Sábado, 30 de agosto de 2025   |   Campo

Competitividad de la soja de primera se ve afectada en la campaña 2025/26 según análisis del mercado agrícola

Competitividad de la soja de primera se ve afectada en la campaña 2025/26 según análisis del mercado agrícola

“Durante la campaña 2025/26, los cultivos más destacados en nuestra región serán el maíz de primera y la cebada combinada con soja de segunda. La soja de primera no genera mucho interés en este momento, ya que los márgenes esperados son inferiores a 50 dólares por hectárea en campos alquilados del sur de Buenos Aires”, sostiene un productor de Necochea. Por el contrario, los cálculos para el maíz temprano, girasol y el doble cultivo prometen rendimientos de entre 100 y 150 dólares por hectárea, dependiendo de los rindes. Esta tendencia se explica de manera sencilla: en una cooperativa del sur de Buenos Aires ofrecen 220 dólares por tonelada de cebada cervecera disponible y 200 dólares en el momento de la cosecha. Si el cultivo alcanza calidad forrajera, los precios son 188 y 180 dólares por tonelada, respectivamente.

Estos precios atractivos, sumados a la posibilidad de sembrar soja antes que trigo gracias al ciclo corto de la cebada, han incentivado la siembra de esta especie en una superficie que podría alcanzar 1,3 millones de hectáreas. “Los cultivos están en óptimas condiciones; la semana pasada cayeron entre 50 y 60 mm de lluvia, y están macollando con excelente color y desarrollo”, confiesa el productor.

De este modo, la cebada se perfila para tener una buena campaña, con un contexto climático favorable que podría generar rendimientos de 6000 kilos por hectárea en lotes adecuados, además de un precio atractivo para su cultivo. Por otro lado, la soja de primera tampoco muestra un rendimiento satisfactorio en la zona núcleo, donde, en terrenos alquilados y con rindes normales, los precios proyectados para mayo de 2026 resultarían en un margen neutro o inferior a 50 dólares por hectárea. En esa región, el maíz de primera promete más de 200 dólares por hectárea, y un cultivo de trigo/soja podría generar entre 150 y 200 dólares. Se configura, así, un panorama complicado para la soja de primera, y no se descarta que parte de la superficie destinada a este cultivo en la campaña 2024/25 se reoriente hacia maíz o girasol, dependiendo de las zonas, si se mantienen las actuales relaciones de precios. Su siembra sería justificable para conservar la rotación y especular con una posible recuperación de los valores. Además, podría realizarse en lotes de bajo potencial para maíz y en empresas con dificultades financieras, que optarían por la soja debido a su menor costo de implantación.

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