Lunes, 2 de febrero de 2026   |   Campo

Carnes: un negocio que toma vuelo y suma valor

Carnes: un negocio que toma vuelo y suma valor

La primera exportación aérea de carne refrigerada desde el aeropuerto de Córdoba hacia Portugal representa un punto de inflexión para el negocio cárnico argentino. No es solo un hito operativo —más de 4000 kilos de tapa de cuadril enviados por vía aérea— sino una señal nítida de cambio de paradigma: menos volumen, más valor y una logística diseñada para abastecer nichos premium que exigen frescura inmediata. Portugal, hoy cuarto destino en importancia dentro de la Unión Europea, consolida así su lugar en un esquema exportador cada vez más orientado a la calidad.

Este tipo de operaciones no es un hecho aislado. Integra una transformación más profunda que también se manifiesta con la implementación de la identificación electrónica individual obligatoria, vigente desde el 1° de enero de 2026 según la resolución 841/2025 del Senasa. Esa herramienta, sobre la que ya hemos insistido en artículos anteriores, resulta clave para abrir mercados estratégicos como Turquía, el segundo mayor importador mundial de ganado en pie, que exige trazabilidad individual alineada con los estándares europeos.

El cambio de rumbo del negocio quedó en evidencia en los números de 2025. El año cerró con un récord histórico de más de US$3800 millones en exportaciones de carnes, aun cuando el volumen embarcado fue menor. Ese dato confirma que el mercado dejó de medirse exclusivamente en toneladas: la reconfiguración hacia destinos que valoran la calidad permitió que el precio promedio por tonelada se incrementara un 38%, superando los US$ 5400.

Para 2026, el escenario proyecta precios firmes. El ciclo de retención de hacienda para recomponer stock mantendrá una oferta ajustada, mientras que los valores internacionales seguirán actuando como referencia aspiracional, con precios que alcanzan los US$5 por kilo vivo en mercados como Estados Unidos.

Se implementó la identificación electrónica individual obligatoria

En este contexto, el rol del Estado resulta determinante. No solo como regulador, sino como garante de la sanidad y facilitador del acceso a mercados. En lo inmediato, es indispensable acelerar la aprobación de Certificados Veterinarios Internacionales (CVI) y avanzar en las negociaciones sanitarias vinculadas a la fiebre aftosa, para que el 97% del rodeo nacional ubicado en zonas con vacunación pueda acceder sin restricciones a mercados clave, en particular los asiáticos.

A mediano y largo plazo, el desafío pasa por encarar reformas estructurales que ataquen el costo argentino: infraestructura, logística, presión impositiva y eficiencia productiva. Sin estos cambios, la competitividad del sector seguirá dependiendo más de los precios internacionales que de una mejora genuina en los márgenes.

Para consolidar este rumbo, la Argentina también debe capitalizar las lecciones de sus principales competidores. Brasil logró expandir su producción en regiones tropicales mediante el mejoramiento de la genética cebuína y una fuerte inversión en investigación a través de Embrapa. Uruguay construyó su posicionamiento premium sobre la base de la trazabilidad individual y biotecnologías reproductivas avanzadas. Australia, en tanto, profundizó la eficiencia productiva mediante tecnologías de precisión, selección genómica y manejo integrado de datos.

Todas estas experiencias convergen en una enseñanza central: el éxito no es producto de esfuerzos aislados, sino de una visión de largo plazo, con políticas de Estado sostenidas e inversión pública en sanidad e investigación. En ese camino, la plena vigencia de la identificación electrónica individual comienza a sentar las bases de la competitividad futura de la carne argentina.

Es clave avanzar en más mercados[e]MARTIN ZAVALA – XinHua

El desafío es grande, pero la oportunidad es histórica. Si la tecnología en el potrero y la diplomacia sanitaria avanzan al mismo ritmo, la Argentina no solo volverá a sentarse en la mesa del mundo: podrá hacerlo con peso propio, discutiendo precios, condiciones y liderazgo.

El autor es director ejecutivo del MPA [Movimiento Productivo Argentino], exintendente de General San Martín, diputado nacional y ministro de la Producción de la Provincia de Buenos Aires

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