
El sistema de salud en Concordia se encuentra en alerta roja. Una madre, oriunda de la ciudad de San José de Feliciano, al momento de dar sepultura a su bebé nacido sin vida, se percató de que no se trataba de su hija. Este escalofriante episodio, inicialmente desmentido por las autoridades del hospital Masvernat, fue reconocido horas después como cierto. En estos casos que complican la gestión sanitaria de Frigerio, la falta de información oficial por parte del Ministerio de Salud es aún más preocupante, sobre todo porque su titular, Daniel Blanzaco, se encuentra de viaje.
La madre presentó la denuncia en la Fiscalía de Feliciano, que posteriormente fue trasladada a la justicia de Concordia. Este jueves, los padres estuvieron en el hospital y, según el abogado de la familia, fueron maltratados por las autoridades y algunos profesionales, quienes negaron las afirmaciones de la madre, asegurando que el cuerpo entregado era el de Valentina. La discusión se tornó violenta, lo que llevó a la intervención de la policía presente en el lugar.
Sin embargo, la inicial y rígida postura del hospital, que negaba rotundamente el hecho, cambió drásticamente al verificar que el cuerpo entregado a la madre no era el suyo.
En consecuencia, el cuerpito de Valentina permanece en el hospital Masvernat, mientras que la madre recibió el cuerpo de otra bebé llamada Sara. Para aumentar la inquietud entorno a este aterrador acontecimiento, habían transcurrido varias horas y el cuerpo de Sara no había sido reclamado por nadie.
El abogado de la familia urgió el avance de las actuaciones y ya solicitó al fiscal de la causa que se preserven los elementos que puedan aclarar lo ocurrido en este desconcertante suceso. Requirió imágenes del hospital, los libros de guardia, los registros existentes e investigar a todos quienes intervinieron en este fatídico proceso.
Según el letrado, cuando la bebé nació pesó algo más de 900 gramos, según la partida de defunción, mientras que, al revisar a la bebé que no era la misma durante su encuentro con el fiscal y el médico forense, pesaba solo 475 gramos.
Respecto a este último aspecto, se informó que el cuerpito estaba congelado y daba la impresión de ser un feto. Las dudas recaen sobre todos los involucrados en esta situación, por lo que el abogado solicitó incluso que se cite al chofer y al personal de limpieza.
El parto tuvo lugar el 13 de este mes y la bebé falleció días después por causas que no han sido esclarecidas. La madre descubrió la confusión este miércoles cuando se preparaban para dar sepultura a su bebé. El detalle que más inquietó a la madre fue que la bebé que estaban por velar aún tenía el cordón umbilical, a pesar de que, según su relato, ya se lo habían cortado.
La línea de investigación se centrará en confirmar la identidad del cuerpo y revisar los protocolos empleados en la morgue y en el área de Neonatología.
Este escándalo estalló en el corazón del hospital concordiense, y ahora habrá que observar qué dictamina la justicia, pues donde no hay culpables, tampoco hay inocentes.