
En el último año la producción lechera totalizó 11.617,6 millones de litros, un avance del 10% respecto de 2024, cuando superó los 10.560 millones de litros. Pese a ello, entidades del sector advirtieron que la actividad muestra contrastes al inicio de 2026. La Cámara de Productores de Leche de la Cuenca Oeste (Caprolecoba) afirmó que los números dejaron de cerrar en los tambos. Desde el sector sostienen que el eslabón primario está financiando la recuperación del consumo interno y el auge exportador a costa de su propia subsistencia. Por su parte, la Cámara de Empresarios Lecheros de la Provincia de Córdoba (CEL) habló de una situación de “quebranto”.
Según el informe de enero de la entidad, la brecha entre costos e ingresos se volvió insostenible. Mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró con un aumento del 31,48% en 2025 y el tipo de cambio oficial trepó un 40,12%, el precio de la leche pagado al productor se incrementó apenas un 8%, sin contar bonificaciones. En la Argentina hay 8895 tambos, según el OCLA.
Según los Costos Regionales de Producción de Leche del INTA, en diciembre de 2025 el precio promedio pagado al productor fue de $478,90 por litro, calculado a partir de los valores provinciales informados por la Dirección Nacional de Lechería (SIGLeA–Lume) y ajustados por calidad y volumen en los distintos modelos regionales. No obstante, el costo promedio de producción llegó a $491,66 por litro, incluyendo gastos directos, gastos de estructura, amortizaciones y la retribución empresarial, y descontando los recuperadores por venta de terneros y animales de descarte.
El precio de equilibrio —que incluye el costo de producción más un costo de oportunidad del capital del 5%, también llamado costo de producción de largo plazo— se situó en $558,14 por litro, muy por encima del importe que efectivamente perciben los productores. En consecuencia, el ingreso al capital —resultado de sumar los ingresos por leche y carne y restar los costos totales— fue negativo y mostró una rentabilidad promedio de -0,96%. En rigor, advierten, la actividad opera en quebranto, con un impacto más severo en los establecimientos de menor escala.
El productor recibe $478,90 por litro y su costo productivo asciende a $491,66. Gza, Secretaría de Agricultura
Incluso la industria láctea, en su promedio entre mercado interno y externo, registró una variación de precios del 22,4%, lo que muestra que el eslabón más débil de la cadena no logró capturar el valor generado.
En 2025 el sector alcanzó hitos relevantes: creció 11% en volumen y aumentó 20% en divisas. Según la Secretaría de Agricultura, las exportaciones lecheras sumaron 425.042 toneladas por un valor total de US$1690 millones, los valores más altos de los últimos 12 años.
En el mercado interno, las ventas crecieron 6,4%, impulsadas por precios que se mantuvieron retrasados para el consumidor. “En la recuperación del precio de la leche estará la llave de la recuperación del sector”, señaló Caprolecoba.
Recordaron que enero de 2026 no trajo las lluvias esperadas en el oeste bonaerense. Según datos técnicos, los perfiles de suelo demandan una “recarga de humedad” urgente, especialmente en el límite con La Pampa, donde la superficie terrestre está seca. Aunque el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronostica lluvias normales para el trimestre entrante, la combinación de calor y falta de agua útil pone en riesgo la producción forrajera para el invierno.
La combinación de calor y falta de agua útil pone en riesgo la producción forrajera para el invierno. Marcelo Manera – LA NACION
Por otra parte, los productores de Córdoba dijeron que atraviesan una nueva etapa de pérdida de rentabilidad y gran incertidumbre. Así lo advirtió la Cámara de Empresarios Lecheros de la Provincia de Córdoba (CEL), que reclamó una recomposición del ingreso del productor primario.
Señalaron que el precio en tranquera de tambo permanece congelado desde mayo de 2025 y que, durante el año, el valor de referencia del SIGLeA subió apenas 8%, muy por debajo del 16% que aumentó el precio de salida de fábrica. En ese mismo período, los sólidos útiles de la leche superaron en 2% a los de 2024, reflejando una mejora en la calidad del producto entregado.
“Durante la primera mitad del año pasado, los números de rentabilidad fueron muy ajustados, como consecuencia de la baja producción. En la segunda mitad hubo una mejora que permitió ir recomponiendo parcialmente los márgenes. Desde junio en adelante, con el precio de la leche en tranquera congelada y los costos de bienes, servicios e insumos creciendo por encima del tipo de cambio y de la inflación, la situación se volvió a deteriorar”, dijo Gustavo Torre, presidente del CEL.
Según añadió, en esa región del país los márgenes productivos para los primarios “se encuentran en quebranto, con un impacto más fuerte en los establecimientos de menor tamaño”.
De acuerdo con el CEL, los márgenes productivos para los primarios “se encuentran en quebranto”
Como consecuencia de esa brecha, según la CEL, la participación del productor en el precio final cayó al 24,3% en diciembre de 2025, el nivel más bajo desde 2018. “Normalmente, la contribución ha sido del 30%”, remarcó la entidad, que advirtió que este deterioro pone en riesgo la continuidad de una actividad clave por su alta generación de empleo y arraigo por hectárea en el entramado agropecuario provincial.
Las escasas precipitaciones y las altas temperaturas registradas desde diciembre de 2025 provocaron “severas disminuciones en cantidad y calidad de las reservas de silaje de maíz, heno y maíz grano de propia producción”. Esta situación, advirtieron, afectará negativamente la producción por vaca en ordeño y elevará los costos de alimentación proyectados para 2026.
Los productores subrayaron que hicieron las inversiones necesarias para aumentar los volúmenes, pero que ese esfuerzo “no se ve reflejado en la participación en el precio final de los productos lácteos”. Frente a este escenario, la Cámara hizo hincapié en la necesidad de avanzar en instancias de diálogo entre todos los actores del sector para revertir la situación del eslabón primario.


