
… que, junto con el clima también la producción valevantando temperatura. No es para menos, cuando se esperaba que China (tras elprincipio de acuerdo con los Estados Unidos) fortaleciera sus comprasinternacionales y, con eso, se lograra afirmar las cotizaciones, el coronavirusvino a congelar todo movimiento, y con un impacto aún no totalmente medido peroque, como primer efecto comercial, frenó cualquier recuperación de compras. Eltema se agregó a la muy fuerte caída en los precios que China venía pagando porla carne vacuna (entre u$s2.000 y u$s2.500 menos por tonelada) desde noviembrepasado que, junto con el volumen extraordinario de compras, justificaron lasfuertes exportaciones del rubro desde Argentina, y el ingreso récord de divisaspor este item, performance que no se va a repetir en este 2020, aunque seespera una paulatina flexibilización. La baja fue forzada por la Administraciónde Xi Jinping con un par de medidas simultáneas: la “desfinanciación” a suspropios importadores, y la apertura a los ingresos de carne (de búfalo) desdela India vía Hong Kong y Corea, como forma de evitar el aumento de la inflaciónque está complicando al gigante asiático. Ahora, la industria frigorífica localdebe redireccionar sus ventas externas (a precios menores), y hasta rescataralgunos barcos que quedaron varados a medio camino con precios de mercaderíaindefinidos, a pesar de los acuerdos comerciales previos. Según el últimoinforme de CICCRA “en 2019 el volumen exportado de carne vacuna alcanzó unmáximo histórico, ya que el total ascendió a 844.900 toneladas, superando en50,4% al volumen de 2018 (+283,0 mil tn r/c/h) y en 9,0% el récord previo,registrado en 1969 (cuando se exportaron 775 mil tn r/c/h). El total facturadopor ventas al exterior de carne vacuna fue equivalente a u$s3.104,5 millones dedólares en 2019 y China fue el principal cliente para los frigoríficos cárnicosargentinos al comprar 3 de cada 4 kilogramos exportados durante el año” .
… que el clima tampoco ayuda al sector agroindustrial, yaque si bien con las últimas precipitaciones prácticamente se cortó la fuertesequía que aquejaba a varias regiones centrales, ahora son los excesos de agua,con tormentas, piedra y fuertes vientos, lo que terminó de poner en alerta alos productores. Hasta ayer, el epicentro se ubicaba en el sur-sudeste deCórdoba y suroeste de Santa Fe, aunque con la novedad de que las precipitacionescomenzaron a llegar a la habitualmente postergada zona del oeste bonaerense yLa Pampa. Y esto, si no siguen los excesos, si bien estaría asegurando unamejor cosecha a la esperada hasta hace 15 días (aunque menor a las 147 millonesde toneladas “oficiales” del año pasado), también garantiza muchas más malezasy plagas, favorecidas especialmente por las altas temperaturas y la humedad. Deahí que sorprendió la controvertida decisión del Gobierno de Sergio Ziliottoque “prohibió” la comercialización de protectores vegetales (como denomina laFAO a los agroquímicos), como forma de presión a una agrupación de reciclado deenvases por un aparente incumplimiento en los plazos acordados. Un exceso, comosanción comercial, que afecta en particular a la provincia, pero también a losproductores que se ven impedidos de defender sus cultivos, por lo que comenzó agestarse una fuerte medida de protesta que se suma a las razones preexistentes.De hecho, el titular de la Sociedad Rural, Daniel Pelegrina, destacó días atrásque “este tipo de medidas no tienen ningún asidero científico y nos retrotraendecenas de años. Llama la atención la paradoja que encierra la medida: por unlado se pretende combatir el hambre en la Argentina y por el otro nos sacanherramientas para producir más eficientemente. Por supuesto que los reclamosdel dirigente nacional no quedaron ahí. “Hace apenas unos días, la Cámara deDiputados de la Nación también aprobó la postergación de buena parte delcronograma de reducción de impuestos provinciales, establecido en la Ley deConsenso Fiscal firmada en 2017. Sobre llovido, mojado. Sobre los impuestosexistentes, más impuestos…”, dijo, tras recordar la generalización de lasretenciones, y la reiteración del pedido de audiencia en Agricultura, prácticamenteal momento de las designaciones. “50 días más tarde aún no hemos recibidorespuesta a dicho pedido, lo que nos alarma ya que da a entender que nuestrosector, una vez más, no pareciera estar entre las prioridades del Gobierno”,dijo. Similar el humor en otras regiones, como en Entre Ríos, donde losdirigentes locales evaluarán el lunes las decisiones a adoptar ante la faltade respuestas y los incrementos impositivos. La inquietud crece porque, ademásde las restricciones que aparecen en el frente internacional para lasexportaciones, tampoco la demanda interna está reaccionando como paraneutralizar esos efectos negativos, lo que se evaluó el miércoles en Copal, quenuclea a las principales alimentarias del país.




