
El consumo de carne vacuna por habitante experimentó un incremento del 5,2% en los últimos doce meses, alcanzando un equivalente de 50,1 kilos anuales. Asimismo, la recuperación fue del 11,8% en el primer semestre de 2025, considerando el consumo aparente, es decir, al tener en cuenta una mayor producción y, simultáneamente, una menor exportación.
Esto se desprende de un estudio realizado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra). El consumo interno dio un notable salto en un contexto de demanda externa más débil. Además, influyó el factor de precios, que se mantuvo relativamente estable durante estos meses.
“En el primer semestre del año, la producción de carne vacuna fue equivalente a 1,518 millones de toneladas res con hueso, superando en un 1,8% el total producido en el mismo período de 2024. En términos absolutos, se produjeron 26.300 toneladas res con hueso adicionales”, señaló. El reporte también indica que las exportaciones de carne vacuna disminuyeron un 21,1% en comparación con enero-junio de 2024, totalizando 360.700 toneladas res con hueso.
“Por lo tanto, al combinar la mayor producción lograda por la industria con una menor demanda externa, se obtiene un aumento en el consumo aparente de carne vacuna. En otras palabras, el consumo interno habría alcanzado 1,158 millones de t r/c/h, lo que representa un 11,8% más que en enero-junio de 2024″, explicó.
En este contexto, según Ciccra, el consumo de carne vacuna por habitante en los últimos doce meses se situó en 50,1 kilos anuales en junio. Esto significó una mejora del 5,2%, equivalente a 2,5 kilos adicionales.
Miguel Schiariti, presidente de la entidad, argumentó que la caída en las exportaciones, el aumento de la producción de carne debido a un incremento en la faena y el peso de la res, así como el menor ritmo de aumento de los precios de la carne, aunque se han registrado incrementos, fueron factores determinantes en esta situación.
Para Víctor Tonelli, consultor del mercado ganadero, en el primer semestre de 2025 se observó un consumo de 49 kilos por habitante, en comparación con 44 kilos del mismo período del año anterior. “Es decir, hay una recuperación de 5 kilos sobre 44. Esto representa más del 10%. Se ha exportado menos, lo que es un factor que, de alguna manera, utiliza Ciccra para justificar el mayor consumo. Pero, en esencia, es un tema matemático”, advirtió.
El experto destacó que el consumo se mantuvo sólido y, a su vez, los precios del ganado destinado al mercado interno —particularmente los livianos— “se mantuvieron por encima de la inflación, especialmente por una notable recuperación del salario, algo que se refleja en los datos oficiales”.
Tonelli analizó que en los primeros seis meses hubo tres meses en los que el dólar estuvo atrasado, al menos hasta abril. Además, los precios internacionales comenzaron a recuperarse con fuerza a partir de mediados de abril. “Esto llevó a que los exportadores, durante casi los primeros cuatro meses, fuesen mucho más cautelosos en el volumen exportado. En mayo y junio, las exportaciones comenzaron a retomar ritmo”, indicó.
En rigor, afirmó que las razones que impactaron fueron un efecto de “los primeros cuatro meses de bajos valores internacionales y un dólar atrasado (ya recuperados en mayo y junio), y la recuperación del poder adquisitivo del consumo”.
Según el experto, el kilo de carne vacuna en junio de 2024 tenía un valor al consumidor de $7535, mientras que este año ese precio ronda los $11.964. El año pasado, el consumo era de 44 kilos por persona, mientras que este año alcanzó los 49 kilos per cápita, lo que representó una variación del 11,36%.
Por su parte, según Ciccra, los precios minoristas de la carne vacuna se mantuvieron relativamente estables en junio. Los cortes vacunos tuvieron un aumento promedio del 1,2%, sin variaciones en el asado, mientras que se registraron incrementos moderados en la paleta (2,4%), carne picada (1,9%), cuadril (1,2%) y nalga (0,6%). En contraste, el precio del pollo disminuyó un 0,7%.
Como se mencionó anteriormente, el informe de Ciccra refleja que, en medio de un contexto económico aún incierto, el sector cárnico logró mantener su producción y fortalecer su presencia en el mercado interno, aunque sigue enfrentando desafíos en el ámbito internacional.
Respecto al reporte de descenso en las exportaciones del primer semestre, la caída se debió, principalmente, a una menor demanda de China, que no pudo ser compensada por el aumento de ventas hacia Israel, Estados Unidos, Alemania y Países Bajos.
Por otro lado, el precio promedio de exportación mejoró significativamente: en mayo alcanzó los 6450 dólares por tonelada peso producto, un 40% más que el año anterior. Gracias a esta mejora en los precios, la facturación en los primeros cinco meses del año ascendió a 1181,8 millones de dólares, un 5,6% más que en el mismo período de 2024, a pesar del volumen vendido menor.




