
La adquisición de semillas, agroquímicos y fertilizantes se encuentra rezagada en comparación con años anteriores. Ha quedado atrás la práctica de muchos productores de realizar compras anticipadas anticipándose a posibles incrementos de precios o restricciones en la oferta de insumos importados; en esta campaña, las compras se realizan muy cerca de la fecha de uso. Así, el mercado de agroquímicos se mantuvo relativamente tranquilo durante el invierno, pero a partir de julio comenzó a activarse debido al aumento de algunos principios activos en China y al incremento de los costos de flete hacia nuestro país. “Los incrementos son de pequeña magnitud; por ejemplo, 20 centavos de dólar por litro en glifosato y de 10 a 15 centavos en otros herbicidas, excepto Cletodin, que tuvo un fuerte aumento porque una fábrica en China dejó de producir y eso catapultó el precio de 6 a 8 dólares por litro”, afirma Enrique Bayá Casal, dueño de una empresa de insumos agropecuarios.
“Los que necesiten adquirir agroquímicos deben tener en cuenta que la oferta de las terminales y de los distribuidores es menor que en años anteriores, debido a los cambios en el comportamiento de los compradores y al alto costo de financiar un stock sobredimensionado”, añade.
En la limitada disponibilidad de productos en los canales también influye que algunas empresas tienen deudas significativas en China desde campañas pasadas. Ante esta situación, “los fabricantes del gigante asiático evalúan mucho más el crédito a los compradores y solo cargan los barcos a medida que reciben los pagos”, observa Bayá Casal.
Al ser consultado sobre la disponibilidad de semilla de maíz, mencionó que hay suficiente stock de muchos híbridos, aunque algunos han incrementado 10 o 15 dólares por bolsa. En el caso del cereal, se nota un ritmo de compras sostenido, ya que representa uno de los mejores márgenes en la campaña 2025/26. También hay disponibilidad suficiente de semilla de sorgo, aunque se trata de un mercado más pequeño. Las dificultades aumentan para conseguir semilla de girasol, que prácticamente ha desaparecido de los depósitos; los distribuidores que aún conservan algunos de los híbridos más demandados llegan a pedir hasta 300 dólares por bolsa.
El mercado de fertilizantes, por su parte, también va adquiriendo un ritmo gradual. Los vendedores cotizan la urea a 600 dólares por tonelada y el fosfato diamónico a 900 dólares por tonelada, con pocas posibilidades de bajas próximas.




