En el primer juicio oral y público de 2008, que comenzó a sustanciarse ayer en la Sala Nº 2 en lo Criminal de Paraná, se deberá dilucidar un hecho de características complejas. El 20 de diciembre de 2006 Nicolás Zuazo, que vivía en barrio Mosconi Viejo y tenía en ese momento 18 años, según consta en la extensa requisitoria fiscal de elevación a juicio, ultimó de tres balazos con un arma calibre 9 milímetros a Elías Emeri. El hecho ocurrió en el pasillo ubicado entre calle Longo y Celia Torrá, en el barrio Lomas del Mirador II cuando la víctima iba acompañado de José Ramón Basualdo, que resultó ileso. Emeri murió en el acto porque los disparos le produjeron un paro cardiorespiratorio por destrucción de masa encefálica.Sin embargo, la violenta muerte tuvo un complejo escenario previo en el que se denunciaron amenazas y agresiones con armas de fuego, que fueron fortaleciendo una enemistad de la que hablaba todo un barrio y de la que todos sabían que iba a terminar de la peor manera. Así, la defensa pidió, y fue aceptado por el Tribunal integrado por Raúl Herzovich, Héctor Vilarrodona y Jorge Barbagelatta, que se presenten, para ser peritadas en relación a esta causa, balas y vainas que fueron secuestradas en relación a un hecho ocurrido el 11 de diciembre de 2006 contra la casa de una mujer llamada Olga Ester Torres, que es la mamá de Nicolás Zuazo. Por este hecho, que se investiga en el Juzgado de Instrucción Nº 5, fue denunciado como autor Elías Emeri. La intención de la defensa, a cargo de Matías Argüello de la Vega es probar que su defendido actuó en legítima defensa, por eso consideró necesaria la pericia a las vainas secuestradas en ambos hechos, para que se coteje si fueron realizadas por distintas armas y, puntualmente, por las que se secuestraron en relación a la muerte de Emeri. En ese sentido, el día de la muerte de Emeri se secuestraron dos vainas de balas disparadas por dos armas distintas y el dermotest realizado a la víctima dio positivo en el metal bario. El debateTres personas prestaron testimonio ayer en relación al hecho. Dos en calidad de testigos presenciales -uno fue una nena de 14 años- y el perito forense de Tribunales Luis Moyano. Precisamente este ratificó todo lo volcado en el informe pericial y en la autopsia realizada al cuerpo de la víctima. El profesional explicó los recorridos de cada uno de los cuatro balazos, de los cuales sostuvo que fueron “vitales”. En relación al cuarto disparo -que ingresó en la cabeza y realizó un recorrido descendente saliendo por la zona de la nunca- evaluó que si la víctima hubiese estado de pie el disparo, por la trayectoria que realizó, debería haberse realizado desde una altura de 2.40 metros, teniendo en cuenta que las pericias revelaron que este tiro se realizó desde una distancia no mayor a los 70 centímetros. En relación a este punto, la defensa consultó a Moyano acerca de si por lo cerca que se realizaron los disparos y por el grueso calibre del arma utilizada, estos no habrían hecho girar al cuerpo generando un extraño ángulo de ingreso de los últimos dos disparos.Después declaró, Miguel Ángel González de 25 años, que dijo ser conocido de Zuazo y coincidió en gran parte con la declaración de éste. El joven aseguró que se tuvo que ir del barrio porque su familia fue amenazada porque iba a declarar en este juicio. Sin embargo ante la consulta de la fiscal de Cámara Cecilia Goyeneche, sobre desde cuándo sabía que iba a declarar respondió “hoy (por ayer)” y apremiado por la fiscal contestó con evasivas acerca de que él no fue amenazado personalmente sino que se enteró por rumores y habladurías en el barrio.El último testimonio fue el de una nena de 14 años que comprometió a Zuazo puesto que sostuvo: “A Nicolás le vi el arma pero a Elías no (…) y escuché dos petardos y vi a Elías tirado en el piso y me dijo ‘me partió’; y a Nico que le tiró al Ruso (por Basualdo) porque quiso ayudarlo”. La chica no pudo brindar más datos y explicó: “En ese momento me quedé como ciega”.El debate continuará mañana y se citará a declarar a Schell y a Basualdo, y en caso de que no respondan a la citación judicial se dio instrucciones para que sean llevados a comparecer por la fuerza pública. (Uno)


