Sábado, 24 de enero de 2026   |   Economía

Crecen denuncias por estafas digitales en la Ciudad: cómo evitar ser víctima; suben consultas por morosidad en tarjetas

Un informe reciente señala que la preocupación por fraudes electrónicos ocupa el primer plano entre los reclamos recibidos por la Defensoría del Pueblo porteña. También aumentaron las consultas por morsidad en las tarjetas
Crecen denuncias por estafas digitales en la Ciudad: cómo evitar ser víctima; suben consultas por morosidad en tarjetas

Las consultas por estafas digitales y por deudas con tarjetas de crédito encabezan las inquietudes que recibe la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), según datos difundidos por la propia entidad. El organismo, a través de la Defensoría Bancaria, a cargo de Arturo Pozzali, advirtió un aumento sostenido en los reclamos de víctimas de fraudes en línea, accesos no autorizados a cuentas y suplantación de identidad, en paralelo con un contexto de mayor fragilidad financiera.

La modalidad más habitual denunciada ante la Defensoría no responde a ataques informáticos complejos, sino a engaños que suelen comenzar con un mensaje, un enlace o una llamada telefónica. Con frecuencia, el punto de partida es la apropiación del teléfono celular de la víctima, lo que permite al estafador controlar chats, redes sociales y servicios bancarios. Según la información oficial, los delincuentes aprovechan ese acceso para realizar transferencias, pedir préstamos a nombre de la persona afectada y solicitar dinero a sus contactos empleando la identidad robada.

Uno de los aspectos más alarmantes que señaló la Defensoría Bancaria es el rol central del celular como llave de la vida digital. Cuando el atacante logra desbloquear el dispositivo, accede a cuentas bancarias, billeteras virtuales y perfiles en redes sociales. “El daño se multiplica porque el delincuente no solo vacía cuentas, sino que además puede usar la identidad de la víctima para pedir dinero a conocidos”, detalla el organismo.

Otra variante frecuente comienza con llamadas que aparentan provenir de bancos, billeteras digitales o empresas de servicios. Los estafadores, haciéndose pasar por representantes legítimos, intentan que la víctima ingrese a enlaces, comparta códigos de verificación o instale aplicaciones que permiten el control remoto del equipo. Así, muchas transferencias fraudulentas aparecen “autorizadas” por el sistema, aunque en realidad fueron originadas por un engaño.

El fraude vinculado a promociones falsas y a compras que jamás se concretan en internet sigue entre los más denunciados. Según la Defensoría del Pueblo de CABA, la víctima paga por productos o servicios que no recibe o entrega datos sensibles en sitios falsos, que luego se reutilizan para nuevas estafas.

Esta tendencia local coincide con los datos nacionales recabados por la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), que en su informe anual 2024 registró 34.468 reportes por delitos informáticos y un crecimiento interanual del 21,1%. El fraude en línea representó el 63% de esos casos, con 21.729 denuncias, situando a las estafas de compra-venta por internet y al fraude mediante homebanking en los primeros puestos. La suplantación de identidad sumó 4.637 casos y los accesos ilegítimos, 2.887.

En la práctica, la mayoría de los fraudes digitales sigue una secuencia: arranca con una oferta falsa o un mensaje persuasivo, prosigue con la toma del teléfono o de una cuenta y culmina en movimientos bancarios no autorizados. “Muchas estafas empiezan con una oferta falsa o un mensaje convincente. Siguen con la toma del teléfono o de una cuenta y terminan donde más duele: en el homebanking o en la billetera virtual”, resume la Defensoría.

Qué hacer ante una estafa digital

Ante el aumento de las estafas virtuales, la entidad recomendó medidas inmediatas para minimizar daños si se pierde o sustrae un teléfono móvil.

Entre los pasos principales figura bloquear o desvincular el dispositivo desde las plataformas de Google, Android o Apple mediante las herramientas de búsqueda y borrado remoto, lo que impide el acceso a cuentas sincronizadas y dificulta la validación de transacciones no autorizadas. Estas acciones ganan relevancia por la velocidad con la que muchas estafas se concretan: pueden consumarse en minutos si no se actúa con rapidez. Por ello, junto al bloqueo del equipo, es imprescindible notificar de inmediato al banco o a la billetera virtual para solicitar el cierre de aplicaciones y operaciones vinculadas.

