El Tribunal de la Sala II de la Cámara en lo Criminal de Paraná -integrado por Héctor Vilarrodona, Ricardo González y Jorge Barbagelata- decidió ayer absolver de culpa y cargo a Daniel Oscar Romero y condenar como coautor material y responsable a un menor de 19 años, quienes comparecieron imputados del delito de Robo calificado por el uso de arma de fuego en relación al asalto al frigorífico avícola Indavisa, que opera en calle Diamante 428 en Hernandarias, ocurrido el 10 de noviembre de 2006, y de donde al menos tres desconocidos se llevaron 20.000 pesos y efectos personales de los empleados de la firma.Con esta decisión, el jurado ratificó la absolución de Romero por el asalto a la planta avícola, en virtud de que la fiscal de Cámara, Cecilia Goyeneche, no presentó cargos; pero no entendió lo mismo en una causa acumulada que se dirimió en esta audiencia por Portación ilegítima de arma de fuego de uso civil, por la que la fiscal había pedido la pena de dos años de prisión, y lo absolvieron ordenando su inmediata libertad.Miguel Ángel Cullen y Miguel Alejandro Retamoso, defensores de Romero y del menor, que solicitaron la absolución de culpa y cargo del primero y por el beneficio de la duda del segundo vieron cumplidos en parte sus objetivos.Por otro lado, la sentencia del Tribunal de la Sala II se remitirá al Juzgado de Menores en lo Penal para que integre el fallo y dicte la condena que le cabe al menor. En ese sentido, en los pasillos de Tribunales se pudo escuchar que podría ser enviado a la Unidad Penal de Menores Clemente XI, puesto que ya tiene otras condenas para su integración.Lo que dejó el debateLa audiencia de debate comprendió cinco jornadas durante las cuales ningún testigo pudo determinar con certeza la presencia de los imputados en el lugar del hecho. En ese sentido, la situación del menor siempre estuvo más comprometida que la de Romero, puesto que aquel fue reconocido por dos testigos oriundos de Cerrito, José Pocay y Rita Irma Petrussio, que sostuvieron que lo vieron en inmediaciones del pueblo las primeras horas de la tarde posteriores al asalto en Hernandarias. Pocay, remisero que lo trasladó desde Cerrito a Paraná ese tarde, aseguró en el debate que el chico le reconoció que tuvo participación en el hecho, aclarando que “sólo como chofer”. En tanto que Pertussio lo vio en el camino de tierra de la escuela donde trabaja, en una zona cercana a un monte por donde presuntamente huyeron los autores del hecho luego de enfrentarse con la Policía de Cerrito en inmediaciones del Cementerio General Paz ubicado sobre la ruta Nº 18.Otros testimonios que complicaron la situación del menor fueron los de dos efectivos de la División Robos y Hurtos, Hugo Olivo y Diego Tonutti, quienes sostuvieron que cada uno en distintas circunstancias vio el Fiat Uno matrícula TLO 417 que estuvo en Hernandarias la mañana del 10 de noviembre de 2006. Sin embargo, los efectivos incurrieron en importantes contradicciones respecto de los ocupantes del rodado; así, uno dijo que en el auto iban el menor, que manejaba, Romero y un tercero que no pudo identificar, en tanto que su compañero sostuvo que vio a Díaz manejando, a un joven de apellido Sotelo y a un tercero que no pudo reconocer. Así, con pocos minutos de diferencia, los policías vieron un auto en el que sólo coincidieron en que el menor manejaba y lo acompañaba un tercero en el asiento de atrás que no pudieron reconocer.Portación de antecedentesOtra situación que cobró notoriedad en el debate estribó en la circunstancia en la que quedó detenido Romero la tarde de 10 de noviembre de 2006. Éste llegó a la comisaría de Cerrito acompañando al abogado paranaense Guillermo Mulet, quien fue contactado ese día por la madre del chico para que averiguara lo que le había pasado, puesto que temía que estuviera en problemas. Así, cuando Mulet hablaba con los efectivos, su acompañante, que lo esperaba en el auto, fue intimado a descender del vehículo para ser identificado y quedó detenido un año y medio.Así, entre las frases que se escucharon en el debate, y que para los efectivos significaron el fundamento que ameritaron la detención de Romero, se escuchó al jefe de la comisaría de Cerrito, Natalio Torres, referir que Romero “es conocido en el ambiente policial y tiene antecedentes”, en tanto que uno de los efectivos de la División Robos y Hurtos sostuvo: “Conozco a Romero en razón de mi trabajo de investigador”.Otra situación que surgió del debate refirió a la suerte que corrió el matrimonio integrado por Jorge Gallo y Miriam Godoy. Ambos prestaban tareas en la Policía y fueron pasados a disponibilidad por testimoniar a favor de Romero. Incluso relataron que en esos días desconocidos les balearon su casa. (Fuente: UNO)


