En uno de los operativos de rutina que se efectúan en la intersección de las rutas nacionales 14 y 18, en jurisdicción de Concordia, se detectaron dos bolsos de tamaño mediano que se transportaban un ómnibus de pasajeros. Dentro de los mismos se encontraba un total de 50 kilos de marihuana. El operativo se realizó la madrugada de este viernes, de donde surge que la Justicia Federal ordenó la detención del dueño de los bolsos. Según explica un comunicado del Escuadrón Nº4 de Gendarmería Nacional con asiento en Concordia, la detección del material para estupefacientes se produjo durante uno de los controles de rutina sobre los distintos vehículos particulares y transportes que transitan diariamente por la Ruta 14. Miembros de la fuerza de seguridad procedieron a detener la marcha de un ómnibus de transporte de pasajeros que transitaba de norte a sur por la Ruta nacional 14, luego de solicitar la documentación de las personas que viajaban y tras observar en el interior de la bodega del colectivo, dos bolsos medianos, de los que emanaba un fuerte olor característico a la marihuana. Ante tal situación, personal de Gendarmería realizó un exhaustivo control del equipaje, hallándose dentro de los mismos los comúnmente denominados “ladrillos” de la droga compactada. En el lugar, se hizo presente el oficial perito, quien mediante pruebas de reactivos químicos, confirmó que efectivamente se trataba de canabis sativa (marihuana), de máxima pureza, arrojando un peso total aproximado de más de 50 kilogramos. Según informa el comunicado enviado a Diario Río Uruguay “se procedió a dar lectura de los derechos y garantías al ciudadano identificado como el dueño de los bolsos y seguidamente, se dio intervención al Juzgado Federal de Concepción del Uruguay. Desde el tribunal orientó que se proceda al secuestro de la mercadería y también a la detención del ciudadano en carácter de incomunicado.Otro hallazgo que no hace toxicologíaSecuestraron este viernes una importante cantidad de droga en una vivienda de barrio Humito, según informó oficialmente la Jefatura de Policía de Entre Ríos.En un allanamiento donde se buscaba un arma de fuego, la policía halló bochas de cocaína, marihuana, una balanza y otros elementos utilizados para la comercialización y fraccionamiento de estupefacientes. Lo mas llamativo del caso fue que lo único que no se encontró en el operativo fue el arma que se intentaba ubicar.El operativo se realizó en una vivienda ubicada en el ingreso a barrio Humito, más precisamente en calles República de Siria y Palestina de la capital entrerriana, con el objetivo de buscar un arma de fuego. Pero durante la requisa hallaron estupefacientes, cosa que -según versiones de vecinos de la zona- era conocida el lugar. Sobre el procedimiento, el comisario Pablo Rojas, Jefe de la Comisaría Quinta, explicó que el allanamiento se llevó a cabo por una causa que se estaba tramitando en la dependencia policial por la búsqueda de un arma de fuego, “pero nos encontramos con la sorpresa que había estupefacientes”. Al parecer, la supuesta sorpresa fue solo para la policía y mucho mas para los efectivos de la dirección de Toxicología, que nuevamente debieron ser avisados de un nuevo lugar de comercialización ubicado durante un operativo común.En la vivienda, donde funcionaba una especie de kiosco – almacén, había 30 bochas de cocaína y entre 30 y 35 porros de marihuana. Además de papel para fabricar cigarrillos, una balanza, pastillas y otros elementos utilizados generalmente para fraccionar y comercializar estupefacientes. Rojas estimó que detrás de la fachada del precario comercio “podría estar relacionada la comercialización de la droga”. Finalmente, mencionó que no se pudo localizar el arma de fuego que se buscaba, sino tres proyectiles de calibre 32 largo. PreocupanteEn las últimas horas, tras el hallazgo de droga en distintos puntos de Paraná, en situaciones casuales, muchos vecinos de esta ciudad no dudan en llamar a los medios de comunicación para informar sobre lugares donde la venta de estupefacientes es algo ya escandaloso, como por ejemplo en barrios Paraná XX y Paraná XVI, donde el movimiento de narcos es cuasi cinematográfico. Consultado al respecto, el director de Toxicología de la Policía de Entre Ríos, comisario general Luis Sierra, manifestó que “en esos casos necesitamos que esos vecinos denuncien estas situaciones en nuestra dependencia”. Obviamente, los habitantes de estos barrios se sienten asombrados de la petición de que deba existir una denuncia que los comprometa, siendo que cuando han advertido estas anomalías en algunas comisarías no han logrado tener eco y por cierto, temen represalias, aduciendo finalmente que es obvio que la policía conoce todos los “kiosquitos” de Paraná en donde se comercializan estupefacientes.