Además, se aconseja formalizar la denuncia en la comisaría o ante la fiscalía especializada en delitos informáticos.

Como pasos siguientes, es posible contactar a la Defensoría del Pueblo o a las áreas de defensa del consumidor para obtener mayor respaldo.

Para reforzar la protección de datos y reducir el riesgo de fraude, se recomienda mantener el bloqueo de pantalla activado con una contraseña robusta o biometría, habilitar la verificación en dos pasos en las cuentas más críticas —como servicios de mensajería, correo electrónico y plataformas financieras— y usar contraseñas seguras y distintas para cada servicio.

Otras recomendaciones son desconfiar de mensajes urgentes que pidan datos personales o financieros, evitar compartir códigos de verificación, no ingresar a enlaces de remitentes desconocidos y cerrar correctamente las sesiones en plataformas bancarias.

Se aclara a los usuarios que ninguna entidad bancaria solicitará actualizaciones de sistema ni la instalación de programas fuera de sus canales oficiales.

Quienes hayan sido víctimas pueden comunicarse con la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) por correo electrónico a denunciasufeci@mpf.gov.ar.

En Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la denuncia puede realizarse ante la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas (correo denuncias@fiscalias.gob.ar, vía web en www.mpfciudad.gob.ar, por la app “DENUNCIAS MPF” o al 0800-33-347225).

La Defensoría del Pueblo CABA atiende en el 0800-999-3722.

Reclamos por deudas en la tarjeta de crédito

Además de las estafas digitales, la Defensoría porteña advierte sobre el aumento de reclamos por deudas y mora automática en tarjetas de crédito. Muchos usuarios aseguran haber realizado pagos, pero observan cómo la deuda sigue creciendo o cambia sus condiciones. El patrón detectado combina préstamos personales y gastos con tarjeta: si el pago no cubre el mínimo exigido o se efectúa fuera de término, se activa la mora automática, lo que recalcula la deuda y genera intereses diarios, incluso sobre créditos pagados en término.

Esta dinámica se agrava en un contexto de mayor fragilidad financiera. El Banco Central de la República Argentina informó que la morosidad de los préstamos a hogares subió del 4,5% en mayo a 7,8% en octubre de 2025. El Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (FCE-UBA) reportó que el uso de la tarjeta de crédito en supermercados subió del 39% al 46% entre diciembre de 2023 y mayo de 2025, lo que convierte a este instrumento en un recurso habitual para cubrir necesidades básicas y amplifica el riesgo de endeudamiento.

Ante ese panorama, la Defensoría recomienda a los usuarios revisar con atención los resúmenes antes de pagar. Es esencial verificar la fecha de vencimiento, el monto del pago mínimo, el saldo financiado, las tasas informadas (TNA/TEA/CFT), los punitorios por mora y los cargos adicionales. “Esa lectura rápida puede evitar que un atraso o un pago parcial se transforme en una deuda que crece mes a mes”, advierte el organismo.

En materia de prevención de estafas virtuales, la Defensoría del Pueblo de CABA sugiere bloquear o desvincular el dispositivo en caso de robo o pérdida, comunicarse de inmediato con el banco o la billetera virtual para bloquear operaciones y denunciar ante la comisaría o la fiscalía especializada. Además, recomienda mantener el bloqueo de pantalla activado, usar contraseñas seguras y distintas para cada cuenta, activar la verificación en dos pasos en servicios sensibles, desconfiar de mensajes urgentes que pidan información personal y no compartir códigos ni datos privados con desconocidos. “Recordá que tu banco nunca te va a solicitar hacer actualizaciones de sistemas ni instalar programas”, señala la Defensoría.

La entidad subraya que los bancos unifican las deudas de todos los productos, por lo que no es posible elegir qué pagar primero entre créditos y tarjetas. El saldo impago genera intereses, que pueden superar el 100% de TNA en bancos privados y rondar el 60% TNA en bancos públicos. La recomendación es cubrir al menos el saldo mínimo de la tarjeta para evitar incrementos automáticos de la deuda.

Estafas digitalesDefensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos AiresDeudasDefensoría BancariaBuenos AiresBanco Central de la República ArgentinaTarjeta de créditoúltimas noticias

Déjanos tu comentario: