según el hombre, “fue extraordinaria atención”.Más adelante dijo que lo que también le sorprendió fue que “mucha gente nos estaba esperando, estaban levantados”, destacó.




